Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.

5 dic. 2011

SMOKESTACK LIGHTNING (feat. CRYIN' AT DAYBREAK). De iluminaciones y soledades.

Solíamos sentarnos en el campo y ver los trenes pasar, ver las chispas que salían de sus chimeneas. Esos eran los relámpagos de las chimeneas. Lo que no confesaba Howlin' Wolf era que la noche, el frío, la naturaleza, el tren y la luz asaltaban su enorme cuerpo con el recuerdo de una mujer. Y eso dolía hasta el aullido.
A un lado del océano se toca blues; al otro se escriben haikus:

Piso una rama
un crujido en mi oído
¡qué solo estoy!

La sombra oscila
crepitar de las llamas
agria nostalgia

Haikus e imagen del autor de El blues y la Palabra.
Pero en ambos sitios el contacto con la tierra -sea el campo o la naturaleza- ahonda en la soledad. Es tan romántica la estampa de un hombre solitario sentado y rodeado de naturaleza, que jamás he podido experimentarlo más de media hora sin echar a andar: tras los primeros cinco minutos de contemplación, la cabeza empieza a irse por los recuerdos más duros o los más dañinos sentimientos. Ambos coincidían en un mismo punto: una mujer. La mujer podía cambiar; la desazón siempre era la misma. Son sensaciones, imágenes tan punzantes, tan de aguja, que el mejor modo de expresarlo es a través de la brevedad o de las frases tan simples como evocadoras: el blues, el haiku.

Desde los primeros treinta, cuando acompañaba a Charlie Patton por las comunidades del Delta, Howlin' Wolf cantaba a los trenes que despedían destellos en la noche y a las mujeres que echaba de menos. Smokestack Lightning, "Los relámpagos de la chimenea". Tren, soledad y amor. Todo un imaginario del blues. La canción, según parece inspirada en Moon Going Down, "La luna se está poniendo"del propio Patton (Paramount, Mayo 1930) fue germinando y no se grabaría hasta 1956, aunque con una versión anterior cinco años antes con el título de Cryin' at daybreak, "Llorando al amanecer" (RPM, 1951):

Oh, tell me, baby, what's the matter now?
Oooh, oooh, oooh
Eh, dime, niña, ¿qué pasa ahora?
oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old lonesome day.
Oooh, oooh, lonesome day.
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste y solitario.
oh, oh, un día triste y solitario.
Oh, smokestack lightning shining just like gold.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, relámpago de la chimenea, que brillas como el oro,
eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old sad old day.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, look here, baby. What you got on your mind?
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, mira aqu, niña. ¿Qué te ronda por la cabeza?
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, ain't gon' marry, ain't gon' settle down.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh.
Eh, no voy a casarme, no voy a sentar la cabeza.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?

Aquí están todos los elementos de Smokestack Lightning, que se grabaría para Chess en 1956 con Hubert Sumlin a la guitarra principal, secundado por Willie Johnson, Willie Dixon al bajo, el pianista Hosea Lee Kennard y el batería Earl Phillips. Con la armónica y los aullidos, Howlin' Wolf:

Ah-oh, smokestack lightnin'
shinin' just like gold,
why don't ya hear me cryin'?
A-whoo-hoo, oooo
whooo.
Eh, relámpago de la chimenea,
que brillas como el oro,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-ho, tell me, baby,
what's the matter with you?
Why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, dime, niña,
¿qué pasa contigo?
¿por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Whoa-oh, tell me, baby,
where did ya stay last night?
A-why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hoo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, dime, niña,
¿donde te quedaste anoche?
¿Por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
 Whoa-oh, stop your train,
let her go for a ride,
why don't ya hear me cryin'?
Whoo-ooo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, para el tren,
déjale dar una vuelta,
¿no oyes cómo lloro?
Whoa-oh, fare ya well,
never see a you no more
A-why don't ya hear me cryin'?
Oooo, whoo-hooo, whoo-hooo
Whooo.
Ay, adiós,
no te volveré a ver nunca más,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-oh, who been here baby since
I-I been gone, a little bitty boy?
Girl, be on
A-whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, ¿quién ha estado por aquí, niña, desde
que me fue siendo un niño pequeño?
Niña, quédate.
Oh, oh, oh.


Una canción nacida del Delta. Tópicos sueltos, emplastados, sí. Dos compases y una frase, también. Un riff, ningún cambio, vale; pero, sobre todo, una pura evocación, un estado de ánimo, un lamento, una queja, un lloro. Y Wolf aullando y gimiendo. Puro blues (en todas las acepciones, musicales y no, del término).

Veamos el sentimiento de H. Wolf en esta versión en directo en Reino Unido (1964) también con Dixon y Sumlin. Disfruten de su tamaño, sus movimientos, su cara, su mirada, su boca, sus movimientos, su sudor. Imagínenlo delante de uds. en un local pequeño, no en ese espacio tan grande:


Y lean esta descripción de una actuación suya: marcó el pulso para empezar con un tremendo tema rockero, empezó a cantar rítmicamente, simuló que se iba a ir y de repente pegó un salto enorme hasta el telón que había junto a l escenario. Sujetando el micrófono bajo su poderoso brazo derecho, sin dejar de cantar, empezó a trepar por el telón, subiendo más y más hasta que se detuvo a una considerable altura sobre el escenario. El grueso telón parecía estar a punto de romperse y el público gritaba alucinado. Entonces se soltó y, por medio de un único movimiento, se deslizó telón abajo, cayó de pie sobre el escenario, concluyó la canción y abandonó tranquilamente la escena, cosechando los aplausos más extáticos de la velada.
O no se lo imaginen, vean la genial recreación -vacileo a Muddy Waters incluído- que de la grabación de Smokestack Lightning hace la película Cadillac Records (Daniel Martin, 2008), con Eamonn Walker como Howlin' Wolf, Albert Jones como Hubert Sumlin, Cedric the Enterteiner como Willie Dixon y Jeffrey Wright y Adrien Brody como Muddy Waters y Leonard Chess. 


