Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.

8 may. 2012

WANG DANG DOODLE. Sobre salir y no entrar o entrar y no salir

Para Personaphillys, de horas disfrutonas,
a la que me gustaría convencer de tantas cosas...

Me gusta salir a la calle, a una casa, a donde sea y no malgastar ni un segundo en pensar a qué hora voy regresar, no saber siquiera si quiero hacerlo. Me gustan las cosas que no tienen un final, me explico, si ha de llegar, no me apetecer conocer su desenlace, sólo disfrutar y hacer disfrutar hasta que llegue. Pero aún hay algo que me gusta más: no saber que he salido y de repente encontrarme en un buen lugar, rodeado de mejor gente y, sin saber cómo y sí porqué, dar el pistoletazo de salida a una buena juerga... el pistoletazo de llegada ya se verá. Sobra decir que me gusta -y mucho- la gente que comparte esta filosofía.

Willie Dixon describió una buena juerga de una manera tan veloz como diáfana -como tan sólo lo saben ser los recuerdos de juventud precisos- en una canción que grabó él mismo en 1954 (Chess) -aunque su versión no sería conocida hasta 1995-, cedió -literalmente en susurros- a Howlin' Wolf en el 1960 (Chess) y regaló a Koko Taylor para que fuera su primer gran hit -y el último de la Chess- en 1965. Hoy hablaremos de Wang Dang Doodle ("Juerga") y de dos mujeres a través de una: Koko Taylor.
Cora Walton, Koko Taylor
Shelby County, Misisipí 28/IX/1935 -  Chicago, Illinois 3/VI/2009.
Foto: Jesús Martín Camacho.
Como sin duda hay mujeres ante las que merece la pena pararse a contemplarlas un buen rato y hacer volar la imaginación sospechando lo que uno disfrutará y sufrirá conociéndola, tengamos un primer contacto con Koko Taylor en su primera versión de Wang Dang Doodle para Chess, con Little Walter a la armónica.

Tell automatic Slim, tell razor totin' Jim
Tell butcher knife toting Nanny, tell fast talking Fanny
We're gonna pitch a ball down to the union hall.

Díselo a Slim el Autómatico, a Jim el Navaja de afeitar,
a Nanny Cuchillo de carnicero, a Fanny La que habla muy rápido,
vamos a montar un baile en el salón del local.
We're gonna romp and trump till midnight
We're gonna fuss and fight till daylight
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Vamos a revolcarnos y a disfrutar hasta la medianoche,
vamos a armar jaleo y a pelear hasta que se haga de día,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.
Tell cooda-crawling Ray, to tell abyssinia Ned

to tell old pistol Pete, to tell everybody he meets
Tonight we need no rest.

We're gonna really throw a mess
We're gonna knock down all the windows
We're gonna kick down all the doors
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Dile a Ray El que va a gatas que se lo diga a Abisinia Ned,
que se lo diga a Pete Pistola Vieja, que se lo diga a todo el que vea,
esta noche no vamos a descansar,
vamos a armar un buen lío
vamos a echar abajo todas las ventanas,
vamos a derribar todas las puertas,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.  
Tell fat and washboard Sam everybody gonna jam
Tell shaking boxcar Joe We got sawdust on the floor
Now tell Peggy and Colin Dye We're gonna have a heck of a time.

Dile a Sam El gordo de la tabla de lavar que todo el mundo va a tocar,
dile a Joe El de la vagoneta que habrá serrín en el suelo,
dile a Peggy y a Colin Tinte que ¡coño, lo vamos a pasar del carajo!  
Now when the fish scent fill the air
There'll be snuff juice everywhere
We're gonna pitch a wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Ahora, cuando el olorcillo a pescado llene el aire,
habrá tabaco de mascar por todas partes.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche. 

Aquí hay una fiesta, aquí se ha llamado a todo el que debe estar presente -normalmente, cuanto más impresentables, mejor-. Esto se convertirá en una juerga, en un empezar y no acabar. 


