Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.

8 may. 2012

WANG DANG DOODLE. Sobre salir y no entrar o entrar y no salir

Para Personaphillys, de horas disfrutonas,
a la que me gustaría convencer de tantas cosas...

Me gusta salir a la calle, a una casa, a donde sea y no malgastar ni un segundo en pensar a qué hora voy regresar, no saber siquiera si quiero hacerlo. Me gustan las cosas que no tienen un final, me explico, si ha de llegar, no me apetecer conocer su desenlace, sólo disfrutar y hacer disfrutar hasta que llegue. Pero aún hay algo que me gusta más: no saber que he salido y de repente encontrarme en un buen lugar, rodeado de mejor gente y, sin saber cómo y sí porqué, dar el pistoletazo de salida a una buena juerga... el pistoletazo de llegada ya se verá. Sobra decir que me gusta -y mucho- la gente que comparte esta filosofía.

Willie Dixon describió una buena juerga de una manera tan veloz como diáfana -como tan sólo lo saben ser los recuerdos de juventud precisos- en una canción que grabó él mismo en 1954 (Chess) -aunque su versión no sería conocida hasta 1995-, cedió -literalmente en susurros- a Howlin' Wolf en el 1960 (Chess) y regaló a Koko Taylor para que fuera su primer gran hit -y el último de la Chess- en 1965. Hoy hablaremos de Wang Dang Doodle ("Juerga") y de dos mujeres a través de una: Koko Taylor.
Cora Walton, Koko Taylor
Shelby County, Misisipí 28/IX/1935 -  Chicago, Illinois 3/VI/2009.
Foto: Jesús Martín Camacho.
Como sin duda hay mujeres ante las que merece la pena pararse a contemplarlas un buen rato y hacer volar la imaginación sospechando lo que uno disfrutará y sufrirá conociéndola, tengamos un primer contacto con Koko Taylor en su primera versión de Wang Dang Doodle para Chess, con Little Walter a la armónica.

Tell automatic Slim, tell razor totin' Jim
Tell butcher knife toting Nanny, tell fast talking Fanny
We're gonna pitch a ball down to the union hall.

Díselo a Slim el Autómatico, a Jim el Navaja de afeitar,
a Nanny Cuchillo de carnicero, a Fanny La que habla muy rápido,
vamos a montar un baile en el salón del local.
We're gonna romp and trump till midnight
We're gonna fuss and fight till daylight
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Vamos a revolcarnos y a disfrutar hasta la medianoche,
vamos a armar jaleo y a pelear hasta que se haga de día,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.
Tell cooda-crawling Ray, to tell abyssinia Ned

to tell old pistol Pete, to tell everybody he meets
Tonight we need no rest.

We're gonna really throw a mess
We're gonna knock down all the windows
We're gonna kick down all the doors
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Dile a Ray El que va a gatas que se lo diga a Abisinia Ned,
que se lo diga a Pete Pistola Vieja, que se lo diga a todo el que vea,
esta noche no vamos a descansar,
vamos a armar un buen lío
vamos a echar abajo todas las ventanas,
vamos a derribar todas las puertas,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.  
Tell fat and washboard Sam everybody gonna jam
Tell shaking boxcar Joe We got sawdust on the floor
Now tell Peggy and Colin Dye We're gonna have a heck of a time.

Dile a Sam El gordo de la tabla de lavar que todo el mundo va a tocar,
dile a Joe El de la vagoneta que habrá serrín en el suelo,
dile a Peggy y a Colin Tinte que ¡coño, lo vamos a pasar del carajo!  
Now when the fish scent fill the air
There'll be snuff juice everywhere
We're gonna pitch a wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Ahora, cuando el olorcillo a pescado llene el aire,
habrá tabaco de mascar por todas partes.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche. 

Aquí hay una fiesta, aquí se ha llamado a todo el que debe estar presente -normalmente, cuanto más impresentables, mejor-. Esto se convertirá en una juerga, en un empezar y no acabar. 