También aúllan las lobas:


Al otro lado del charco, desde su disco en directo debut, Five Live Yardbirds (Columbia, 1964), los cachorros Yardbirds también se quejaban (Jeff Beck, Eric Clapton, Jimmy Page, menuda manada salió de allí...):


Y no estaban solos, otro lobezno, Eric Burdon, también se acompañaba de sus animales para lamentarse en Animalism (MGM, 1966):


Incluso el aullido más afilado del grungerock, Chris Cornell, quiso llamar al jefe Wolf desde su primer album (Ultramega OK, SST 1988). En sus gritos y en la guitarra de Kim Thayil hay mucho, pero que mucho, dolor.


Smokestack Lightning: en la noche un relámpago que te ilumina por fuera y te hace sentir aún más negro por dentro.

Hubert Sumlin (Greenwood, Mississippi 16/XI/1931 - Wayne, New Jersey 4/XII/2011).
Howlin' Wolf (White Station, Mississippi 10/VI/1910 - Hines, Illinois, 10/I/1976).
Mientras se ideaba esta entrada murió Hubert Sumlin (s.t.t.l.). Sirvan estas palabras como torpe homenaje a su guitarra, que sí chispeaba destellos como el oro. 

14 nov. 2011

(I'M YOUR) HOOCHIE COOCHIE MAN. Del baile y el sexo.

Cuatrocientos años después del descubrimiento de América la ciudad de Chicago se disponía a celebrarlo con una Exposición Universal. Ese 1893 los norteamericanos tuvieron otro descubrimiento si no igual de apasionante, sí más excitante, el hoochie coochie dance. No es un baile ni de cabeza ni de pies describía el mojigato New York Journal lo que la bailarina Spyropoulos, alias "Pequeño Egipto", vestida a lo zíngara, ejecutaba con sus movimientos de pelvis y cintura; y, sin duda alguna, provocó que los espectadores masculinos realizaran esos mismos balanceos en sus mentes. Aunque ya existía anteriormente esta danza, fue durante los cinco meses que duró la Exposición de Chicago cuando se hizo realmente popular y acabó en multitud de bailarinas exportándola por todos los Estados Unidos. El camino hacia el striptease estaba más que abierto, como también lo estaba el de la derivación del significado de Hoochie Coochie: de término sureño para las partes púdicas de la mujer a baile ejecutado con esa parte del cuerpo; de ahí a hombre que va a ver (y participar activamente) de este baile y de la bailarina y, finalmente, a hombre que tiene éxito -sexual- con las mujeres.
Little Egypt. Foto promocional.
Hoochie Coochie = Sexo + baile = Mujeres y Música = Blues + flirteos = Muddy Waters y su ecuación vital perfecta. Y bien que lo sabía su ¿tercero? de a bordo, Willie Dixon.
Tnato que así nació en 1952 en un aseo del club Zanzibar: un descanso de la actuación, Muddy Waters se baja del escenario, tantea a las mujeres a las que ha cantado -para todas, para cada una- durante casi una hora; está rodeado de ellas, pero logra entrar en el baño. Le sigue poco después Willie Dixon: "Tengo una canción, quiero que le eches un vistazo". Le dice la letra. Le gusta. Se reconoce. Además tiene estribillo. Dos hombres enormes y una guitarra apenas caben en el servicio. Pero se ensaya y surge una obra maestra. "Coge una base musical y simplemente repítela. ¡Acuérdate de la letra!". "¡Cómo no, si es de mí de quien habla!".
De vuelta al escenario, la chicas siguen tanteándole, Muddy también. Da la clave a la banda, "yo canto en los silencios" (¡qué silencios!), "repetidlo, aquí es donde cambia, escuchadme a mí". Empiezan, el público enloquece. La repiten dos o tres veces más. La banda les está hablando de sexo y diversión, de seducción, de yo sé quién soy: I'm your Hoochie Coochie man, el seductor, el del éxito con las mujeres. No es una canción, es un acto sexual: entra y sale, entra y sale, entra y sale de modo espasmódico hasta que grita.

The gypsy woman told my mother
before I was born
"You got a boy child's comin',
He's gonna be a son of a gun,
He gonna make pretty women's
jump and shout".
La gitana se lo dijo a mi madre
antes de que yo naciera:
"Vas a tener un niño,
va a ser un hijo de su madre,
va a hacer botar y gritar
a las mujeres hermosas.
Then the world wanna know 
what this all about,
but you know I'm him.
Everybody knows I'm him.
Well, you know I'm your hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Y entonces el mundo querrá saber
de qué va todo esto,
y tú sabrás que va de mí.
Todo el mundo sabe que se trata de mí.
Sí, tú sabes que soy tu hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
I got a black cat bone,
I got a mojo too, 
I got the Johnny Concheroo,
I'm gonne mess with you,
I'm gonna make you girls
lead me by my hand.
Tengo un hueso de gato negro,
tengo una bolsita mojo también,
tengo una raíz de Juan el Conquistador,
voy a liarme con vosotras,
voy a hacer que vosotras, nenas,
comais de mano.
Then the world will know 
I'm the hoochie coochie man,
but you know I'm him,
Oh, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Entonces el mundo sabrá
que soy el hombre hoochie coochie.
Tú sabes que lo soy,
sí, tú lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
On the seventh hour,
On the seven day,
On the seven month
the seven doctors say: "He was born for good luck
and that you'll see".
I've got seven hundred dollars,
don't you mess with me,
but you know I'm him,
everybody knows I'm him
Well, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
A la hora séptima,
del séptimo día,
del séptimo mes,
los siete doctores dijeron: "Ha nacido con suerte, 
ya lo verás".
Tengo setecientos dólares,
¿no quieres liarte conmigo?
Sabes que lo soy,
todo el mundo sabe que lo soy,
sí, lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.


