Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.
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8 may 2012

WANG DANG DOODLE. Sobre salir y no entrar o entrar y no salir

Para Personaphillys, de horas disfrutonas,
a la que me gustaría convencer de tantas cosas...

Me gusta salir a la calle, a una casa, a donde sea y no malgastar ni un segundo en pensar a qué hora voy regresar, no saber siquiera si quiero hacerlo. Me gustan las cosas que no tienen un final, me explico, si ha de llegar, no me apetecer conocer su desenlace, sólo disfrutar y hacer disfrutar hasta que llegue. Pero aún hay algo que me gusta más: no saber que he salido y de repente encontrarme en un buen lugar, rodeado de mejor gente y, sin saber cómo y sí porqué, dar el pistoletazo de salida a una buena juerga... el pistoletazo de llegada ya se verá. Sobra decir que me gusta -y mucho- la gente que comparte esta filosofía.

Willie Dixon describió una buena juerga de una manera tan veloz como diáfana -como tan sólo lo saben ser los recuerdos de juventud precisos- en una canción que grabó él mismo en 1954 (Chess) -aunque su versión no sería conocida hasta 1995-, cedió -literalmente en susurros- a Howlin' Wolf en el 1960 (Chess) y regaló a Koko Taylor para que fuera su primer gran hit -y el último de la Chess- en 1965. Hoy hablaremos de Wang Dang Doodle ("Juerga") y de dos mujeres a través de una: Koko Taylor.
Cora Walton, Koko Taylor
Shelby County, Misisipí 28/IX/1935 -  Chicago, Illinois 3/VI/2009.
Foto: Jesús Martín Camacho.
Como sin duda hay mujeres ante las que merece la pena pararse a contemplarlas un buen rato y hacer volar la imaginación sospechando lo que uno disfrutará y sufrirá conociéndola, tengamos un primer contacto con Koko Taylor en su primera versión de Wang Dang Doodle para Chess, con Little Walter a la armónica.

Tell automatic Slim, tell razor totin' Jim
Tell butcher knife toting Nanny, tell fast talking Fanny
We're gonna pitch a ball down to the union hall.

Díselo a Slim el Autómatico, a Jim el Navaja de afeitar,
a Nanny Cuchillo de carnicero, a Fanny La que habla muy rápido,
vamos a montar un baile en el salón del local.
We're gonna romp and trump till midnight
We're gonna fuss and fight till daylight
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Vamos a revolcarnos y a disfrutar hasta la medianoche,
vamos a armar jaleo y a pelear hasta que se haga de día,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.
Tell cooda-crawling Ray, to tell abyssinia Ned

to tell old pistol Pete, to tell everybody he meets
Tonight we need no rest.

We're gonna really throw a mess
We're gonna knock down all the windows
We're gonna kick down all the doors
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Dile a Ray El que va a gatas que se lo diga a Abisinia Ned,
que se lo diga a Pete Pistola Vieja, que se lo diga a todo el que vea,
esta noche no vamos a descansar,
vamos a armar un buen lío
vamos a echar abajo todas las ventanas,
vamos a derribar todas las puertas,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.  
Tell fat and washboard Sam everybody gonna jam
Tell shaking boxcar Joe We got sawdust on the floor
Now tell Peggy and Colin Dye We're gonna have a heck of a time.

Dile a Sam El gordo de la tabla de lavar que todo el mundo va a tocar,
dile a Joe El de la vagoneta que habrá serrín en el suelo,
dile a Peggy y a Colin Tinte que ¡coño, lo vamos a pasar del carajo!  
Now when the fish scent fill the air
There'll be snuff juice everywhere
We're gonna pitch a wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Ahora, cuando el olorcillo a pescado llene el aire,
habrá tabaco de mascar por todas partes.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche. 

Aquí hay una fiesta, aquí se ha llamado a todo el que debe estar presente -normalmente, cuanto más impresentables, mejor-. Esto se convertirá en una juerga, en un empezar y no acabar. 


Pero asomémonos a esas reuniones a través de los ojos de los recuerdos de la propia Taylor: nacida en Shelby County, Misisipí, su infancia y adolescencia en una familia de aparceros se podría resumir en dos acciones: trabajar y cantar. De lunes a sábado ambas se hacían de sol a sol; los domingos, sólo cantar y oir en el coro gospel de la iglesia metodista. No había otra cosa que hacer. Trabajo duro, pero vida feliz. Bueno no, sí había otra cosa que hacer, intentar coger todo el chocolate que pudiera. De ahí su mote: Koko.
Todo a Koko Taylor le vino a partir de 1951, cuando se mudó a Chicago con su marido Robert "Pops" Taylor y unos cuantos centavos en el bolsillo. La vida allí no resultó muy distinta: trabajar y cantar; ahora, mientras el trabajo era limpiar casas ella y en una carnicería él, las canciones se cantaban en las juke joints: voz ella, guitarra él. Y todo le vino desde ahí: Koko Taylor recuerda cómo eran esas juke joints: en el campo se reunían en una esquina con una vieja gramola, se echaba una moneda y se escuchaba música (y bailaban y bebían whisky casero, y hablaban y se peleaban, y se rozaban y se marchaban... así durante toda la noche). En otras ocasiones, alguien aparecía con una guitarra o con una tabla de lavar y se ponía a cantar a pelo sin micrófono. Si tenías buen oído, lo oías cantar; si no, lo oías mover la boca (pero también bailabas y bebías whisky casero, y hablabas y te peleabas...toda la noche). En la ciudad, la cosa era diferente: Koko Taylor recuerda muy bien unos cuantos locales, sobre todo el Silvio Lounge: no eran grandes espacios, sino pequeños tugurios, agujeros en la pared, no es como si estuviesen en el campo, pero tampoco algo como para escribir a casa y contarlo. Allí no había que reservar asiento, ni arreglarse para estar guapa, ser amable o tener un cierto tipo de lenguaje, no. Allí se iba a escuchar y cantar, beber whisky y pelear, rozarse y marcharse... toda la noche.