Pero asomémonos a esas reuniones a través de los ojos de los recuerdos de la propia Taylor: nacida en Shelby County, Misisipí, su infancia y adolescencia en una familia de aparceros se podría resumir en dos acciones: trabajar y cantar. De lunes a sábado ambas se hacían de sol a sol; los domingos, sólo cantar y oir en el coro gospel de la iglesia metodista. No había otra cosa que hacer. Trabajo duro, pero vida feliz. Bueno no, sí había otra cosa que hacer, intentar coger todo el chocolate que pudiera. De ahí su mote: Koko.
Todo a Koko Taylor le vino a partir de 1951, cuando se mudó a Chicago con su marido Robert "Pops" Taylor y unos cuantos centavos en el bolsillo. La vida allí no resultó muy distinta: trabajar y cantar; ahora, mientras el trabajo era limpiar casas ella y en una carnicería él, las canciones se cantaban en las juke joints: voz ella, guitarra él. Y todo le vino desde ahí: Koko Taylor recuerda cómo eran esas juke joints: en el campo se reunían en una esquina con una vieja gramola, se echaba una moneda y se escuchaba música (y bailaban y bebían whisky casero, y hablaban y se peleaban, y se rozaban y se marchaban... así durante toda la noche). En otras ocasiones, alguien aparecía con una guitarra o con una tabla de lavar y se ponía a cantar a pelo sin micrófono. Si tenías buen oído, lo oías cantar; si no, lo oías mover la boca (pero también bailabas y bebías whisky casero, y hablabas y te peleabas...toda la noche). En la ciudad, la cosa era diferente: Koko Taylor recuerda muy bien unos cuantos locales, sobre todo el Silvio Lounge: no eran grandes espacios, sino pequeños tugurios, agujeros en la pared, no es como si estuviesen en el campo, pero tampoco algo como para escribir a casa y contarlo. Allí no había que reservar asiento, ni arreglarse para estar guapa, ser amable o tener un cierto tipo de lenguaje, no. Allí se iba a escuchar y cantar, beber whisky y pelear, rozarse y marcharse... toda la noche.



Fíjense por la foto en cómo era el Silvio Lounge: la propia Koko Taylor y Robert "Pops" Taylor (cuarta y quinto por la izquierda), sus hermanos y su cuñada dan la espalda a los músicos que están a escaso metro y medio detrás de ellos y que son nada menos que Muddy Waters, Otis Spann y Jimmy Rogers....

A veces, en ocasiones, Koko Taylor se unía a los cantantes de modo improvisado y cantaba con ellos, conocía a gente y otros la conocían a ella. En los conciertos se conoce a mucha gente y, si te llama la suerte, a la gente adecuada. Hay mujeres a las que conocer es un placer y a las que hacer que te conozcan, un lujo. Oigamos los recuerdos de Koko Taylor: Una noche estaba cantando en el club y ese tío enorme vino hacia mí y me dijo: "Chica, sabes, me gusta cómo cantas. ¿Cómo te llamas?". Le dije mi nombre y muchas cosas más, y le pregunté: "¿Y tú, quién eres?". Él dijo: "Soy Willie Dixon"... Bien, nunca había oído hablar de él. Le dije: "Vale, ¿Y a qué te dedicas?". Y me dijo: "Soy letrista y arreglista, trabajo para Chess Records". Unos cuantos días más tarde, me llamó y me dijo: "¿Sabes? Me gusta de veras tu voz, el modo en que cantas y me encantaría grabar contigo". Yo no sabía que quería decir con eso. No sabía lo que era grabar. Lo próximo que supe es que me cogió a mí y a una banda y comenzó a ensayar mi primera canción.