Estamos ante el poder con las mujeres dado por el destino y, sobre todo, por la magia vudú: de ahí las referencias a los huesos de animales y a amuletos como las raíces de Juan el Conquistador y, en especial, a las mojo hands: bolsitas con hierbas, monedas y otros objetos que se llevaban bajo los pantalones y daba protección o poder sobrenatural al que las guardaba. De ahí a simbolizar el vigor sexual -como en otro clásico, I got my mojo working- hay menos de un paso.
Ese mismo año el tema fue grabado para Chess con la formación usual primigenia de la Muddy Waters Band, es decir, Little Walter a la armónica, Otis Spann al piano, Jimmy Rogers a la guitarra, Fred Below a la batería y Dixon al bajo. Consecuencias: Cuatro mil copias vendidas en un único día, nº 3 en Billboard y single mejor vendido de Waters. Veamos este mojo en directo, en el Festival de Jazz de Newport (3/ VII/ 1960):


Y, aún funcionando poco antes de su muerte, junto a los Rolling Stones en el 81; Jagger, otro hoochie coochie, también guarda mojo en sus pantalones:


Las versiones han sido numerosas, pero nos vamos a quedar con otro que también sabía de vudú, Jimi Hendrix, en sus grabaciones para la BBC (1967, no salido al mercado hasta 1998 por MCA):



Y, sobre todo, con el bluesman que mejor encarna la esencia de ese hoochie coochie man en el escenario hoy día: Buddy Guy, el joven de 74 años (ya 75), que, precisamente también comenzó su carrera discográfica "en el mundo del vudú" (recordemos, Hoodoo Man Blues, Delmark 1965, fue su primer disco en solitario). Esta versión de 2010 en el Rarearth Jazz and Blues Festival de Vernon es de lo que mejor se acerca al espíritu del directo de esta canción. Si no tienen tiempo de disfrutar sus diez minutos, no la escuchen ahora. Esperen a tenerlos, no se arrepentirán.


He tenido amigos verdaderos hoochie coochie. No sé que bendición tenían ni cómo se las apañaban, pero hacían valer su mojo -de modo consciente, de modo natural- a cada paso que daban. Yo, si alguna vez lo tuve, me di cuenta tarde, cuando había ya desaparecido -señal, por tanto, de que nunca lo he tenido-.
Nota bene: los últimos compases que sonaron en el funeral de Muddy Waters fueron los de Hoochie Coochie Man; las últimas palabras: "el mundo entero sabe quién soy". 
Willie Dixon, Muddy Waters y Buddy Guy

2 nov. 2011

EL SIGNIFICADO DE BLUES. Del dolor y el dolor.

No hay ninguna canción en esta entrada, porque lo siguiente es el blues, porque es un sentimiento muy jodido y porque lo he sentido en más de una ocasión; en definitiva, porque quizá por eso me gusta tanto. Aquí las palabras de Robert Curtis Smith:

"Bien, tu novia, sí, y entonces piensas en cómo van las cosas, demasiado difícil. Quiero decir que nada va bien cuando lo único que haces durante todo el día es trabajar y todo está roto. Y cuando te bajas del tractor, no hay ningún lugar al que ir ni nada que hacer. Simplemente te sientas y te pones a pensar y a pensar en todo lo que ha pasado para que las cosas vayan como van. Eso es realmente difícil de llevar. Y, además, ¿por qué cada vez que te sientes triste notas cómo esa extraña sensación te llega de ninguna parte?... Es entonces cuando el blues te salta encima... El modo en que me siento es algo tan duro como pueda ser nada... porque el blues te duele demasiado profundo. Y te entra calor y sientes cómo trabajas y realmente no estás haciendo nada. La mitad del tiempo la pasas hambriento, y cuando el blues se te echa encima  empiezas a pensar a dónde podrás ir o qué podrás hacer para cambiarlo. Y no hay cambio que valga. Entonces es cuando el blues se apodera de ti. Cuando no hay otra cosa que hacer excepto lo que haces... y te pones a cantar blues... Es un sentimiento que es difícil de tratar: es difícil saber qué camino seguir, qué hacer... el blues.
Igor Prado afinando su guitarra en el Rock&River de 2009.
Foto de Jesús Martín Camacho.

26 oct. 2011

BIG ROAD BLUES - ON THE ROAD AGAIN. De la carretera y la libertad.

Para Nacho, al que le quedan muchas carreteras y muchas más acompañantes.

Ir por la carretera bajo un cielo estrellado, a pesar de que lo más normal es que sea pleno día y el cielo se estrelle sobre ti. No tienes la libertad de Tommy Johnson: él caminaba y tocaba la guitarra; cantaba y bebía; amaba y seguía bebiendo; y, al final, de vuelta a la carretera. Una y otra vez. Filosofía de vida o necesidad, llámalo como quieras, pero esa era su única obsesión: seguir la carretera. Como la Ítaca de Cavafis o los ríos de Manrique. La carretera es mi vida. Si tú no me acompañas, alguna otra lo hará. Libertad. Todo esto está en Big Road Blues, grabado en la primera sesión de Johnson para Victor (principios de febrero, 1928).  Momento histórico por ser el primer hombre de color que grababa un disco en Misisipí:


Cryin', ain't goin' down this big road by myself
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gonna shine in my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
and the wind gon' change, gon' blow my blues away.
Lo digo llorando, algún día el sol brillará a mis espaldas.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.
Baby, what makes you do me like you do do do, like you do do do?
don't you hear me now?
What makes you do me like you do do do?
Now you think you gon' do me like you done poor Cherry Red.
Nena, ¿qué hace que tú me trates como me tratas, como me como tratas?
¿Me oyes ahora?
¿qué hace que tu me trates como me tratas, como me tratas?
Ahora crees que me tratarás como a tu pobre Cherry Red.
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Taken the poor boy's money, sure, Lord, won't take mine
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Te llevaste el dinero de ese pobre chaval, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Cryin', ain't goin' down this big road by myself.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, me llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gon' shine, Lord, my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
And the wind gon' change, blow my blues away.
Lo digo llorando, Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas. 
¿No oyes lo que te digo, preciosa?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas, 
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.