Fíjense por la foto en cómo era el Silvio Lounge: la propia Koko Taylor y Robert "Pops" Taylor (cuarta y quinto por la izquierda), sus hermanos y su cuñada dan la espalda a los músicos que están a escaso metro y medio detrás de ellos y que son nada menos que Muddy Waters, Otis Spann y Jimmy Rogers....

A veces, en ocasiones, Koko Taylor se unía a los cantantes de modo improvisado y cantaba con ellos, conocía a gente y otros la conocían a ella. En los conciertos se conoce a mucha gente y, si te llama la suerte, a la gente adecuada. Hay mujeres a las que conocer es un placer y a las que hacer que te conozcan, un lujo. Oigamos los recuerdos de Koko Taylor: Una noche estaba cantando en el club y ese tío enorme vino hacia mí y me dijo: "Chica, sabes, me gusta cómo cantas. ¿Cómo te llamas?". Le dije mi nombre y muchas cosas más, y le pregunté: "¿Y tú, quién eres?". Él dijo: "Soy Willie Dixon"... Bien, nunca había oído hablar de él. Le dije: "Vale, ¿Y a qué te dedicas?". Y me dijo: "Soy letrista y arreglista, trabajo para Chess Records". Unos cuantos días más tarde, me llamó y me dijo: "¿Sabes? Me gusta de veras tu voz, el modo en que cantas y me encantaría grabar contigo". Yo no sabía que quería decir con eso. No sabía lo que era grabar. Lo próximo que supe es que me cogió a mí y a una banda y comenzó a ensayar mi primera canción.

Poco, muy poco después llegaría Wang Dang Doodle. Se merece que la oigamos en otra versión, un poco más salvaje, antes de seguir. Hay mujeres a las que hay que oir más, mucho más, de una vez:



Willie Dixon era el hombre al que había que arrimarse para entrar en la gran escena del blues del South Side de Chicago. Él escribía las canciones para otros, las arreglaba, les acompañaba al bajo, en la grabación, ya lo hubiera hecho o no él antes. Pero siempre tuvieron más éxito en las otras voces. A partir de aquí le vino el éxito a Koko Taylor. Pero démosle su momento a Dixon y escuchemos su versión en el Chicago Blues Festival de 1980:




A veces, según en qué sitios y qué persona, es impagable entrar; ahora bien, una vez dentro, es absolutamente inaceptable salir. Cuando Willie Dixon llamaba a algunos para una actuación, nadie se negaba. Entonces se podían juntar en un escenario, por ejemplo, Buddy Guy, Howlin' Wolf y Koko Taylor y comenzaban a inventar / reinventar una canción: una frase tú, un punteo yo, seguimos donde lo dejamos antes para luego desvariar por otro lado, y así una canción podía durar media hora, una noche entera y entonces aparecer al amanecer la mujer de Dixon con comida recién cocinada para los músicos exhaustos. 


Hay veces que no se debe pensar en el final, hay que comenzar hasta que se agote por sí solo, no matarlo. Koko Taylor no quiso matar su final, ni cuando su marido murió en ese fatal accidente de tráfico de 1989, de donde ella salió con vida pero destrozada (tanto por dentro como por fuera), ni cuando en los últimos años los problemas de salud la obligaban a suspender conciertos. Koko Taylor, como ciertas mujeres, tenían su filosofía de vida: hago lo que quiero porque amo lo que hago repetía en no contadas ocasiones; para ella Cenicienta no tenía por qué volverse a las doce por culpa de las convenciones sociales, ni Blancanieves, a pesar de los adorables enanos, enclaustrarse en casa con el príncipe azul. Seguía bailando all night long, all night long.

Terminemos por poner la versión de Howlin' Wolf, el primero que popularizo la canción, a pesar de que la odiaba. Le recordaba a las viejas canciones de trabajo de los campos. No lograba aprenderse la letra, es un maldito trabalenguas, y, de hecho, durante la grabación se la tuvo que susurrar el propio Dixon. Primero la versión de 1960:


Ahora la de 1970, donde la fiesta es más lenta, más grave, quizá más sugerente. y sensual. La connotación sexual de Wang dang doodle es más que evidente y Wolf, más viejo, se siente ahora con más fuerza, pero menos rapidez...

 

Por último, una jovencita PJ Harvey en un directo para la MTV de 1993:


Y una versión en directo de Koko Taylor, para que disfrutemos de su fuerza (en aumento conforme avanzaba su carrera) en un pequeño club.
 