Poco, muy poco después llegaría Wang Dang Doodle. Se merece que la oigamos en otra versión, un poco más salvaje, antes de seguir. Hay mujeres a las que hay que oir más, mucho más, de una vez:



Willie Dixon era el hombre al que había que arrimarse para entrar en la gran escena del blues del South Side de Chicago. Él escribía las canciones para otros, las arreglaba, les acompañaba al bajo, en la grabación, ya lo hubiera hecho o no él antes. Pero siempre tuvieron más éxito en las otras voces. A partir de aquí le vino el éxito a Koko Taylor. Pero démosle su momento a Dixon y escuchemos su versión en el Chicago Blues Festival de 1980:




A veces, según en qué sitios y qué persona, es impagable entrar; ahora bien, una vez dentro, es absolutamente inaceptable salir. Cuando Willie Dixon llamaba a algunos para una actuación, nadie se negaba. Entonces se podían juntar en un escenario, por ejemplo, Buddy Guy, Howlin' Wolf y Koko Taylor y comenzaban a inventar / reinventar una canción: una frase tú, un punteo yo, seguimos donde lo dejamos antes para luego desvariar por otro lado, y así una canción podía durar media hora, una noche entera y entonces aparecer al amanecer la mujer de Dixon con comida recién cocinada para los músicos exhaustos. 


Hay veces que no se debe pensar en el final, hay que comenzar hasta que se agote por sí solo, no matarlo. Koko Taylor no quiso matar su final, ni cuando su marido murió en ese fatal accidente de tráfico de 1989, de donde ella salió con vida pero destrozada (tanto por dentro como por fuera), ni cuando en los últimos años los problemas de salud la obligaban a suspender conciertos. Koko Taylor, como ciertas mujeres, tenían su filosofía de vida: hago lo que quiero porque amo lo que hago repetía en no contadas ocasiones; para ella Cenicienta no tenía por qué volverse a las doce por culpa de las convenciones sociales, ni Blancanieves, a pesar de los adorables enanos, enclaustrarse en casa con el príncipe azul. Seguía bailando all night long, all night long.

Terminemos por poner la versión de Howlin' Wolf, el primero que popularizo la canción, a pesar de que la odiaba. Le recordaba a las viejas canciones de trabajo de los campos. No lograba aprenderse la letra, es un maldito trabalenguas, y, de hecho, durante la grabación se la tuvo que susurrar el propio Dixon. Primero la versión de 1960:


Ahora la de 1970, donde la fiesta es más lenta, más grave, quizá más sugerente. y sensual. La connotación sexual de Wang dang doodle es más que evidente y Wolf, más viejo, se siente ahora con más fuerza, pero menos rapidez...

 

Por último, una jovencita PJ Harvey en un directo para la MTV de 1993:


Y una versión en directo de Koko Taylor, para que disfrutemos de su fuerza (en aumento conforme avanzaba su carrera) en un pequeño club.
 
Porque, como a ciertas mujeres, hay que conocerlas y dejar que te conozcan en espacios pequeños all night long, all night long.

1 may. 2012

DOWNHEARTED BLUES. De la esclavitud amorosa y la amenaza.

El 16 de Febrero de 1923 Bessie Smith entraba por segundo día consecutivo en los estudios de grabación de Columbia Records. Durante la primera sesión había tardado doce intentos en sacar una toma buena; en la segunda, bastaron tres para dejar grabada una canción que no había cantado nunca anteriormente como primera cara de su carrera. Downhearted blues (El blues del corazón roto) ya no sería más la creación de Alberta Hunter y Lovie Austin (Paramount, Julio 1922). Es más, desde el momento en que fue recogida por el micrófono ya no sería más una canción de Bessie Smith. Acto y seguido se convirtió en la posesión de los setecientos cincuenta mil compradores que tuvo el disco ese mismo año y de los millones que lo habrían de escuchar desde entonces hasta hoy día:



Gee, it's hard to love someone when that someone don't love you.
I'm so disgusted, heartbroken too.
I've got those downhearted blues.
Once I was crazy 'bout a man,
he mistreated me all the time,
the next man I get he's got to promise to be mine, all mine.
Amigos, es duro amar a alguien cuando ese alguien no te ama a ti.
Estoy tan asqueada, tengo el corazón roto.
Tengo este blues del corazón roto.
Hubo un tiempo en que estaba loca por un hombre,
él me maltrataba todo el día,
el próximo hombre que me tenga, tiene que prometerme que será mío, todo mío.
Trouble, trouble, I've had it all my days (x2)
It seem that trouble's going to follow me to my grave.
Penas, penas, las he tenido todos los días,
parece que las penas van a seguirme hasta la tumba.
I ain't never loved but three men in my life (x2):
my father, brother and the man who wrecked my life.
No he amado más que a tres hombres en mi vida:
mi padre, mi hermano y el hombre que me arruinó la vida.
It may be a week, it may be a month or two (x2),
but the day you quit me, honey, it's coming home to you.
Quizá pase una semana, quizá un mes o dos,
pero el día que me abandones, cariño, ese día te perseguirá.
Got the world in a jug, the stopper's in my hand (x2),
Going to hold it,baby, until you men come under my comand.
Guardo el mundo en una cárcel, el candado lo tengo en mi mano,
voy a tenerlo bien agarrado hasta que vosotros, hombres, estéis bajo mis órdenes.

En el primer verso, toda la letra de la canción y toda historia de amor desgraciada; en el último, el juramento de liberación del sufrimiento y la amenaza de convertirse en el contrario.
Alberta Hunter, 1/IV/1895, Memphis, Tennessee - 17/IX/1984, Nueva York

La versión de Alberta Hunter es más rápida, goza de un acompañamiento de viento que alarga cada verso de la cantante y quizá le quita dolor (solía cantarla acompañada de orquesta); en la de Bessie Smith la desesperación está más que marcada por el único instrumento que pasea la voz: el piano.
Quizá la vida de Hunter no fue tan dura como la de Bessie. La suya estuvo acompañada por la fama y el reconocimiento tanto en Chicago como en Nueva York durante los años veinte y por las giras exitosas en París y Londres a finales de esa misma década y la siguiente. Durante la II Guerra Mundial se ofreció como voluntaria para entretener a las tropas norteamericanas a lo largo del Pacífico, Asia y Europa. Siguió cantando con igual seguimiento hasta que, tras la muerte de su madre -a la que estaba fuertemente unida- en 1956, se dedicó a la enfermería. A partir de entonces, grabó algún que otro album, pero no reapareció en la escena hasta 1977, cuando contaba con 82 años. Y allí seguiría hasta su muerte siete años después. Sin embargo, en asuntos de amor su suerte fue la contraria a la de Bessie Smith. Casada joven, no llegó a consumar el matrimonio con su marido poniendo como excusa que no quería tener relaciones en la casa donde vivía su madre; la verdadera razón es que era lesbiana. Cuando su marido se volvió al Sur para no volver, Alberta comenzó una relación con Lottie Taylor que duró muchos años.

Pero reencontrémonos con Bessie Smith. Downhearted blues le viene como anillo al dedo a su vida. Liberadora de ella, la mujer y la raza negra a base de golpe de voz, cadera y desinhibición, sin embargo su vida personal se vio maltratada por el miedo a su marido; eran frecuentes los momentos de violencia doméstica mutua. Pero también casa con ella el final de la letra: no estaba atada a él, lo dice el resto de sus canciones -y sus éstas hablan de su vida- nunca son sólo quejas, nunca es sólo víctima. Durante sus cada vez más largas giras, huiría de él.

La canción que se había apoderado de todo el mundo había sido de Bessie, había sido de Alberta. Esta última diría de la primera que no la conocía, pero tenía la voz más grande que nunguna otra mujer que haya conocido en mi vida.