Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.
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26 oct 2011

BIG ROAD BLUES - ON THE ROAD AGAIN. De la carretera y la libertad.

Para Nacho, al que le quedan muchas carreteras y muchas más acompañantes.

Ir por la carretera bajo un cielo estrellado, a pesar de que lo más normal es que sea pleno día y el cielo se estrelle sobre ti. No tienes la libertad de Tommy Johnson: él caminaba y tocaba la guitarra; cantaba y bebía; amaba y seguía bebiendo; y, al final, de vuelta a la carretera. Una y otra vez. Filosofía de vida o necesidad, llámalo como quieras, pero esa era su única obsesión: seguir la carretera. Como la Ítaca de Cavafis o los ríos de Manrique. La carretera es mi vida. Si tú no me acompañas, alguna otra lo hará. Libertad. Todo esto está en Big Road Blues, grabado en la primera sesión de Johnson para Victor (principios de febrero, 1928).  Momento histórico por ser el primer hombre de color que grababa un disco en Misisipí:


Cryin', ain't goin' down this big road by myself
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gonna shine in my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
and the wind gon' change, gon' blow my blues away.
Lo digo llorando, algún día el sol brillará a mis espaldas.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.
Baby, what makes you do me like you do do do, like you do do do?
don't you hear me now?
What makes you do me like you do do do?
Now you think you gon' do me like you done poor Cherry Red.
Nena, ¿qué hace que tú me trates como me tratas, como me como tratas?
¿Me oyes ahora?
¿qué hace que tu me trates como me tratas, como me tratas?
Ahora crees que me tratarás como a tu pobre Cherry Red.
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Taken the poor boy's money, sure, Lord, won't take mine
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Te llevaste el dinero de ese pobre chaval, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Cryin', ain't goin' down this big road by myself.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, me llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gon' shine, Lord, my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
And the wind gon' change, blow my blues away.
Lo digo llorando, Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas. 
¿No oyes lo que te digo, preciosa?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas, 
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.


Está claro: ante el dolor, carretera y manta. Y la música, de tempo mucho más rápido que el acostumbrado en Tommy Johnson, lo deja bien claro; la voz, potente y clara, con dureza, también.
Casi cuarenta años más tarde, en su primer disco homónimo (Liberty Records, 1967), la banda que había tomado su nombre de uno de sus éxitos, Canned Heat, hizo una versión más rápida aún de este canto de libertad:


Pero la libertad, el canto y el homenaje de Canned Heat llegaría con su segundo álbum y con la mediación de la inspiración de otro bluesman, Floyd Jones:

Floyd Jones
Marianna, Arkansas 21/VII/1917 - Chicago, Illinois 19/XII/1989
Con ustedes, el seguidor de Tommy Johnson en los años treinta, el niño (uno de tantos) que le sacaba música a un cable  clavado en un muro, uno de los primero eléctricos en  Maxwell St. del Chicago de la postguerra, el hombre que recibió la guitarra de Howlin' Wolf y tocó, antes que Muddy Waters con Little Walter y Jimmi Rogers, amén del hombre que tomó Big Road Blues y lo convirtió en el que sería el mayor éxito de Canned Heat, On the road again. Oigámosla en su versión original de 1953:


Tras oírla, apreciaremos mejor, el homenaje, la elegancia y, sobre todo, la libertad con que la trabajó uno de los grupos que más respeto tenía por el blues y sus grandes maestros: Canned Heat. Y, cómo no iba a ser así si estaba liderado (o, al menos, coliderado) por Alan "Blind Owl" Wilson. 
Alan Christie, "The Blind Owl" Wilson
Boston, Massachusetss 4/VII/1943 - Los Angeles, California 3/IX/1970 

Un muchacho de buena familia de Boston, graduado en la universidad y asiduo a los círculos de folk-blues. El chico tímido, introvertido, sensible hasta la extenuación, que tocó día tras día con Son House para ponerlo al día de sus propias canciones y que propuso y llevó a cabo uno de los mejores discos homenajes que he tenido el placer de oír, Hooker'n'Heat (Liberty, 1971), donde el respeto y la admiración no están reñidos con la familiaridad y la libertad. El propio Hooker se preguntaba si Wilson no se habría pasado toda su vida oyendo sus discos, ¿cómo eres capaz de acompañarme a la guitarra? (hasta el propio Waters había tenido problemas para hacerlo). Poco después, Wilson moría a la edad de 27 años en el Cañón de Topanga, California, en plena naturaleza. Sus dos tentativas de suicidio anteriores habían visto su confirmación en una sobredosis en 1970. En el disco de las sesiones con Hooker ya no estaba, pero sí su imagen en una foto en la pared que queda recogida en la portada.