Pero asomémonos a esas reuniones a través de los ojos de los recuerdos de la propia Taylor: nacida en Shelby County, Misisipí, su infancia y adolescencia en una familia de aparceros se podría resumir en dos acciones: trabajar y cantar. De lunes a sábado ambas se hacían de sol a sol; los domingos, sólo cantar y oir en el coro gospel de la iglesia metodista. No había otra cosa que hacer. Trabajo duro, pero vida feliz. Bueno no, sí había otra cosa que hacer, intentar coger todo el chocolate que pudiera. De ahí su mote: Koko.
Todo a Koko Taylor le vino a partir de 1951, cuando se mudó a Chicago con su marido Robert "Pops" Taylor y unos cuantos centavos en el bolsillo. La vida allí no resultó muy distinta: trabajar y cantar; ahora, mientras el trabajo era limpiar casas ella y en una carnicería él, las canciones se cantaban en las juke joints: voz ella, guitarra él. Y todo le vino desde ahí: Koko Taylor recuerda cómo eran esas juke joints: en el campo se reunían en una esquina con una vieja gramola, se echaba una moneda y se escuchaba música (y bailaban y bebían whisky casero, y hablaban y se peleaban, y se rozaban y se marchaban... así durante toda la noche). En otras ocasiones, alguien aparecía con una guitarra o con una tabla de lavar y se ponía a cantar a pelo sin micrófono. Si tenías buen oído, lo oías cantar; si no, lo oías mover la boca (pero también bailabas y bebías whisky casero, y hablabas y te peleabas...toda la noche). En la ciudad, la cosa era diferente: Koko Taylor recuerda muy bien unos cuantos locales, sobre todo el Silvio Lounge: no eran grandes espacios, sino pequeños tugurios, agujeros en la pared, no es como si estuviesen en el campo, pero tampoco algo como para escribir a casa y contarlo. Allí no había que reservar asiento, ni arreglarse para estar guapa, ser amable o tener un cierto tipo de lenguaje, no. Allí se iba a escuchar y cantar, beber whisky y pelear, rozarse y marcharse... toda la noche.



Fíjense por la foto en cómo era el Silvio Lounge: la propia Koko Taylor y Robert "Pops" Taylor (cuarta y quinto por la izquierda), sus hermanos y su cuñada dan la espalda a los músicos que están a escaso metro y medio detrás de ellos y que son nada menos que Muddy Waters, Otis Spann y Jimmy Rogers....

A veces, en ocasiones, Koko Taylor se unía a los cantantes de modo improvisado y cantaba con ellos, conocía a gente y otros la conocían a ella. En los conciertos se conoce a mucha gente y, si te llama la suerte, a la gente adecuada. Hay mujeres a las que conocer es un placer y a las que hacer que te conozcan, un lujo. Oigamos los recuerdos de Koko Taylor: Una noche estaba cantando en el club y ese tío enorme vino hacia mí y me dijo: "Chica, sabes, me gusta cómo cantas. ¿Cómo te llamas?". Le dije mi nombre y muchas cosas más, y le pregunté: "¿Y tú, quién eres?". Él dijo: "Soy Willie Dixon"... Bien, nunca había oído hablar de él. Le dije: "Vale, ¿Y a qué te dedicas?". Y me dijo: "Soy letrista y arreglista, trabajo para Chess Records". Unos cuantos días más tarde, me llamó y me dijo: "¿Sabes? Me gusta de veras tu voz, el modo en que cantas y me encantaría grabar contigo". Yo no sabía que quería decir con eso. No sabía lo que era grabar. Lo próximo que supe es que me cogió a mí y a una banda y comenzó a ensayar mi primera canción.

Poco, muy poco después llegaría Wang Dang Doodle. Se merece que la oigamos en otra versión, un poco más salvaje, antes de seguir. Hay mujeres a las que hay que oir más, mucho más, de una vez:



Willie Dixon era el hombre al que había que arrimarse para entrar en la gran escena del blues del South Side de Chicago. Él escribía las canciones para otros, las arreglaba, les acompañaba al bajo, en la grabación, ya lo hubiera hecho o no él antes. Pero siempre tuvieron más éxito en las otras voces. A partir de aquí le vino el éxito a Koko Taylor. Pero démosle su momento a Dixon y escuchemos su versión en el Chicago Blues Festival de 1980:




A veces, según en qué sitios y qué persona, es impagable entrar; ahora bien, una vez dentro, es absolutamente inaceptable salir. Cuando Willie Dixon llamaba a algunos para una actuación, nadie se negaba. Entonces se podían juntar en un escenario, por ejemplo, Buddy Guy, Howlin' Wolf y Koko Taylor y comenzaban a inventar / reinventar una canción: una frase tú, un punteo yo, seguimos donde lo dejamos antes para luego desvariar por otro lado, y así una canción podía durar media hora, una noche entera y entonces aparecer al amanecer la mujer de Dixon con comida recién cocinada para los músicos exhaustos. 