Porque, como a ciertas mujeres, hay que conocerlas y dejar que te conozcan en espacios pequeños all night long, all night long.

14 nov 2011

(I'M YOUR) HOOCHIE COOCHIE MAN. Del baile y el sexo.

Cuatrocientos años después del descubrimiento de América la ciudad de Chicago se disponía a celebrarlo con una Exposición Universal. Ese 1893 los norteamericanos tuvieron otro descubrimiento si no igual de apasionante, sí más excitante, el hoochie coochie dance. No es un baile ni de cabeza ni de pies describía el mojigato New York Journal lo que la bailarina Spyropoulos, alias "Pequeño Egipto", vestida a lo zíngara, ejecutaba con sus movimientos de pelvis y cintura; y, sin duda alguna, provocó que los espectadores masculinos realizaran esos mismos balanceos en sus mentes. Aunque ya existía anteriormente esta danza, fue durante los cinco meses que duró la Exposición de Chicago cuando se hizo realmente popular y acabó en multitud de bailarinas exportándola por todos los Estados Unidos. El camino hacia el striptease estaba más que abierto, como también lo estaba el de la derivación del significado de Hoochie Coochie: de término sureño para las partes púdicas de la mujer a baile ejecutado con esa parte del cuerpo; de ahí a hombre que va a ver (y participar activamente) de este baile y de la bailarina y, finalmente, a hombre que tiene éxito -sexual- con las mujeres.
Little Egypt. Foto promocional.
Hoochie Coochie = Sexo + baile = Mujeres y Música = Blues + flirteos = Muddy Waters y su ecuación vital perfecta. Y bien que lo sabía su ¿tercero? de a bordo, Willie Dixon.
Tnato que así nació en 1952 en un aseo del club Zanzibar: un descanso de la actuación, Muddy Waters se baja del escenario, tantea a las mujeres a las que ha cantado -para todas, para cada una- durante casi una hora; está rodeado de ellas, pero logra entrar en el baño. Le sigue poco después Willie Dixon: "Tengo una canción, quiero que le eches un vistazo". Le dice la letra. Le gusta. Se reconoce. Además tiene estribillo. Dos hombres enormes y una guitarra apenas caben en el servicio. Pero se ensaya y surge una obra maestra. "Coge una base musical y simplemente repítela. ¡Acuérdate de la letra!". "¡Cómo no, si es de mí de quien habla!".
De vuelta al escenario, la chicas siguen tanteándole, Muddy también. Da la clave a la banda, "yo canto en los silencios" (¡qué silencios!), "repetidlo, aquí es donde cambia, escuchadme a mí". Empiezan, el público enloquece. La repiten dos o tres veces más. La banda les está hablando de sexo y diversión, de seducción, de yo sé quién soy: I'm your Hoochie Coochie man, el seductor, el del éxito con las mujeres. No es una canción, es un acto sexual: entra y sale, entra y sale, entra y sale de modo espasmódico hasta que grita.

The gypsy woman told my mother
before I was born
"You got a boy child's comin',
He's gonna be a son of a gun,
He gonna make pretty women's
jump and shout".
La gitana se lo dijo a mi madre
antes de que yo naciera:
"Vas a tener un niño,
va a ser un hijo de su madre,
va a hacer botar y gritar
a las mujeres hermosas.
Then the world wanna know 
what this all about,
but you know I'm him.
Everybody knows I'm him.
Well, you know I'm your hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Y entonces el mundo querrá saber
de qué va todo esto,
y tú sabrás que va de mí.
Todo el mundo sabe que se trata de mí.
Sí, tú sabes que soy tu hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
I got a black cat bone,
I got a mojo too, 
I got the Johnny Concheroo,
I'm gonne mess with you,
I'm gonna make you girls
lead me by my hand.
Tengo un hueso de gato negro,
tengo una bolsita mojo también,
tengo una raíz de Juan el Conquistador,
voy a liarme con vosotras,
voy a hacer que vosotras, nenas,
comais de mano.
Then the world will know 
I'm the hoochie coochie man,
but you know I'm him,
Oh, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Entonces el mundo sabrá
que soy el hombre hoochie coochie.
Tú sabes que lo soy,
sí, tú lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
On the seventh hour,
On the seven day,
On the seven month
the seven doctors say: "He was born for good luck
and that you'll see".
I've got seven hundred dollars,
don't you mess with me,
but you know I'm him,
everybody knows I'm him
Well, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
A la hora séptima,
del séptimo día,
del séptimo mes,
los siete doctores dijeron: "Ha nacido con suerte, 
ya lo verás".
Tengo setecientos dólares,
¿no quieres liarte conmigo?
Sabes que lo soy,
todo el mundo sabe que lo soy,
sí, lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.