Foto de la portada de Hooker'n'Heat (Liberty, 1970)
con los miembros de la banda y John Lee Hooker de duelo.
On the road again, del álbum Boogie with Canned Heat (Liberty, 1968) es un absoluto canto a la libertad, remarcada por la personalísima voz de Wilson, el tono absolutamente imposible de armónica y el uso de la tambura hindú. La escuchamos aquí en una versión en directo en el Beat Club (14/IX/1968):


Well, I'm so tired of crying,
But I'm out on the road again (I'm on the road again) (x2)
I ain't got no woman, just to call my special friend.

You know the first time I travelled
Out in the rain and snow (in the rain and snow) (x2)
I didn't have no payroll, not even place to go.

And my dear mother left me,
when I was quite young (when I was quite young) (x2)
She said: "Lord, have mercy on my wicked son".
Estoy muy cansado de llorar,
pero estoy de nuevo fuera, en la carretera (estoy de nuevo en la carretera).
No tengo mujer a la que llamar mi amiga especial.
¿Sabes? La primera vez que viajé
con lluvia y nieve (bajo la lluvia y la nieve)
no tenía paga, ni siquiera un lugar adonde ir.
Y mi querida madre me dejó
cuando era muy joven (cuando era muy joven). 
Me dijo: "Señor, apiádate de mi niño travieso"
Take a hint from me, mama,
please don't you cry no more (don't you cry no more) (x2)
'cause it's soon one morning down the road I'm going.
Pilla la indirecta, cariño,
por favor, no llores más (no llores más)
porque pronto, una mañana me iré por la carretera.
But I ain't going down
that long old lonesome road all by myself (x2)
I can't carry you, baby, gonna carry somebody else.
Pero no recorreré
esa larga, vieja y triste carretera yo solo.
Si no puedo llevarte, nena, me llevaré a cualquier otra.


Recorramos la carretera. Solos o con alguien, pero que no sea impuesto, siempre en buena compañía. Sea la carretera (y la compañía) larga o corta. Salgamos otra vez a la carretera.

13 oct 2011

CANNED HEAT BLUES. Del alcohol y de la muerte.

Echo de menos el alcohol. Sí, sigo bebiendo; no al mismo ritmo, a uno mayor -a veces, las que menos, menor-, y por eso echo de menos el alcohol. Una cosa no tiene que ver con la otra; no es cuestión de la calidad o la cantidad, sino de los efectos, del EFECTO. Puedo soportarlo, pero ya no me quema tanto; o lo hace más, pero lo noto menos. No va a más y, sin embargo, me matará. Es más, ya me ha matado.

Crying, canned heat, mama, crying, sure, Lord, killing me.
Crying, canned heat, mama, sure, Lord, killing me.
Takes alcorub to take these canned heat blues.
Lloro, el calor enlatado, mamá, lloro, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Lloro, el calor enlatado, mamá, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Hace alcohol de friegas para soportar esta tristeza del calor enlatado.
Crying, mama, mama, mama, you know, canned heat is killing me.
Crying, mama, mama, mama, crying, canned heat is killing me.
Canned heat don't kill me, crying, babe, I'll never die.
Lloro, mamá, mamá, mamá, ¿sabes? El fuego enlatado me está matando.
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Si el fuego enlatado no me mata, lloro, nena, no moriré nunca.
I woked up, up this morning, with canned heat on my mind.
Woke up this morning, canned heat on my mind.
Woke up this morning, with canned heat, Lord, on my mind.
Me he despertado esta mañana con el dolor enlatado en mi cabeza.
Me he levantado esta mañana, el dolor enlatado en mi cabeza.
Me levanté esta mañana con el fuego enlatado, Dios, en mi cabeza.
Crying, Lord, Lord, I wonder, canned heat, Lord, killing me.
Jake alcohol's [ruined me churning] 'bout my soul,
because brownskin women don't do the easy roll.
Lloro, Dios, Dios, me pregunto si el fuego enlatado, Dios, me matará.
El alcohol de Jack [me arruinó, me quemo el estómago] por dentro de mí,
porque las mujeres de piel morena no son de sexo fácil. 
I woke up, up this morning, crying, canned heat 'round my bed.
Run here, somebody, take these canned heat blues.
Run here, somebody, and take these canned heat blues.
Me he despertado esta mañana, lloro, el fuego enlatado alrededor de mi cama.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Crying mama, mama, mama, crying, canned heat killing me.
B'lieve to my soul, Lord, it gonna kill me dead. 
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Créeme, Dios, me va a matar de verdad.