Hay veces que no se debe pensar en el final, hay que comenzar hasta que se agote por sí solo, no matarlo. Koko Taylor no quiso matar su final, ni cuando su marido murió en ese fatal accidente de tráfico de 1989, de donde ella salió con vida pero destrozada (tanto por dentro como por fuera), ni cuando en los últimos años los problemas de salud la obligaban a suspender conciertos. Koko Taylor, como ciertas mujeres, tenían su filosofía de vida: hago lo que quiero porque amo lo que hago repetía en no contadas ocasiones; para ella Cenicienta no tenía por qué volverse a las doce por culpa de las convenciones sociales, ni Blancanieves, a pesar de los adorables enanos, enclaustrarse en casa con el príncipe azul. Seguía bailando all night long, all night long.

Terminemos por poner la versión de Howlin' Wolf, el primero que popularizo la canción, a pesar de que la odiaba. Le recordaba a las viejas canciones de trabajo de los campos. No lograba aprenderse la letra, es un maldito trabalenguas, y, de hecho, durante la grabación se la tuvo que susurrar el propio Dixon. Primero la versión de 1960:


Ahora la de 1970, donde la fiesta es más lenta, más grave, quizá más sugerente. y sensual. La connotación sexual de Wang dang doodle es más que evidente y Wolf, más viejo, se siente ahora con más fuerza, pero menos rapidez...

 

Por último, una jovencita PJ Harvey en un directo para la MTV de 1993:


Y una versión en directo de Koko Taylor, para que disfrutemos de su fuerza (en aumento conforme avanzaba su carrera) en un pequeño club.
 
Porque, como a ciertas mujeres, hay que conocerlas y dejar que te conozcan en espacios pequeños all night long, all night long.

1 may. 2012

DOWNHEARTED BLUES. De la esclavitud amorosa y la amenaza.

El 16 de Febrero de 1923 Bessie Smith entraba por segundo día consecutivo en los estudios de grabación de Columbia Records. Durante la primera sesión había tardado doce intentos en sacar una toma buena; en la segunda, bastaron tres para dejar grabada una canción que no había cantado nunca anteriormente como primera cara de su carrera. Downhearted blues (El blues del corazón roto) ya no sería más la creación de Alberta Hunter y Lovie Austin (Paramount, Julio 1922). Es más, desde el momento en que fue recogida por el micrófono ya no sería más una canción de Bessie Smith. Acto y seguido se convirtió en la posesión de los setecientos cincuenta mil compradores que tuvo el disco ese mismo año y de los millones que lo habrían de escuchar desde entonces hasta hoy día:



Gee, it's hard to love someone when that someone don't love you.
I'm so disgusted, heartbroken too.
I've got those downhearted blues.
Once I was crazy 'bout a man,
he mistreated me all the time,
the next man I get he's got to promise to be mine, all mine.
Amigos, es duro amar a alguien cuando ese alguien no te ama a ti.
Estoy tan asqueada, tengo el corazón roto.
Tengo este blues del corazón roto.
Hubo un tiempo en que estaba loca por un hombre,
él me maltrataba todo el día,
el próximo hombre que me tenga, tiene que prometerme que será mío, todo mío.
Trouble, trouble, I've had it all my days (x2)
It seem that trouble's going to follow me to my grave.
Penas, penas, las he tenido todos los días,
parece que las penas van a seguirme hasta la tumba.
I ain't never loved but three men in my life (x2):
my father, brother and the man who wrecked my life.
No he amado más que a tres hombres en mi vida:
mi padre, mi hermano y el hombre que me arruinó la vida.
It may be a week, it may be a month or two (x2),
but the day you quit me, honey, it's coming home to you.
Quizá pase una semana, quizá un mes o dos,
pero el día que me abandones, cariño, ese día te perseguirá.
Got the world in a jug, the stopper's in my hand (x2),
Going to hold it,baby, until you men come under my comand.
Guardo el mundo en una cárcel, el candado lo tengo en mi mano,
voy a tenerlo bien agarrado hasta que vosotros, hombres, estéis bajo mis órdenes.