Estamos ante el poder con las mujeres dado por el destino y, sobre todo, por la magia vudú: de ahí las referencias a los huesos de animales y a amuletos como las raíces de Juan el Conquistador y, en especial, a las mojo hands: bolsitas con hierbas, monedas y otros objetos que se llevaban bajo los pantalones y daba protección o poder sobrenatural al que las guardaba. De ahí a simbolizar el vigor sexual -como en otro clásico, I got my mojo working- hay menos de un paso.
Ese mismo año el tema fue grabado para Chess con la formación usual primigenia de la Muddy Waters Band, es decir, Little Walter a la armónica, Otis Spann al piano, Jimmy Rogers a la guitarra, Fred Below a la batería y Dixon al bajo. Consecuencias: Cuatro mil copias vendidas en un único día, nº 3 en Billboard y single mejor vendido de Waters. Veamos este mojo en directo, en el Festival de Jazz de Newport (3/ VII/ 1960):


Y, aún funcionando poco antes de su muerte, junto a los Rolling Stones en el 81; Jagger, otro hoochie coochie, también guarda mojo en sus pantalones:


Las versiones han sido numerosas, pero nos vamos a quedar con otro que también sabía de vudú, Jimi Hendrix, en sus grabaciones para la BBC (1967, no salido al mercado hasta 1998 por MCA):



Y, sobre todo, con el bluesman que mejor encarna la esencia de ese hoochie coochie man en el escenario hoy día: Buddy Guy, el joven de 74 años (ya 75), que, precisamente también comenzó su carrera discográfica "en el mundo del vudú" (recordemos, Hoodoo Man Blues, Delmark 1965, fue su primer disco en solitario). Esta versión de 2010 en el Rarearth Jazz and Blues Festival de Vernon es de lo que mejor se acerca al espíritu del directo de esta canción. Si no tienen tiempo de disfrutar sus diez minutos, no la escuchen ahora. Esperen a tenerlos, no se arrepentirán.


He tenido amigos verdaderos hoochie coochie. No sé que bendición tenían ni cómo se las apañaban, pero hacían valer su mojo -de modo consciente, de modo natural- a cada paso que daban. Yo, si alguna vez lo tuve, me di cuenta tarde, cuando había ya desaparecido -señal, por tanto, de que nunca lo he tenido-.
Nota bene: los últimos compases que sonaron en el funeral de Muddy Waters fueron los de Hoochie Coochie Man; las últimas palabras: "el mundo entero sabe quién soy". 
Willie Dixon, Muddy Waters y Buddy Guy

4 oct 2011

I CAN'T QUIT YOU, BABY. De más amor y de amor más.

Demasiadas veces nos hemos preguntado por aquí qué pasaría si tal bluesman no hubiese muerto precozmente, con todo su talento no ya por explotar, sino por desarrollarse, evolucionar, propagarse. Tanto, que el destino, saturado, nos arrea una hostia en toda la cara y nos arrebata del ensoñamiento con la respuesta más pesimista a esta pregunta. Hoy hablamos de un genio deteriorado, desperdiciado tras un comienzo fulgurante: Otis Rush.
Otis Rush Philadelphia, Mississippi 29/IV/1935

Quizá fue su personalidad depresiva, su naturaleza taciturna, su carácter introvertido lo que alimentó su horror a mirar dentro de sí mismo y reconocer el potencial que tenía. Todo dejó de funcionar a finales de los sesenta, sin embargo sus comienzos fueron tradicionales para un futuro bluesman de la "tercera época": amplia experiencia cantando gospel en coros de iglesia, aprender escuchando -e imitando- las grabaciones de Muddy Waters y John Lee Hooker, giro a la derecha y tomar una autopista más moderna, personificada por  B. B. King y llegar a Chicago (con sólo 14 años) y dispuesto a comerse la escena. Y tanto que se la comió. Se alzó como uno de los vértices del triángulo que daría un nuevo sonido a la ciudad, el llamado West Sound, junto a Buddy Guy y Magic Sam. De ellos, Rush era el más tendente al soul, el de la voz más ardiente -o teatral-, con una expresividad en la guitarra y en la interpretación que ¡maldición! lo que reflejaba era su azorado interior.

Pronto fue atraído al sello que más luchaba por grabar ese nuevo sonido duro de la ciudad, Cobra, de la mano nada más y nada menos que de Willie Dixon, que le regaló su primer single (el de ambos) y mayor éxito: I can't quit you baby ("No puedo abandonarte, nena), Cobra (1956). Sus sencillos para el sello entre 1956 y 1958 fue lo mejor de su carrera. Sus largos, a partir de 1969 (incluso Mourning in the morning, Cotillion 1969; incluso Right Place, Wrong Time, Bullfrog, 1976) se me antojan que no estuvieron a la altura de sus directos de los años 60 y sus capacidades de expresión con la guitarra. Es sólo una opinión, pero de ahí no me saca nadie. Y más cuando escucho sus singles cuando me dejan con hambre de más.