Y no lo mató. Al menos de manera inmediata, pues Tommy Johnson murió a los 60 años, pero sí lo acompañó toda su vida. Licor, sí; pero también cerveza, moonshine (alcohol destilado ilegalmente), canned heat (Sterno, alcohol para cocinar, sobre todo fondues, y que se quema directamente en la lata); incluso abrillantador de zapatos, alcohol de friegas y cualquier otra cosa que le quemara por dentro.


Fue una de las constantes de su vida. Las otras dos: las mujeres (casi siempre mayores que él, o al menos, así la que lo sacó del pueblucho de Drew a los dieciséis) y la guitarra. Una vida de vagabundeo, con punto de retorno siempre en Crystal Spring (Mississippi) y centro preferente en Jackson, pero siempre de un lado a otro, sólo les quedaba la parte superior del zapato cuando volvían a Crystal Spring.
Su principal influencia, Charlie Patton. Los dos se repartieron la fama de la zona del Mississipi. Los dos en la palestra por ver si fue primero el Pony Blues de Patton o el Bye Bye Blues de Johnson. Casi un mismo sentido del espectáculo, pero una carrera mucho peor la de Johnson: apenas catorce temas grabados, pero entre ellos un buen puñado de los más grandes clásicos.
Entre ellos, este Canned Heat Blues, salido de su segunda sesión para el sello Victor (finales de agosto de 1928), donde su falsete y, sobre todo, su vibrato no podían ilustrar mejor la agonía de un alcohólico. A ellos le sumamos su ceceo y tartamudeo (lo primero se nota; lo segundo, apenas). Una canción de dramatismo real como pocas, con un final de guitarra a ritmo de estertor, de agonía previsible aunque no esperada. Merece la pena escucharla con la atención in crescendo, inmersos en su respiración, que desaparece poco a poco. Por eso me pareció ilustrativa -además de hermosísima- esta versión instrumental de Jay Bee Rodríguez-, acompañada de unas imágenes realmente fascinantes. 

Tommy Johnson, el descubrimiento, según sus propias palabras, más acertado de H.C. Speir, junto a Charlie Patton. Le hizo una prueba con sólo dos canciones y grabó unas cuantas más. No sedujo a Paramount como sucesor de Blind Lemon Jefferson y los -pocos-temas que grabó para ellos apenas se vendieron. El alcohol y la guitarra le dieron fuelle para veinticinco años más, pero su fama no está a la altura de su talento. A pesar de este Canned Heat Blues y de la banda que lo puso en la carretera de nuevo en el 65. Pero ésa es otra historia, y será contada en otra ocasión (dentro de una semana)... 
Y sí, qué coño, tomémonos una copa por Tommy Johnson.

Tommy Johnson,
Terry, Misisipí 1896 - Crystal Spring 1/XI/1956

22 may 2011

SEE THAT MY GRAVE IS KEPT CLEAN. De la muerte y el más acá.

Cuentan que en Chicago, una fría noche de diciembre de 1929 Blind Lemon Jefferson, aunque acostumbrado a ir de acá para allá sin ayuda de nadie a pesar de su ceguera (Lead Belly, compañero, lazarillo y discípulo suyo lo podía atestiguar), erró sin embargo su camino de vuelta a casa tras una actuación y murió congelado a cielo abierto. Con él desapareció el primer autor que grabó y comercializó el blues rural. Paramount llegó a sacar cien canciones suyas en apenas tres años y ganó bastante dinero con él: tan sólo de That black snake moan (El lamento de esa serpiente negra) se vendieron cientos de copias en un único día. Blind Lemon Jefferson fue la primera estrella del blues. Basta sólo con imaginar que Paramount, tras su muerte, buscó la misma fortuna con autores fundacionales como Charlie Patton o Son House.