Está claro: ante el dolor, carretera y manta. Y la música, de tempo mucho más rápido que el acostumbrado en Tommy Johnson, lo deja bien claro; la voz, potente y clara, con dureza, también.
Casi cuarenta años más tarde, en su primer disco homónimo (Liberty Records, 1967), la banda que había tomado su nombre de uno de sus éxitos, Canned Heat, hizo una versión más rápida aún de este canto de libertad:


Pero la libertad, el canto y el homenaje de Canned Heat llegaría con su segundo álbum y con la mediación de la inspiración de otro bluesman, Floyd Jones:

Floyd Jones
Marianna, Arkansas 21/VII/1917 - Chicago, Illinois 19/XII/1989
Con ustedes, el seguidor de Tommy Johnson en los años treinta, el niño (uno de tantos) que le sacaba música a un cable  clavado en un muro, uno de los primero eléctricos en  Maxwell St. del Chicago de la postguerra, el hombre que recibió la guitarra de Howlin' Wolf y tocó, antes que Muddy Waters con Little Walter y Jimmi Rogers, amén del hombre que tomó Big Road Blues y lo convirtió en el que sería el mayor éxito de Canned Heat, On the road again. Oigámosla en su versión original de 1953:


Tras oírla, apreciaremos mejor, el homenaje, la elegancia y, sobre todo, la libertad con que la trabajó uno de los grupos que más respeto tenía por el blues y sus grandes maestros: Canned Heat. Y, cómo no iba a ser así si estaba liderado (o, al menos, coliderado) por Alan "Blind Owl" Wilson. 
Alan Christie, "The Blind Owl" Wilson
Boston, Massachusetss 4/VII/1943 - Los Angeles, California 3/IX/1970 

Un muchacho de buena familia de Boston, graduado en la universidad y asiduo a los círculos de folk-blues. El chico tímido, introvertido, sensible hasta la extenuación, que tocó día tras día con Son House para ponerlo al día de sus propias canciones y que propuso y llevó a cabo uno de los mejores discos homenajes que he tenido el placer de oír, Hooker'n'Heat (Liberty, 1971), donde el respeto y la admiración no están reñidos con la familiaridad y la libertad. El propio Hooker se preguntaba si Wilson no se habría pasado toda su vida oyendo sus discos, ¿cómo eres capaz de acompañarme a la guitarra? (hasta el propio Waters había tenido problemas para hacerlo). Poco después, Wilson moría a la edad de 27 años en el Cañón de Topanga, California, en plena naturaleza. Sus dos tentativas de suicidio anteriores habían visto su confirmación en una sobredosis en 1970. En el disco de las sesiones con Hooker ya no estaba, pero sí su imagen en una foto en la pared que queda recogida en la portada.

Foto de la portada de Hooker'n'Heat (Liberty, 1970)
con los miembros de la banda y John Lee Hooker de duelo.
On the road again, del álbum Boogie with Canned Heat (Liberty, 1968) es un absoluto canto a la libertad, remarcada por la personalísima voz de Wilson, el tono absolutamente imposible de armónica y el uso de la tambura hindú. La escuchamos aquí en una versión en directo en el Beat Club (14/IX/1968):


Well, I'm so tired of crying,
But I'm out on the road again (I'm on the road again) (x2)
I ain't got no woman, just to call my special friend.

You know the first time I travelled
Out in the rain and snow (in the rain and snow) (x2)
I didn't have no payroll, not even place to go.

And my dear mother left me,
when I was quite young (when I was quite young) (x2)
She said: "Lord, have mercy on my wicked son".
Estoy muy cansado de llorar,
pero estoy de nuevo fuera, en la carretera (estoy de nuevo en la carretera).
No tengo mujer a la que llamar mi amiga especial.
¿Sabes? La primera vez que viajé
con lluvia y nieve (bajo la lluvia y la nieve)
no tenía paga, ni siquiera un lugar adonde ir.
Y mi querida madre me dejó
cuando era muy joven (cuando era muy joven). 
Me dijo: "Señor, apiádate de mi niño travieso"
Take a hint from me, mama,
please don't you cry no more (don't you cry no more) (x2)
'cause it's soon one morning down the road I'm going.
Pilla la indirecta, cariño,
por favor, no llores más (no llores más)
porque pronto, una mañana me iré por la carretera.
But I ain't going down
that long old lonesome road all by myself (x2)
I can't carry you, baby, gonna carry somebody else.
Pero no recorreré
esa larga, vieja y triste carretera yo solo.
Si no puedo llevarte, nena, me llevaré a cualquier otra.


Recorramos la carretera. Solos o con alguien, pero que no sea impuesto, siempre en buena compañía. Sea la carretera (y la compañía) larga o corta. Salgamos otra vez a la carretera.

13 oct. 2011

CANNED HEAT BLUES. Del alcohol y de la muerte.

Echo de menos el alcohol. Sí, sigo bebiendo; no al mismo ritmo, a uno mayor -a veces, las que menos, menor-, y por eso echo de menos el alcohol. Una cosa no tiene que ver con la otra; no es cuestión de la calidad o la cantidad, sino de los efectos, del EFECTO. Puedo soportarlo, pero ya no me quema tanto; o lo hace más, pero lo noto menos. No va a más y, sin embargo, me matará. Es más, ya me ha matado.