Pero, dejémonos de tristezas y quedémonos con una de las declaraciones de amor más realista, más verdadera. El que se tiene por una amante que lo ha destrozado a uno, a la que deja por un tiempo, a la que volverá pasado -poco o mucho- tiempo. Un amor verdadero, tanto o más como el que le espera en su casa. I can't quit you baby. Rindamos pleitesía a Rush viéndole tocarla así en directo:

Well, I can´t quit you, baby, but I got to put you down for a while.
Well, you know, I can't quit you, baby, but I got to put you down for awhile.
Well, you know, you messed up my happy home, baby, made me mistreat my only child.
No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
¿Sabes? No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
Lo sabes, te has cargado mi hogar feliz, nena, me hiciste pisotear a mi única niñita.
Yes, you know I love you, baby, my love for you I will never hide.
oh, you know I love you, baby, my love for you I will never hide. 
Yes, you know I love you, baby, well you just my one desire.
Sí, sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí, sabes que te quiero, nena, eres mi único deseo.
Well, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Oh, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Yes, you know you my only darling, you know you my desire.
Estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
oh, estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
Sí, sabes que eres mi único amor, sabes que eres mi deseo.
When you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
Oh, when you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
When you hear me holler, baby, oh, you know your my desire.
Cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabré lo profundo que me duele.
Oh, cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabrás lo profundo que me duele.
Cuando me oigas gritar, nena, sabrás que eres mi deseo.


Pero al César lo que es del César, y ralentizemos este gospel-blues de medio tempo con la versión de su creador, Willie Dixon, para su imprescindible I am the blues (Columbia, 1970) con un inspiradísimo Sunnyland Slim al piano y Walter Horton con la armónica:


Y por último, la banda que mejor homenajeó el blues, Led Zeppelin, que hizo de I can't quit you baby una de las mejores piezas de su álbum de debut, Led Zeppelin (Atlantic, 1969):


Una declaración de amor. De verdadero amor, de amor verdadero.

23 sept 2011

ALL YOUR LOVE. Del amor y el amor.

[necesarias desde aquí las disculpas por el tiempo transcurrido sin publicar nada;
imperiosa la denuncia a Orange por intentar hacerse con mi adsl a lo somorgujo.
Con esto, todo dicho]

Toda una generación huérfana; todo un mundo por descubrir y ser descubierto. Todo lo que no será nunca descubierto, inventado. Otra víctima joven, otro talento masacrado a punto de despegar. Dos discos en un año: West Side Soul (Delmark, 1967) y Black  Magic (Delmark, 1968) y un concierto que le abriría las puertas del ámbito nacional y negociar con el prestigioso sello Stark: 1969, Ann Arbor Blues Festival, mostró a Muddy Waters, Howlin' Wolf, Mississippi Fred McDowell, Otis Rush, B.B. King, Lightning Hopkins y tantos otros a los pies de un joven de 32 años llamado Magic Sam. Ese mismo año moriría.
Samuel Gene "Magic Sam" Maghett
Grenada, Mississippi 14/II/1937 - Chicago, Illinois 1/XII/1969

Había nacido en el Mississippi en el 1937, en el momento histórico justo para llegar a Chicago y empaparse del apogeo de la electrificación de la guitarras por parte de Muddy Waters. Era 1950, Magic Sam con trece años ya dominaba la guitarra. 
Pronto lleva la música del Delta, flanqueada por el estilo de Waters y B. B. King, a su propia banda Good Rockin' Sam. Llama la atención de Willie Dixon, lo cual significa que las puertas se abren; y si no fueron las de Chess, sí las de Cobra, donde con 20 años graba este All your love ("Todo tu amor"). Se convierte en su canción franquicia gracias un riff machacón que reproducirá, con algún que otro cambio, en Easy babe o Everything is gonna be alright. Lo que quizá no sepan es que ya estaba insinuado en el tema de Ray Charles, Lonely Avenue ("Avenida Solitaria", 1956 Atlantic):


Pero volvamos a All your love, aquí en su versión del disco West Side Soul: 
All your love, baby, can it be mine. (x2)
I hate to be the one,
the one love you left behind.
Todo tu amor, nena, puede ser mío.
Odio ser el único,
el único amor al que dejas atrás.
All your love, baby, don't put around. (x2)
Love is the one thing, baby,
you won't find on the ground.
Todo tu amor, nena, no me rodees (x2).
El amor es lo único, nena,
que no encontrarás tirado por el suelo.
All your love, I've got to have one day. (x2)
Don't you leave me, baby,
please, come back this way.
Todo tu amor, algún día tendré que tenerlo. (x2)
No me dejes, nena,
por favor, vuelve aquí.

El ritmo incesante, repetitivo, de zumbido de abejorro en siesta de campo, no puede ir mejor con la idea rondando la cabeza, con la obsesión que no para. Con el anhelo de la posesión, la idealización del sentimiento, la certeza de la consecución.

Todo esto estaba en Magic Sam, aquél que huyó del ejército sin importarle el deshonor de su licenciamiento ni el tiempo en el calabozo (¿el rockabilly de 21 days in jail?). Todo en Magic Sam cuando llegó tarde al Festival de Ann Arbor -suerte que Charlie Musselwhite salió por él- sólo con su bajista y reclutando a Sam Lay como batería. Todo en Magic Sam que no paró de dejar bocas abiertas. 

Magic Sam, vértice de la tríada del Chicago eléctrico post Muddy Waters junto a Buddy Guy y Otis Rush. ¿Hasta dónde habría llegado de no haberse ido a los 32 años? 

22 ago 2011

PREACHIN' THE BLUES. Sobre la predicación y el demonio.