Blind Lemon Jefferson, Wortham, Texas 24/IX/1893 - Chicago 19/XII/1929.
Imagen de la colección de Lawrence Cohn.
 Lemon era gordo, sucio y libertino, pero su cantar daría el más excitante country blues de los años veinte. Fue cantante, guitarrista y ¡luchador de lucha libre! Ejemplo de músico vagabundo desde bien pronto, cuando, adolescente aún, actuaba por las esquinas, en picnics o fiestas. Poco después, ya como estrella, su vida se resume en tres palabras: música, bebida y mujeres. Elijan ustedes el orden; a él, poco le importaba. En 1929, ya era considerado el Padre del Blues de Texas, además de, según Lomax, el mejor cantante blues tradicional (junto con Johnson) que había grabado. Sin embargo, ni su valía, ni su fama, ni su éxito con las mujeres le libraron de la muerte o de la perduración material de su recuerdo.
Estos dos temas están retratados en uno de sus primeros éxitos: See that my grave is kept clean (Cuida de que mi tumba se mantenga limpia, Paramount 1927 y, otra vez, 1928). El blues, que nacía de los momentos cumbres de la vida, había de centrarse por fuerza también en la muerte; no sólo en ámbitos metafóricos de sufrimiento, salvación o condenación, sino en su aspecto más material. Y aquí tenemos uno de sus ejemplos más tempranos:
Well, there's one kind of favor I'll ask of you (x3):
You can see that my grave is kept clean.
Bien, hay un favor que te voy a pedir:
¿podrías cuidar de que mi tumba se mantenga limpia?
And there's two white horses following me (x2)
I got two white horses following me
waiting on my burying ground.
Hay dos caballos blancos que me siguen,
tengo dos caballos blancos siguiéndome,
me están esperando en el lugar de mi enterramiento.
Did you ever hear that coffin' sound
have you ever heard that coffin' sound
did you ever heard that coffin' sound
means another poor boy is under ground.
¿Has oído alguna vez ese sonido del ataud? (x3)
Significa que otro pobrecito está bajo tierra.
Did you ever hear them church bells tone
have you ever heard them church bells tone
Did you ever hear them church bells tone
means another poor boy is dead and gone.
¿Has oído alguna vez el tañido de las campanas de la iglesia? (x3)
Significa que otro pobrecito ha muerto y se ha ido.
Well, my heart stopped beating and my hands turned cold (x3)
now I believe what the Bible told.
Mi corazón dejó de latir y mis manos se enfriaron,
ahora creo en lo que cuenta la Biblia.
Well, there's one kind of favor I'll ask of you (x3):
you can see that my grave is kept clean.
Bien, hay un favor que te voy a pedir:
¿podrías cuidar de que mi tumba se mantenga limpia?

La preocupación de que el lugar de descanso sea respetado. Pero la vida contradice al arte y Blind Lemon Jefferson, aunque my respetado justo tras su muerte (Paramount pagó los gastos de la vuelta del cuerpo a Texas y de enterramiento), fue olvidado tras ella; y si no él, sí al menos precisamente su tumba: quedó sin nombre hasta 1967, cuando levantaron una lápida que, sin embargo, fue abandonada de todo cuidado hasta que en 1997 se erigió un granito nuevo y, por fin, en 2007, su nombre no sólo está sobre ella, sino también sobre el del cementerio donde descansa:


El tema tuvo una vida mucho más larga (lógico) y azarosa (difícil) que la de su autor: Ya en 1930, la Paramount quiso repetir el éxito de su ritmo (aunque más acelerado), aderezándola con otra letra completamente distinta y cantada por otro genio del blues, Son House: Mississippi County Farm Blues (El blues de la cárcel del condado de Misisipí).

Wish I was a babe in my mama's arms (x3)
Wouldn't-a been here working on the County Farm.

Ojalá fuese un bebé en los brazos de mi mamá:
no estaría trabajando aquí, en la cárcel del condado.
I'd rather be broke and out of doors, (x3)
Than to be here working on the police roll.

 Preferiría estar libre y puertas afuera
que estar aquí al serivcio de la policía.
Some got six months and some a year (x3)
Poor me, poor me got lifetime here. 
Algunos están seis meses; otros, un año.
Pobre de mí, que me queda aquí toda la vida.
They put me in jail, wouldn't let me be, (x3)
They said I killed old Leroy Lee.

 Me encerraron en la cárcel, no me dejaron hablar.
Dijeron que había matado al viejo Leroy Lee.
Yeah, lord, oh lordy lord, (x3)
The gal I love treat me like a dog.
Señor, oh, Señor,
la mujer a la que amo me trata como a un perro.
And I hate to hear that big bell dong, (x3)
'Poor boy, poor boy, you're going on'.
Odio oir el din-don de esa gran campana:
"Pobrecito, pobrecito, te vas a quedar aquí".