Crying, canned heat, mama, crying, sure, Lord, killing me.
Crying, canned heat, mama, sure, Lord, killing me.
Takes alcorub to take these canned heat blues.
Lloro, el calor enlatado, mamá, lloro, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Lloro, el calor enlatado, mamá, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Hace alcohol de friegas para soportar esta tristeza del calor enlatado.
Crying, mama, mama, mama, you know, canned heat is killing me.
Crying, mama, mama, mama, crying, canned heat is killing me.
Canned heat don't kill me, crying, babe, I'll never die.
Lloro, mamá, mamá, mamá, ¿sabes? El fuego enlatado me está matando.
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Si el fuego enlatado no me mata, lloro, nena, no moriré nunca.
I woked up, up this morning, with canned heat on my mind.
Woke up this morning, canned heat on my mind.
Woke up this morning, with canned heat, Lord, on my mind.
Me he despertado esta mañana con el dolor enlatado en mi cabeza.
Me he levantado esta mañana, el dolor enlatado en mi cabeza.
Me levanté esta mañana con el fuego enlatado, Dios, en mi cabeza.
Crying, Lord, Lord, I wonder, canned heat, Lord, killing me.
Jake alcohol's [ruined me churning] 'bout my soul,
because brownskin women don't do the easy roll.
Lloro, Dios, Dios, me pregunto si el fuego enlatado, Dios, me matará.
El alcohol de Jack [me arruinó, me quemo el estómago] por dentro de mí,
porque las mujeres de piel morena no son de sexo fácil. 
I woke up, up this morning, crying, canned heat 'round my bed.
Run here, somebody, take these canned heat blues.
Run here, somebody, and take these canned heat blues.
Me he despertado esta mañana, lloro, el fuego enlatado alrededor de mi cama.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Crying mama, mama, mama, crying, canned heat killing me.
B'lieve to my soul, Lord, it gonna kill me dead. 
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Créeme, Dios, me va a matar de verdad.

Y no lo mató. Al menos de manera inmediata, pues Tommy Johnson murió a los 60 años, pero sí lo acompañó toda su vida. Licor, sí; pero también cerveza, moonshine (alcohol destilado ilegalmente), canned heat (Sterno, alcohol para cocinar, sobre todo fondues, y que se quema directamente en la lata); incluso abrillantador de zapatos, alcohol de friegas y cualquier otra cosa que le quemara por dentro.


Fue una de las constantes de su vida. Las otras dos: las mujeres (casi siempre mayores que él, o al menos, así la que lo sacó del pueblucho de Drew a los dieciséis) y la guitarra. Una vida de vagabundeo, con punto de retorno siempre en Crystal Spring (Mississippi) y centro preferente en Jackson, pero siempre de un lado a otro, sólo les quedaba la parte superior del zapato cuando volvían a Crystal Spring.
Su principal influencia, Charlie Patton. Los dos se repartieron la fama de la zona del Mississipi. Los dos en la palestra por ver si fue primero el Pony Blues de Patton o el Bye Bye Blues de Johnson. Casi un mismo sentido del espectáculo, pero una carrera mucho peor la de Johnson: apenas catorce temas grabados, pero entre ellos un buen puñado de los más grandes clásicos.
Entre ellos, este Canned Heat Blues, salido de su segunda sesión para el sello Victor (finales de agosto de 1928), donde su falsete y, sobre todo, su vibrato no podían ilustrar mejor la agonía de un alcohólico. A ellos le sumamos su ceceo y tartamudeo (lo primero se nota; lo segundo, apenas). Una canción de dramatismo real como pocas, con un final de guitarra a ritmo de estertor, de agonía previsible aunque no esperada. Merece la pena escucharla con la atención in crescendo, inmersos en su respiración, que desaparece poco a poco. Por eso me pareció ilustrativa -además de hermosísima- esta versión instrumental de Jay Bee Rodríguez-, acompañada de unas imágenes realmente fascinantes. 

Tommy Johnson, el descubrimiento, según sus propias palabras, más acertado de H.C. Speir, junto a Charlie Patton. Le hizo una prueba con sólo dos canciones y grabó unas cuantas más. No sedujo a Paramount como sucesor de Blind Lemon Jefferson y los -pocos-temas que grabó para ellos apenas se vendieron. El alcohol y la guitarra le dieron fuelle para veinticinco años más, pero su fama no está a la altura de su talento. A pesar de este Canned Heat Blues y de la banda que lo puso en la carretera de nuevo en el 65. Pero ésa es otra historia, y será contada en otra ocasión (dentro de una semana)... 
Y sí, qué coño, tomémonos una copa por Tommy Johnson.

Tommy Johnson,
Terry, Misisipí 1896 - Crystal Spring 1/XI/1956

4 oct. 2011

I CAN'T QUIT YOU, BABY. De más amor y de amor más.