Bien podría haber sido ésta la primera entrada del blog. De hecho, el título de la canción, Preachin' the blues, "Predicando blues", se ajusta bien a la filosofía de este camino que empezamos hace ya seis meses. Además, no creo que haya otro bluesman como Son House que haya contenido en su vida todos los estadios del blues del Delta; como dice Ted Gioia: "Es la figura individual más importante por la forma en que en él están en contacto las diversas vertientes de la tradición del Delta. Colaboró con Charlie Patton, fue mentor de Robert Johnson, inspiró a Muddy Waters, guió a Alan Lomax en la investigación que éste llevó a cabo durante la década de 1940 y ayudó a hacer resurgir el interés por el blues en la de 1960". 

Podría haber sido ésta la primera, sí, pero en mí pueden siempre las razones sentimentales y elegí I be's troubled / I can't be satisfied, de Muddy Waters. De todos modos, escribir ahora la entrada sobre Son House hace que conectemos con aquella primera entrada, pues Lomax encontró a House y lo grabó para la Librería del Congreso cuatro días después de hacerlo con Waters y, gracias a las palabras de éste, House fue redescubierto por primera vez. Y también queda enlazada esta entrada con la anterior si pensamos no sólo en la dupla que formaron en muchas ocasiones Son House y Charlie Patton, en que éste fue quien le consiguió la oportunidad de hacer una grabación en 1930, sino también en que el propio House trabajó apilando sacos de arena en los diques tras la riada del Misisipí de 1927 y, finalmente, que tanto él -con Dry Spell Blues- como Patton -con Dry Well Blues- cantaron a la otra gran catástrofe de la zona del Misisipí, la sequía de 1929.



Eddie James, Son , House Jr.
Lyon, Clarksdale, Misisipí, 21/III/1902 - Detroit,  Michigan, 19/X/1988


"¿Vive aquí Son House?" "Sí, soy yo." "Por fin. ¿Le gustaría volver a tocar?" "¿Por qué no?, pero hace años que no lo hago con regularidad". Estuvo nervioso, tres tragos después se le pasó (el vino, no lo había dejado). Podía tocar algunos blues lentos, los dedos no escapaban del temblor, pero la voz seguía siendo la misma: potente y de arrolladora personalidad como la de un predicador, expresiva y dolorosa como la de un bluesman. Su memoría no daba para recordar tras casi veinte años de ausencia musical. Son House y Al Wilson (a poco de crear Canned Heat) se sentaron frente a frente, Al tocaba y House escuchaba en las manos de otro sus propias canciones; luego las repetía. Así fue como Wilson enseñó a Son House cómo tocar como Son House.


Así pues, con todos ustedes, Son House.
Nick Perls, Dick Waterman y Phil Spiro, con Son House, tras encontrarlo en Junio de 1964.
Fotografía propiedad de Dick Waterman.


Esto pasó en 1964, cuando tres amantes del folk decidieron intentar encontrar a un bluesman que creían muerto. No sólo lo encontraron, sino que lo resucitaron para la escena del blues o, como lo llamaron entonces, folk blues. Las dos fuerzas que dominaron la vida de Son House están retratadas en su Preachin' the blues, grabada en dos partes. Mostramos aquí las originales para Paramount (28/V/1930).




Part I:

I'm gonna get me religion, I'm gonna joint the baptist church (x2),
I'm gonna be a baptist preacher, and I sure won't have to work.
Me voy a meter en la religión, me voy a unir a la iglesia baptista,
voy a ser un predicador baptista y así no tendré que trabajar, seguro.
Oh, I'm gonna preach these blues now, and I want everybody to shout (x2),
I'm gonna do like a prisioner, I'm gonna roll my time on out.
Oh, voy a predicar blues ahora, y quiero que todo el mundo grite,
voy a hacer como el prisionero: pasar el tiempo sin meterme en líos.
Oh, In my room, I bowed down to pray (x2),
say the blues come along and drove my spirit away.
En mi habitación me arrodillé para rezar:
el blues me robó el alma.
Oh, I had religion, Lord, this very day (x2)
But the womens and whiskey, well, they would not let me pray.
oh, si me poseyera la religión, Señor, este mismo día,
pero las mujeres y el whisky no me dejarían rezar.
Oh, I wish I had a little heaven of my own
-Great God Almighty!- hey, heaven of my own
Then I'd give all my women, a long, long, happy home.
oh, desearía tener  un pedazo de cielo propio,
-¡Señor Todopoderoso!- si tuviera n pedazo de cielo propio,
entonces, le daría a todas mis mujeres un hogar feliz y muy duradero.
Yeah, I love my baby just like I love myself (x2)
well, if she don't have me, she won't have nobody else.
Sí, amo a mi chica tanto como a me amo a mí mismo,
y si ella no me tiene, no tendrá a ningún otro.