En el primer verso, toda la letra de la canción y toda historia de amor desgraciada; en el último, el juramento de liberación del sufrimiento y la amenaza de convertirse en el contrario.
Alberta Hunter, 1/IV/1895, Memphis, Tennessee - 17/IX/1984, Nueva York

La versión de Alberta Hunter es más rápida, goza de un acompañamiento de viento que alarga cada verso de la cantante y quizá le quita dolor (solía cantarla acompañada de orquesta); en la de Bessie Smith la desesperación está más que marcada por el único instrumento que pasea la voz: el piano.
Quizá la vida de Hunter no fue tan dura como la de Bessie. La suya estuvo acompañada por la fama y el reconocimiento tanto en Chicago como en Nueva York durante los años veinte y por las giras exitosas en París y Londres a finales de esa misma década y la siguiente. Durante la II Guerra Mundial se ofreció como voluntaria para entretener a las tropas norteamericanas a lo largo del Pacífico, Asia y Europa. Siguió cantando con igual seguimiento hasta que, tras la muerte de su madre -a la que estaba fuertemente unida- en 1956, se dedicó a la enfermería. A partir de entonces, grabó algún que otro album, pero no reapareció en la escena hasta 1977, cuando contaba con 82 años. Y allí seguiría hasta su muerte siete años después. Sin embargo, en asuntos de amor su suerte fue la contraria a la de Bessie Smith. Casada joven, no llegó a consumar el matrimonio con su marido poniendo como excusa que no quería tener relaciones en la casa donde vivía su madre; la verdadera razón es que era lesbiana. Cuando su marido se volvió al Sur para no volver, Alberta comenzó una relación con Lottie Taylor que duró muchos años.

Pero reencontrémonos con Bessie Smith. Downhearted blues le viene como anillo al dedo a su vida. Liberadora de ella, la mujer y la raza negra a base de golpe de voz, cadera y desinhibición, sin embargo su vida personal se vio maltratada por el miedo a su marido; eran frecuentes los momentos de violencia doméstica mutua. Pero también casa con ella el final de la letra: no estaba atada a él, lo dice el resto de sus canciones -y sus éstas hablan de su vida- nunca son sólo quejas, nunca es sólo víctima. Durante sus cada vez más largas giras, huiría de él.

La canción que se había apoderado de todo el mundo había sido de Bessie, había sido de Alberta. Esta última diría de la primera que no la conocía, pero tenía la voz más grande que nunguna otra mujer que haya conocido en mi vida.

24 feb. 2012

SITTIN' ON TOP OF THE WORLD. De estar arriba y abajo.

Para los dos Agustines, cada uno más amante que el otro de los clásicos.

Ya lo gritó a enjambre pleno Cody Jarrett, el gángster más psicótico y edípico -sí, más aún que el Tony Montana de Scarface-, en Al Rojo Vivo (White Heat, Raoul Walsh, 1949): Made it, ma! Top of the world! ("¡Lo logré, mamá! ¡La cima del mundo!"):


... y el mundo le explotó en su misma cara.

A otro gángster, esta vez real, le gustaba tener presente la cima del mundo en su canción favorita, Sittin' on top of the world, Sentado en la cima del mundo, de The Mississippi Sheiks (Okeh, 1930):

It was all the summer, and all the fall
just trying to find my little, all and all,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Durante todo el verano y todo el otoño
intenté encontrar a mi chica, por todos los medios,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
It was in the spring, one summer day,
just when she left me, she's gone to stay,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Durante la primavera, un día de verano,
justo cuando me dejó, se fue para siempre,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
You may come here running, holding up your hands,
I can't get me a woman, couldn't even get a man,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Ya puedes venir corriendo, con las manos en alto,
no puedo conseguirme una mujer, ni siquiera un hombre,
pero ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
There have been days, I didn't know your name
why should I worry and pray in vain,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Han pasado los días, no sabía ni tu nombre,
¿para qué me voy a molestar en rezar si no valdrá para nada?
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
Going to the station down in the yard,
gonna get a freight train, waiting done got hard,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Bajo a la estación de los mercancías,
voy a pillar el tren de mercancias, la espera se me hace dura,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
The lonesome day, they have gone by,
why should beg me and say goodbye,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
los días tristes ya han pasado,
¿por qué me suplicaría y me diría adios?
pero ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.