Demasiadas veces nos hemos preguntado por aquí qué pasaría si tal bluesman no hubiese muerto precozmente, con todo su talento no ya por explotar, sino por desarrollarse, evolucionar, propagarse. Tanto, que el destino, saturado, nos arrea una hostia en toda la cara y nos arrebata del ensoñamiento con la respuesta más pesimista a esta pregunta. Hoy hablamos de un genio deteriorado, desperdiciado tras un comienzo fulgurante: Otis Rush.
Otis Rush Philadelphia, Mississippi 29/IV/1935

Quizá fue su personalidad depresiva, su naturaleza taciturna, su carácter introvertido lo que alimentó su horror a mirar dentro de sí mismo y reconocer el potencial que tenía. Todo dejó de funcionar a finales de los sesenta, sin embargo sus comienzos fueron tradicionales para un futuro bluesman de la "tercera época": amplia experiencia cantando gospel en coros de iglesia, aprender escuchando -e imitando- las grabaciones de Muddy Waters y John Lee Hooker, giro a la derecha y tomar una autopista más moderna, personificada por  B. B. King y llegar a Chicago (con sólo 14 años) y dispuesto a comerse la escena. Y tanto que se la comió. Se alzó como uno de los vértices del triángulo que daría un nuevo sonido a la ciudad, el llamado West Sound, junto a Buddy Guy y Magic Sam. De ellos, Rush era el más tendente al soul, el de la voz más ardiente -o teatral-, con una expresividad en la guitarra y en la interpretación que ¡maldición! lo que reflejaba era su azorado interior.

Pronto fue atraído al sello que más luchaba por grabar ese nuevo sonido duro de la ciudad, Cobra, de la mano nada más y nada menos que de Willie Dixon, que le regaló su primer single (el de ambos) y mayor éxito: I can't quit you baby ("No puedo abandonarte, nena), Cobra (1956). Sus sencillos para el sello entre 1956 y 1958 fue lo mejor de su carrera. Sus largos, a partir de 1969 (incluso Mourning in the morning, Cotillion 1969; incluso Right Place, Wrong Time, Bullfrog, 1976) se me antojan que no estuvieron a la altura de sus directos de los años 60 y sus capacidades de expresión con la guitarra. Es sólo una opinión, pero de ahí no me saca nadie. Y más cuando escucho sus singles cuando me dejan con hambre de más.

Pero, dejémonos de tristezas y quedémonos con una de las declaraciones de amor más realista, más verdadera. El que se tiene por una amante que lo ha destrozado a uno, a la que deja por un tiempo, a la que volverá pasado -poco o mucho- tiempo. Un amor verdadero, tanto o más como el que le espera en su casa. I can't quit you baby. Rindamos pleitesía a Rush viéndole tocarla así en directo:

Well, I can´t quit you, baby, but I got to put you down for a while.
Well, you know, I can't quit you, baby, but I got to put you down for awhile.
Well, you know, you messed up my happy home, baby, made me mistreat my only child.
No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
¿Sabes? No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
Lo sabes, te has cargado mi hogar feliz, nena, me hiciste pisotear a mi única niñita.
Yes, you know I love you, baby, my love for you I will never hide.
oh, you know I love you, baby, my love for you I will never hide. 
Yes, you know I love you, baby, well you just my one desire.
Sí, sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí, sabes que te quiero, nena, eres mi único deseo.
Well, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Oh, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Yes, you know you my only darling, you know you my desire.
Estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
oh, estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
Sí, sabes que eres mi único amor, sabes que eres mi deseo.
When you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
Oh, when you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
When you hear me holler, baby, oh, you know your my desire.
Cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabré lo profundo que me duele.
Oh, cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabrás lo profundo que me duele.
Cuando me oigas gritar, nena, sabrás que eres mi deseo.


Pero al César lo que es del César, y ralentizemos este gospel-blues de medio tempo con la versión de su creador, Willie Dixon, para su imprescindible I am the blues (Columbia, 1970) con un inspiradísimo Sunnyland Slim al piano y Walter Horton con la armónica:


Y por último, la banda que mejor homenajeó el blues, Led Zeppelin, que hizo de I can't quit you baby una de las mejores piezas de su álbum de debut, Led Zeppelin (Atlantic, 1969):


Una declaración de amor. De verdadero amor, de amor verdadero.

23 sept. 2011

ALL YOUR LOVE. Del amor y el amor.

[necesarias desde aquí las disculpas por el tiempo transcurrido sin publicar nada;
imperiosa la denuncia a Orange por intentar hacerse con mi adsl a lo somorgujo.
Con esto, todo dicho]

Toda una generación huérfana; todo un mundo por descubrir y ser descubierto. Todo lo que no será nunca descubierto, inventado. Otra víctima joven, otro talento masacrado a punto de despegar. Dos discos en un año: West Side Soul (Delmark, 1967) y Black  Magic (Delmark, 1968) y un concierto que le abriría las puertas del ámbito nacional y negociar con el prestigioso sello Stark: 1969, Ann Arbor Blues Festival, mostró a Muddy Waters, Howlin' Wolf, Mississippi Fred McDowell, Otis Rush, B.B. King, Lightning Hopkins y tantos otros a los pies de un joven de 32 años llamado Magic Sam. Ese mismo año moriría.
Samuel Gene "Magic Sam" Maghett
Grenada, Mississippi 14/II/1937 - Chicago, Illinois 1/XII/1969

Había nacido en el Mississippi en el 1937, en el momento histórico justo para llegar a Chicago y empaparse del apogeo de la electrificación de la guitarras por parte de Muddy Waters. Era 1950, Magic Sam con trece años ya dominaba la guitarra. 
Pronto lleva la música del Delta, flanqueada por el estilo de Waters y B. B. King, a su propia banda Good Rockin' Sam. Llama la atención de Willie Dixon, lo cual significa que las puertas se abren; y si no fueron las de Chess, sí las de Cobra, donde con 20 años graba este All your love ("Todo tu amor"). Se convierte en su canción franquicia gracias un riff machacón que reproducirá, con algún que otro cambio, en Easy babe o Everything is gonna be alright. Lo que quizá no sepan es que ya estaba insinuado en el tema de Ray Charles, Lonely Avenue ("Avenida Solitaria", 1956 Atlantic):


Pero volvamos a All your love, aquí en su versión del disco West Side Soul: 
All your love, baby, can it be mine. (x2)
I hate to be the one,
the one love you left behind.
Todo tu amor, nena, puede ser mío.
Odio ser el único,
el único amor al que dejas atrás.
All your love, baby, don't put around. (x2)
Love is the one thing, baby,
you won't find on the ground.
Todo tu amor, nena, no me rodees (x2).
El amor es lo único, nena,
que no encontrarás tirado por el suelo.
All your love, I've got to have one day. (x2)
Don't you leave me, baby,
please, come back this way.
Todo tu amor, algún día tendré que tenerlo. (x2)
No me dejes, nena,
por favor, vuelve aquí.