Part. II:


Well I'm gon fold my arms, I'm gon' kneel down in prayer (x2)
when I get up, I'm gon' see if my preachin' suit a man's ear.
Voy a entrelazar mis brazos y arrodillarme para rezar,
cuando me levante, veré si mi rezo ha llegado al oído de alguien.
Well I met the blues this mornin' walkin' just like a man, (x2)
I said "Good mornin', blues, now gimme your right hand".
Me he encontrado con el blues esta mañana, caminando como un hombre,
le he dicho: "Buenos días, blues, dame tu mano derecha".
Now there's nothin', now, baby, Lord that's gon' worry my mind, (x2)
Oh to satisfy, I got the longest line.
No hay nada ahora, Señor, que perturbe mi mente, 
para satisfacerla, tengo una vida muy larga.
Oh, I got to stay on the job, I ain't got time to lose, (x2)
I swear to God, I've got to preach these gospel blues.
-Great God Almighty!-
Tengo que permanecer en este trabajo, no tengo tiempo que perder,
se lo pido a Dios, tengo que predicar el blues,
¡Dios Todopoderoso!
Oh, I'm gon' preach these blues and choose my seat and set down (x2)
when the spirit comes, sisters, I want you to jump straight up and down.
Voy a predicar el blues, a elegir mi sitio y sentarme,
cuando el Espíritu llegue, hermanas, quiero que saltéis arriba y abajo.



Canción insignia y autobiográfica, siempre pronto al sermón, Son House pregonaba al introducirla que no puedes tener a Dios en una mano y en la otra al Diablo. Y, sin embargo, él los tuvo, en tiempos alternativos, pero también coexistiendo. Al principio fue Dios o, al menos, la religión: creció en una iglesia y sólo creía en la iglesia, huía de todo hombre que vagabundeara con una guitarra al hombro. Empezó a predicar a los quince, con un éxito arrollador debido a su vehemencia y su voz. Huyendo del trabajo duro del campo, pero también con una religiosidad casi mística, se convirtió en predicador "a tiempo completo". Pero el camino era demasiado estrecho y el whisky y las mujeres se convirtieron en aliados incompatibles con su oficio. Entonces llegó su segunda revelación: una actuación en 1927 de un tal Willie Wilson y fue cautivado por el cuello de botella. La voz y los conocimientos de la iglesia los puso al servicio de la m'sica del diablo. Desde entonces la tensión entre religión y blues marcó su vida por unos años hasta que se dedicó al blues (complementándolo con el trabajo en el campo).

En dos semanas estaba ya tocando con Willie Wilson, poco después toco el casi mecenazgo de Charlie Patton, sus grabaciones para Paramount, su liderazgo en la escena musical del Delta junto a Willie Brown (más que un hermano), sus grabaciones para Lomax; pero también su encierro por asesinato, sus problemas con la bebida (que no abandonaría en toda su vida), con las mujeres (Evie Goff, con la que se casó, a la que no abandonó, pero fue infiel durante toda su vida) hasta que en 1943 abandona el Delta y se marcha a vivir a Rochester, NY. Dejó el trabajo en la granja (Me estoy haciendo viejo, pronto estaré muerto. ¿Viviré así el resto de mi vida?) y lo cambia por el trabajo en la industria. Así vive en el anonimato hasta que fue rescatado para apadrinar el folk blues.

Toda su vida está en Preachin' the blues: religión, blues, mujeres, alcohol, prisión. También toda su fuerza musical: su voz, evocadora y penetrante; el golpeo arrancado a la guitarra con furia; su tempo, nervioso, iracundo, pero también, en palabras de Waters, el mejor guitarrista del mundo cuando lo oí por cómo usaba el cuello de botella, me encantaba. Tío. Son House.

Veamos ahora otra versión, de 1967, donde la canción viene precedida por el acostumbrado sermón y se deja ver tanto el estado embriagado con el que siempre salía a tocar como  la ralentización que había sufrido el tema con el paso de los años:



Y, ahora, la versión frenética de su admirador, Robert Johnson, Preachin' blues (up jumped The Devil), ARC 27/XI/1936:



I's up this mornin', ah, blues walkin' like a man (x2)
worried blues, give me your right hand.
Me levanté esta mañana y vino el blues andando;
blues inquieto, dame tu mano derecha.
And the blues fell mam's child, tore me all upside down (x2)
travel on, poor Bob, just can't turn yo 'round.
Y el blues me calló encima, mamá, y me destrozó por completo,
sigue t camino, pobre Bob, no puedes dar marcha atrás.
The blues is a low-down shakin' chill (x2)
you ain't never had 'em, I hope you never will.
El blues es una emoción que te golpea y te deprime,
si nunca la has tenido, espero que no la tengas nunca.
Well, the blues is a achin' old heart disease (x2)
like consumption, killing me by degrees.
Sí, el blues es como una dolorosa enfermedad del corazón,
te va consumiendo, te mata poco a poco.
I hope it keeps rainin', oh drive me blues
I've been studyin' the rain and I'm 'on drive my blues away,
goin' to the 'stil'ry, stay out there all day.
Espero que siga lloviendo, blues, llévame,
he estado bajo la lluvia, intento llevar lejos al blues,
me voy a la destilería, estaré allí todo el día.

14 jul 2011

DOWN IN MISSISSIPPI. De la plegaria feliz y la lucha esperanzadora.

Para Teresa y Paco, a los que me gustaría ver esta noche.