Parece que esta cima del mundo tampoco es, como en Al rojo vivo, la cumbre de la alegría. La amarga ironía de la letra está a punto de pegarle otra bofetada en la cara a su protagonista: se ha ido, no le importa, pero su imagen le ronda la cabeza, le hace repetir sus mejores momentos a cada instante... aunque esté en la cima del mundo. Esta versión original, el mayor éxito de The Mississippi Sheiks es quejumbrosa, huele a lamento extenuado, a último abatimiento...
...Justo lo contrario de lo que solían ofrecer sus representaciones: los hijos de Henderson Chatman, violinista famoso tanto entre el público negro como blanco, procaz progenitor de -al menos- once hijos, vio cómo dos de ellos, Lonnie y Bo, transformaron la banda familiar de cuerda que él había creado en 1916 con la introducción del sonido de la guitarra de su primo Walter Vicson. Este trío, primos a su vez de Charlie Patton, fue la base esencial y más duradera de The Mississippi Sheiks, la banda más moderna de la época, principal grupo de Jackson (adonde se marcharon desde su Bolton natal), con un repertorio que desbordaba el blues para anegar el country, jazz o el vals. Todo mezclado en un espectáculo-marmita con bailes, versiones y letras de doble sentido sexual. Antes de que se separaran vivieron cinco años de celebridad entre artistas de la altura de Tommy Johnson o Skip James.

El country más genuino conoció muchas versiones de Sittin' on top of the world. Destacamos la pausada de Doc Watson (Vanguard, 1964), donde uno hasta se pondría de parte de la chica que lo abandona:




Y otra más bluegrass, con unos violines que habrían dejado satisfecho al propio patriarca Chatman, a cargo de Bill Monroe (1958, Decca):




Pero quien sacaría más partido a la canción y a su letra de doble filo fue Howlin' Wolf, cuya admiración por el grupo que la sacó a la luz era más que notoria: "Tenía ritmo su música. Creo que eran los número 1 de esa parte del país. En esos días yo prefería la música de The Mississippi Sheiks a la de Charlie Patton, porque The Mississippi Sheiks tenían un ritmo más rápido. Eran un poco más modernos". Entre lamentos, el Lobo saca el superficial triunfo a la canción. Merece la pena oír las dos versiones principales que realizó. La primera, de finales de 1957 para Chess. Aquí el dolor es impostado, casi recochineo (atención al piano de Hosea Lee Kennard):

One summer day she went away
she gone and left me, she gone to stay,
but now she's gone and I can't worry:
Because I'm sittin' on top of the world.
Un día de verano se largó,
se fue y me dejó, se fue para siempre,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
porque estoy sentado en la cima del mundo.
Worked all the summer, worked all the fall,
had to take Christmas in my overalls,
but now she's gone and I don't worry,
sittin' on top of the world.
Me pasé todo el verano trabajando, todo el otoño trabajando,
tenía que pasarme todas las navidades con el peto de trabajo,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
estoy sentado en la cima del mundo.
Goin' down the freight yard, catch me a freight train,
I'm gonna leave this town, work done got hard,
but now she's gone and I don't worry,
Sittin' on top of the world.
Bajo a la estación de los mercancías, a coger un tren de mercancías,
dejaré este pueblo, se me hace duro el trabajo,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
estoy sentado en la cima del mundo.

La segunda, su versión para la BBC, de 1971, es más acida, me gusta más, casi se nota la extenuación que casi lo arrebata para el otro barrio en los servicios del estudio tras la sesión. Está acompañado a las guitarras por su inseparable Hubert Sumlin' (rítmica) y el jovencito Eric Clapton (principal):


The Grateful Dead, la dotaría de un espíritu burlón, rapidísimo, alegre para su disco de presentación, The Grateful Dead (Warner Bros. 1967):


Lamento, abatimiento, ironía, recochineo, alegría, extenuación, dolor... Nada importa si te sientes como en la cima del mundo... aunque sólo sea para volver a caer.

30 ene. 2012

BORN UNDER A BAD SIGN. Sobre un destino triste y una vida feliz.

Son muchas las veces que me han repetido que tengo suerte en esta vida; son demasiadas a lo largo de ella las que me he sentido desafortunado. Pero, ¿y si son las dos caras de una misma moneda? ¿y si la buena estrella llama al infortunio? ¿y si únicamente a través de la desdicha se logra la ventura? De hecho, el destino es lo único a lo que no se pueden oponer los dioses...
No es esto un manual de autoestima, sino que la confirmación de estas dos caras del fatum es una canción compuesta también a dos manos: letra de William Bell y música de Booker T. Jones; y tocada por un tercero, Albert King, con el acompañamiento musical del propio Booker T. and The M.G.'s. Escuchemos Born under a bad sign, "Nacido con mala estrella", en su versión original de 1966, para el sello Stark:

Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Hard luck and trouble is my only friend,
I been on my own since I was teen.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
La mala suerte y los problemas son mis únicos amigos,
llevo solo desde los diez años.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
I can't read, haven't learned how to write,
my whole life has been one big fight.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
No sé leer, nunca aprendía a escribir,
toda mi vida ha sido una gran lucha.
He estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
I ain't lyin',
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no kind-a luck,
If it wasn't for real bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
No estoy mintiendo,
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría ningún tipo de suerte,
si no fuese por mi mala, mala suerte,
no habría tenido ningún tipo de suerte.
Wine and women is all I crave.
A big legged woman is
gonna carry me to my grave.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Yeah, my bad luck boy
been havin' bad luck all of my days, yes.
Vino y las mujeres es todo lo que ansío.
Una mujer con las piernas largas me llevará a la tumba.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
Sí, un niño con mala suerte,
que ha tenido mala suerte todos los días, sí.

Una historia tristísima, de abnegación al hado, de un futuro que será igual que el presente, que no es sino la continuación inmutable del pasado. Todo hilvanado por un sólo concepto: la mala suerte, la única que existe para él. Pero ¿y la música? ¿y la interpretación? Estallidos, coros apabullantes y un buenrrollismo cien por cien. Nos están gritando eso de que "Al buen tiempo buena cara" se queda corto para la filosofía que hay que tomar en la vida.

Albert Nelson. Albert King.
Indianola, Misisipí 25/IV/1923 - Memphis, Tennessee 21/XII/1992
El que nos la hace llegar es el menor de trece hermanos que trabaja en una plantación de Arkansas, donde crece tras haber nacido en Indianola, Misisipí. La música recorre los casi dos metros y más de cien kilos de Albert King. Pero su verdadero nacimiento al mundo fue en los sesenta, cuando su voz melosa abandona el góspel, después de abandonar las grabaciones para Chess y Parrot en Chicago, al finalizar su doctorado en guitarra bajo la tutela de Robert Nighthawk, al volver a Memphis con su característica Gibson Flying V, en fin, justo al cruzarse con el sello Stark.
A partir de entonces, en pleno época de la eclosión del blues rock de la mano de B.B. King, Otis Rush, Freddie King o Buddy Guy, las manos que a veces se habían estrechado entre el blues y el soul se tornan un estrecho abrazo. Albert King se apoya en los metales y los coros para que se desplace el sonido de su guitarra. Sus notas quedan suspendidas en el aire, sin prisas: ven, tócame, disfruta de mí hasta que me vaya. Son pocas, pero penetrantes; tardas en abandonarlas, mucho después de que se hayan ido.
Si su irrupción fue en el 62 con Don't throw your love on me so strong, el éxito le vino precisamente con Born under a bad sign y, sobretodo, con la versión de Cream (Wheels of fire, Polydor, 1967), con una guitarra más afilada y una base más agobiante: la mala suerte no se separa de tu espalda


Su consagración con los nuevos tiempos llegó con el concierto que dio en el templo del rock, el Filmore East de San Francisco en 1968 al grito de Blues Power! Era la época en que teloneaba a Janis Joplis y a Jimi Hendrix. La versión de este último, grabada en la segunda mitad de los sesenta, pero que no aparecería hasta su álbum póstumo Blues (MCA, 1994), es una recreación instrumental que desgrana todos los sonidos del original:


Murió Albert King en Memphis de un ataque al corazón en 1992. Cuentan que en sus últimos tiempos la indiferencia le había ido ganando la batalla a la genialidad en los escenarios. Como negación de ello, queda su canto de cisne: un mano a mano con Stevie Ray Vaughan en su encuentro de 1983 para la cadena CHCH de Ontario. Una reunión a la altura de las más grandes:


Nina Simone tampoco pudo resistirse a ralentizar la mala suerte en un directo de 1968:




Etta James en su álbum Life, love and the blues (Private Music, 1998), a quien se podría muy bien amoldar la historia de la canción. Sirva como homenaje póstumo:


Sí, un destino triste el de Etta y el de Born under a bad sign, pero en un envoltorio alegre. El blues de Albert King suena fresco -aún sigue sonando así-, su guitarra resplandece. En su lápida, escrito el título de otro tema, I'll play de blues for you: el muerto consuela al vivo, que alivia las penas con el blues del difunto. Sí, no estoy muerto, tocaré blues por ti.


Tumba de Albert King en Memphis.