El ritmo incesante, repetitivo, de zumbido de abejorro en siesta de campo, no puede ir mejor con la idea rondando la cabeza, con la obsesión que no para. Con el anhelo de la posesión, la idealización del sentimiento, la certeza de la consecución.

Todo esto estaba en Magic Sam, aquél que huyó del ejército sin importarle el deshonor de su licenciamiento ni el tiempo en el calabozo (¿el rockabilly de 21 days in jail?). Todo en Magic Sam cuando llegó tarde al Festival de Ann Arbor -suerte que Charlie Musselwhite salió por él- sólo con su bajista y reclutando a Sam Lay como batería. Todo en Magic Sam que no paró de dejar bocas abiertas. 

Magic Sam, vértice de la tríada del Chicago eléctrico post Muddy Waters junto a Buddy Guy y Otis Rush. ¿Hasta dónde habría llegado de no haberse ido a los 32 años? 

22 ago. 2011

PREACHIN' THE BLUES. Sobre la predicación y el demonio.

Bien podría haber sido ésta la primera entrada del blog. De hecho, el título de la canción, Preachin' the blues, "Predicando blues", se ajusta bien a la filosofía de este camino que empezamos hace ya seis meses. Además, no creo que haya otro bluesman como Son House que haya contenido en su vida todos los estadios del blues del Delta; como dice Ted Gioia: "Es la figura individual más importante por la forma en que en él están en contacto las diversas vertientes de la tradición del Delta. Colaboró con Charlie Patton, fue mentor de Robert Johnson, inspiró a Muddy Waters, guió a Alan Lomax en la investigación que éste llevó a cabo durante la década de 1940 y ayudó a hacer resurgir el interés por el blues en la de 1960". 

Podría haber sido ésta la primera, sí, pero en mí pueden siempre las razones sentimentales y elegí I be's troubled / I can't be satisfied, de Muddy Waters. De todos modos, escribir ahora la entrada sobre Son House hace que conectemos con aquella primera entrada, pues Lomax encontró a House y lo grabó para la Librería del Congreso cuatro días después de hacerlo con Waters y, gracias a las palabras de éste, House fue redescubierto por primera vez. Y también queda enlazada esta entrada con la anterior si pensamos no sólo en la dupla que formaron en muchas ocasiones Son House y Charlie Patton, en que éste fue quien le consiguió la oportunidad de hacer una grabación en 1930, sino también en que el propio House trabajó apilando sacos de arena en los diques tras la riada del Misisipí de 1927 y, finalmente, que tanto él -con Dry Spell Blues- como Patton -con Dry Well Blues- cantaron a la otra gran catástrofe de la zona del Misisipí, la sequía de 1929.



Eddie James, Son , House Jr.
Lyon, Clarksdale, Misisipí, 21/III/1902 - Detroit,  Michigan, 19/X/1988


"¿Vive aquí Son House?" "Sí, soy yo." "Por fin. ¿Le gustaría volver a tocar?" "¿Por qué no?, pero hace años que no lo hago con regularidad". Estuvo nervioso, tres tragos después se le pasó (el vino, no lo había dejado). Podía tocar algunos blues lentos, los dedos no escapaban del temblor, pero la voz seguía siendo la misma: potente y de arrolladora personalidad como la de un predicador, expresiva y dolorosa como la de un bluesman. Su memoría no daba para recordar tras casi veinte años de ausencia musical. Son House y Al Wilson (a poco de crear Canned Heat) se sentaron frente a frente, Al tocaba y House escuchaba en las manos de otro sus propias canciones; luego las repetía. Así fue como Wilson enseñó a Son House cómo tocar como Son House.


Así pues, con todos ustedes, Son House.
Nick Perls, Dick Waterman y Phil Spiro, con Son House, tras encontrarlo en Junio de 1964.
Fotografía propiedad de Dick Waterman.


Esto pasó en 1964, cuando tres amantes del folk decidieron intentar encontrar a un bluesman que creían muerto. No sólo lo encontraron, sino que lo resucitaron para la escena del blues o, como lo llamaron entonces, folk blues. Las dos fuerzas que dominaron la vida de Son House están retratadas en su Preachin' the blues, grabada en dos partes. Mostramos aquí las originales para Paramount (28/V/1930).




Part I:

I'm gonna get me religion, I'm gonna joint the baptist church (x2),
I'm gonna be a baptist preacher, and I sure won't have to work.
Me voy a meter en la religión, me voy a unir a la iglesia baptista,
voy a ser un predicador baptista y así no tendré que trabajar, seguro.
Oh, I'm gonna preach these blues now, and I want everybody to shout (x2),
I'm gonna do like a prisioner, I'm gonna roll my time on out.
Oh, voy a predicar blues ahora, y quiero que todo el mundo grite,
voy a hacer como el prisionero: pasar el tiempo sin meterme en líos.
Oh, In my room, I bowed down to pray (x2),
say the blues come along and drove my spirit away.
En mi habitación me arrodillé para rezar:
el blues me robó el alma.
Oh, I had religion, Lord, this very day (x2)
But the womens and whiskey, well, they would not let me pray.
oh, si me poseyera la religión, Señor, este mismo día,
pero las mujeres y el whisky no me dejarían rezar.
Oh, I wish I had a little heaven of my own
-Great God Almighty!- hey, heaven of my own
Then I'd give all my women, a long, long, happy home.
oh, desearía tener  un pedazo de cielo propio,
Señor Todopoderoso!- si tuviera n pedazo de cielo propio,
entonces, le daría a todas mis mujeres un hogar feliz y muy duradero.
Yeah, I love my baby just like I love myself (x2)
well, if she don't have me, she won't have nobody else.
Sí, amo a mi chica tanto como a me amo a mí mismo,
y si ella no me tiene, no tendrá a ningún otro.