A muchos, allá en el Sur, en el Delta, en cuanto les vieron sus facultades musicales, le advirtieron de que debían elegir entre la iglesia o el demonio. Tan separadamente entendían los cantos espirituales y el blues. Y, sin embargo, nacían de una misma necesidad. Hace poco, Paco Perdiguero, amante del blues y de darlo a conocer, hacía suyas las palabras de B. B. King sobre la alegría de cantar blues. Eso mismo decía Muddy Waters (y a ellos dos hay que hacerles siempre caso): el blues habla del demonio interior, pero tocar las canciones transforma ese dolor y anima el sentimiento, a los que lo escuchamos nos hace disfrutar y, no sé si de modo catártico o no, mejorar y alegrarnos.
El blues y el gospel buscan una redención de sensaciones, ya sea a través del regodeo en el dolor, ya sea a partir de la esperanza en un mañana mejor, en la otra vida, como es el caso de las canciones espirituales, o en esta, como en las canciones pro-derechos civiles.
Quizá el mejor grupo que ha aunado estas corrientes de canción del alma, canción civil y canción de la tristeza sea The Satple Singers, formado por el patriarca Roebuck "Pops" Staples y sus cuatro hijas, bajo la iluminación moral y espiritual de su amigo Martin Luther King, Jr. "Pops" dijo a sus hijas tras oírle hablar en 1963: "Me gusta ese hombre. Me gusta su mensaje. Y si él puede predicarlo, nosotros podemos cantarlo". Y así empezó su trayectoria con las canciones de liberación que los transformarían en el grupo de referencia en los sesenta.
Mavis Staples
Chicago, Illinois, 10/VII/1939.

La benjamina del grupo, Mavis, recuerda que siendo pequeña oía llegar a sus familiares y amigos y sentarse en la cocina. Ella, rápida, se sentaba en el suelo y los oía cantar. El tipo de canciones que salía de su padre, tíos y abuelos, es el que continuaría ella; primero, bajo la dirección de su padre, y luego, desde finales de los setenta, en solitario.
Pero la lucha sigue siendo la misma; los sentimientos, iguales. Defender los derechos civiles no tiene fin, sigue; cambian los tiempos, no la implicación: memorable su concierto desde el Hideout tras la victoria de Obama (así lo entendí y lo reflejé en Revista Discóbolo). Tras lo escrito allí (pinchen el enlace), sólo me queda seguir alegre el resto de la tarde hasta que  vea a Mavis Staples otra vez a las 21.00h y la oiga cantar la canción de J. B. Lenoir que ha hecho suya para siempre: Down in Mississippi (Anti, 2007). Hoy estoy feliz.

Permítanme dos versiones:

La del disco We'll never turn back (Anti-, 2007), con Ry Cooder (productor del tema) a la guitarra:


Y, otra en directo, con Rick Holmstrom (que la acompañaba en el lp Live: Hope at the Hideout (Anti-, 2008):

As far back as I can remember
I either had a plow or hoe
One of those 'ole nine foot sacs
standing at the old turn row
Lo más atrás que puedo recordar
es tener un arado o una azada,
uno de esos sacos de nueve pies
esperándote al terminar tu surco.
Down in Mississippi (x2)
Down in Mississippi where I was born
Down in Mississippi where i come from
 En el sur, en Mississippi,
en el sur, en Mississippi, donde nací,
en el sur, en Mississippi, de donde vengo.
They had a hunting season on the rabbit
If you shoot em you went to jail
Season was a always open on me
Nobody needed no band
 Ellos tenían su temporada de caza del conejo,
si tú les disparabas ibas a la cárcel,
pero la temporada siempre estaba abierta para mí,
Nadie necesitaba una banda.
I remember, I use to walk down that gravel road, walking with my grandma,
Mississippi sun, beaming down
I went to get some water
My grandma said, young 'un you can't drink that water, she said you drink from that fountain over there, heha
and that fountain had a sign
said "for colored only"
Recuerdo que solía caminar por un camino de grava con mi abuela
y el sol de Mississippi brillando en el crepúsculo,
ir a beber algo de agua
y decir mi abuela: "jovencita, no puedes beber de ese agua -me dijo- bebe de la fuente de allá".
Y esa fuente tenía un letrero, decía: "sólo para gente de color" 
I was so glad I had my grandma and my papa, a huh, and I wont leave you out grandpa
My grandpa was so proud of me yall
I went down in forest Mississippi one time na,
didn't know no better, but i intergrated, a washeteria
He was telling everybody, my grandbaby mavis, she went up to washeteria and washed some clothes, and all the black ladies followed her on up in there, I'm proud of my grandbaby,
I saw many more of those signs as I lived in Mississippi,
I'm so glad I can say that I saw every one of those signs, Dr. King saw that every one of those signs was taken down, down in Mississippi 
Estaba tan contenta de tener a mi abuela y a mi papá; y no me olvido de ti, abuelo.
Mi abuelo estaba tan orgulloso de mí, sí.
Una vez me interné en el bosque de Mississippi,
no sabía mucho, pero me integré, una lavandería automática.
Él se lo iba contando a todo el mundo: "mi nieta Mavis se ha acercado a una lavandería y ha lavado ropa y todas las mujeres negras la han seguido. Estoy orgulloso de mi nieta".
Vi muchos de esos letreros cuando vivía en Mississippi,
estoy tan contenta de poder decir que vi cómo cada uno de esos letreros, que Dr. King vio cómo cada uno de esos letreros fue desmontado en el sur, en Mississippi.

Mavis Staples sigue queriendo desmontar, derribar. Con alegría, con esperanza.