Bob Dylan la cantó en su album de debut, Bob Dylan (Columbia, 1962). Canned Heat la bautizó One Kind Favor para su disco Living the blues (Liberty, 1968) [no puedo insertar el video, dejo el enlace aquí]. Otros muchos más lo han hecho, pero quiero dejar constancia aquí de dos:

La versión de Mavis Staples (ya tengo entradas en primera fila para el próximo 14 de julio en Málaga). Pongo el directo para que sintáis lo que os perdéis o ganáis. Es del concierto Lightning in a Bottle (2003) en el Radio City de Nueva York con motivo del centenario del nacimiento del blues (su grabación en video fue producida por Martin Scorsese):


Y, por último, la versión de B. B. King para su último disco de estudio, precisamente titulado One kind favor (Interscope / Universal, 2008). Su trabajo, majestuoso, es el mejor regalo para Blind Lemon Jeferson, de quien decía que su música le recordaba la música que oía en los campos de algodón:



Su tumba ya le recuerda, pero, al decir de Joe R. Lansdale (Bad Chili): no importaba lo que dijesen las lápidas. Ahora todos eran hermanos y hermanas bajo la tierra. En cierto sentido, una tumba no significaba nada. Justo como cuando fue enterrado mi tío. Uno está muerto y eso es todo.

Sobre Blind Lemon Jefferson:
Blind Lemon Jefferson: his life, his death, and his legacy. Robert L. Uzzel.

14 may 2011

BOOGIE CHILLEN'. Del blues y los clubes.

Se me olvidaba poner en la entrada anterior como otro éxito suyo que Buddy Guy abrió el Buddy Guy's Legends, local mítico del blues en directo de Chicago, cuando Manu Grooveman me lo recordó en un comentario. Y bien que venía al caso, ya que la entrada de hoy va dedicada a las canciones que hablan de la música que se vive en directo. Randy Chortkoff, creador de Delta Groove Records y fundador de The Mannish Boys, decía que el futuro del blues estaba en la música en directo, tanto en los festivales como en los locales. Ahora quiero completar su idea y decir que no sólo el futuro del blues está en los locales, sino también su pasado. Ya hemos encontrado a un jovencísimo Robert Johnson colándose en un bar para oír a Son House y ahora vamos a hablar de otro que, guitarra en mano, entraba en los locales pidiendo tocar una canción; en muchísimas ocasiones su genio en la interpretación le hacía conseguir actuaciones de verdad. Pónganse en pie, hablamos de John Lee Hooker.

Estamos en Clarksdale, Mississippi, a finales de la década de los treinta y un muchacho ha de decidir entre la moral de su padre, reverendo, y la afición de su padrastro, el blues. No le costó mucho saber que sólo la segunda opción le serviría para no acabar trabajando la tierra como sus antepasados en una región que odiaba, el Delta del Mississippi: es el peor estado. Uno siente esa clase de tristeza cuando está allá abajo. Y así tenemos a un joven Hooker que tras dos intentos de establecerse en otro lugar (el primero, a los catorce años), recala en Detroit, donde la enorme cantidad de trabajo que demandaba la industria automovilística le ofrecía un sueldo seguro para vivir de día mientras tocaba de noche.

Y, sin embargo, a Mississippi y a su padrastro, Will Moore, le debería su éxito por una música que se desmarcaba de los referentes comerciales de finales de los cuarenta: Hooker tocaba un blues sin aditivos, profundo, despojado de todo lo irrelevante; de hecho, era un blues que no parecía blues, era más antiguo que los primeros discos de blues rural, intentando meter la mayor cantidad de impulso en el menor número de notas. Esta esencia no la toma de Charlie Patton, de Son House o Robert Johnson, no; al decir de Keith Richards, el blues, de donde él lo recoge, tiene que provenir de una generación anterior a donde los recogen todos los demás. Es una suerte de preblues. La explicación del propio John Lee Hooker es más sencilla: Lo tomé de mi padrastro, Ese ritmo era suyo. Simplemente está ahí. Y simplemente sale hacia afuera.  

Su primera grabación Boogie Chillen' (Los niños del boogie) es un claro ejemplo de lo que sería su estilo: apenas melodía ni armonía, únicamente tocar un riff mientras se improvisa una historia. Mitad cantar y mitad narrar. Da igual la longitud de los versos, su rima o no. Una guitarra eléctrica y un pie que marca fuertemente el ritmo, que recoge un micrófono enfrentando ex profeso su entrada al suelo. Y ahí empezó a tocar más rápido que los demás; ahí empezó su estilo, el boogie: después, todos lo copiaron.