Part. II:


Well I'm gon fold my arms, I'm gon' kneel down in prayer (x2)
when I get up, I'm gon' see if my preachin' suit a man's ear.
Voy a entrelazar mis brazos y arrodillarme para rezar,
cuando me levante, veré si mi rezo ha llegado al oído de alguien.
Well I met the blues this mornin' walkin' just like a man, (x2)
I said "Good mornin', blues, now gimme your right hand".
Me he encontrado con el blues esta mañana, caminando como un hombre,
le he dicho: "Buenos días, blues, dame tu mano derecha".
Now there's nothin', now, baby, Lord that's gon' worry my mind, (x2)
Oh to satisfy, I got the longest line.
No hay nada ahora, Señor, que perturbe mi mente, 
para satisfacerla, tengo una vida muy larga.
Oh, I got to stay on the job, I ain't got time to lose, (x2)
I swear to God, I've got to preach these gospel blues.
-Great God Almighty!-
Tengo que permanecer en este trabajo, no tengo tiempo que perder,
se lo pido a Dios, tengo que predicar el blues,
¡Dios Todopoderoso!
Oh, I'm gon' preach these blues and choose my seat and set down (x2)
when the spirit comes, sisters, I want you to jump straight up and down.
Voy a predicar el blues, a elegir mi sitio y sentarme,
cuando el Espíritu llegue, hermanas, quiero que saltéis arriba y abajo.



Canción insignia y autobiográfica, siempre pronto al sermón, Son House pregonaba al introducirla que no puedes tener a Dios en una mano y en la otra al Diablo. Y, sin embargo, él los tuvo, en tiempos alternativos, pero también coexistiendo. Al principio fue Dios o, al menos, la religión: creció en una iglesia y sólo creía en la iglesia, huía de todo hombre que vagabundeara con una guitarra al hombro. Empezó a predicar a los quince, con un éxito arrollador debido a su vehemencia y su voz. Huyendo del trabajo duro del campo, pero también con una religiosidad casi mística, se convirtió en predicador "a tiempo completo". Pero el camino era demasiado estrecho y el whisky y las mujeres se convirtieron en aliados incompatibles con su oficio. Entonces llegó su segunda revelación: una actuación en 1927 de un tal Willie Wilson y fue cautivado por el cuello de botella. La voz y los conocimientos de la iglesia los puso al servicio de la m'sica del diablo. Desde entonces la tensión entre religión y blues marcó su vida por unos años hasta que se dedicó al blues (complementándolo con el trabajo en el campo).

En dos semanas estaba ya tocando con Willie Wilson, poco después toco el casi mecenazgo de Charlie Patton, sus grabaciones para Paramount, su liderazgo en la escena musical del Delta junto a Willie Brown (más que un hermano), sus grabaciones para Lomax; pero también su encierro por asesinato, sus problemas con la bebida (que no abandonaría en toda su vida), con las mujeres (Evie Goff, con la que se casó, a la que no abandonó, pero fue infiel durante toda su vida) hasta que en 1943 abandona el Delta y se marcha a vivir a Rochester, NY. Dejó el trabajo en la granja (Me estoy haciendo viejo, pronto estaré muerto. ¿Viviré así el resto de mi vida?) y lo cambia por el trabajo en la industria. Así vive en el anonimato hasta que fue rescatado para apadrinar el folk blues.

Toda su vida está en Preachin' the blues: religión, blues, mujeres, alcohol, prisión. También toda su fuerza musical: su voz, evocadora y penetrante; el golpeo arrancado a la guitarra con furia; su tempo, nervioso, iracundo, pero también, en palabras de Waters, el mejor guitarrista del mundo cuando lo oí por cómo usaba el cuello de botella, me encantaba. Tío. Son House.

Veamos ahora otra versión, de 1967, donde la canción viene precedida por el acostumbrado sermón y se deja ver tanto el estado embriagado con el que siempre salía a tocar como  la ralentización que había sufrido el tema con el paso de los años:



Y, ahora, la versión frenética de su admirador, Robert JohnsonPreachin' blues (up jumped The Devil), ARC 27/XI/1936:



I's up this mornin', ah, blues walkin' like a man (x2)
worried blues, give me your right hand.
Me levanté esta mañana y vino el blues andando;
blues inquieto, dame tu mano derecha.
And the blues fell mam's child, tore me all upside down (x2)
travel on, poor Bob, just can't turn yo 'round.
Y el blues me calló encima, mamá, y me destrozó por completo,
sigue t camino, pobre Bob, no puedes dar marcha atrás.
The blues is a low-down shakin' chill (x2)
you ain't never had 'em, I hope you never will.
El blues es una emoción que te golpea y te deprime,
si nunca la has tenido, espero que no la tengas nunca.
Well, the blues is a achin' old heart disease (x2)
like consumption, killing me by degrees.
Sí, el blues es como una dolorosa enfermedad del corazón,
te va consumiendo, te mata poco a poco.
I hope it keeps rainin', oh drive me blues
I've been studyin' the rain and I'm 'on drive my blues away,
goin' to the 'stil'ry, stay out there all day.
Espero que siga lloviendo, blues, llévame,
he estado bajo la lluvia, intento llevar lejos al blues,
me voy a la destilería, estaré allí todo el día.