John Lee Hooker, Clarksdale, Mississippi 22-VIII-¿1917? - Los Altos, California 21-VI-2001,
tocando la guitarra en Hastings Street en la década de los 50.
Imagen del archivo de Lawrence Cohn.
Y el tema: la fascinación que siente un crío por la música en un local famoso de Detroit, el Henry's Swing Club, de la calle más bulliciosa de la ciudad, Hastings Street. Un lugar que conocía muy bien y cuyos momentos mágicos donde se dan todas las circunstancias para seducirte en el calor de una actuación sabe transmitirnos muy bien esta grabación de estudio de noviembre de 1948, sin otro acompañamiento que él mismo, su guitarra y su pie.

Well my mama she didn't 'low me, just to stay out all night long, oh Lord
Well my mama she don't 'low me, just to stay out all night long,
I didn't care what she didn't 'low, I would boogie-woogie anyhow.
Sí, mamá no me dejaba pasar fuera toda la noche.
Sí, mamá no me dejaba pasar fuera toda la noche.
A mí no me importaba si no me dejaba, yo bailaría el boogie.woogie de todos modos.
When I first came to town, people, I was walkin' down Hastings Street,
everybody was talkin' about the Henry Swing Club.
I decided I drop in there that night.
When I got there, I say, "Yes, people"
They was really havin' a ball!
Yes, I know boogie chillen'!
Cuando llegué a la ciudad por primera vez, amigos, iba andando por la calle Hastings,
todo el mundo hablaba sobre el Henry's Swing Club.
Decidí dejarme caer por allí esa noche.
Cuando llegué, me dije, "Sí, amigos":
¡Se lo estaban pasando realmente bien!
Sí, ya lo sé, ¡los chicos del boogie!
One night I was layin' down
I heard mama 'n papa talkin'
I heard papa tell mama, let that boy boogie-woogie,
it's in him, and it got to come out
and I felt so good,
went on boogie'n just the same.
Una noche estaba acostado
y oí a mamá y a papá hablar,
oí a papá decirle a mamá: "Deja que el chico baile el boogie-woogie,
está dentro de él y tiene que salir".
Y me sentí tan vien,
y seguí bailando como siempre el boogie.

Y se lo hizo bailar a todo el mundo. El productor del disco, Bernard Besman, sabiendo del alcance que podría lograr lo que tenía entre manos, delegó su venta en el sello Modern, de Los Angeles, que podría encargarse mejor de una tirada nacional. Los números, expresivos por su exageración, hablan de un millón de copias vendidas. Lo que sí está comprobado son las doce veces seguidas que una radio de Nashville lo hizo sonar, que un dj. llamado B. B. King no hacía más que ponerla y que La Asociación de la Industria Discográfica de EEUU la ha incluido en la selección de las canciones más influyentes del siglo XX.

Aunque volvió a grabarla para el sello Vee-Jay, sería treinta y tres años después cuando le daría una vuelta de tuerca con la ayuda de Canned Heat para su disco Hooker'n'Heat (Rhino, 1981):


Sin embargo, el mejor aprovechamiento del tema lo harían antes los tejanos ZZ Top, al servirse del riff de la canción para su tema La Grange de su Tres Hombres (London, 1973). Los derechos de la canción habían expirado, así que la jugada les salió redonda, pues el tema, que ahora hacía referencia a un prostíbulo es uno de sus mayores éxitos:

Rumour sprendin' a-'round in that Texas town
'bout that shack outside La Grange
and you know what I'm talkin' about.
Just let me know if you wanna go
to that home out on the range.
They gotta lotta nice girls.
Have mercy.
Corre por toda esa ciudad de Texas
un rumor sobre esa casucha a las afueras de La Grange,
ya sabes de qué hablo.
Sólo hazme saber si quieres ir
a esa casa de las afueras en el campo.
Tienen un montón de chicas bonitas.
¡Ten piedad! 
Well, I hear it's fine if you got the time
and the ten to get yourself in.
And I hear it's tight most ev'ry night,
but now I might be mistaken.
Have mercy.
Bien, he oído que está de lujo si tienes tiempo
y los diez que cuesta entrar.
Y he oído que está abarrotado casi toda la noche,
pero quizá esté equivocado.
¡Ten piedad!

Por último, y a modo de homenaje, no se puede dejar de mencionar la inclusión del tema en su medley del Whole lotta love que en todos sus conciertos hacía Led Zeppelin (escuchen a partir del minuto 4:23):

Les dejo bailando....

Sobre John Lee Hooker:
- John Lee Hooker. Blues. Juan Campos (1995).