Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.

26 oct. 2011

BIG ROAD BLUES - ON THE ROAD AGAIN. De la carretera y la libertad.

Para Nacho, al que le quedan muchas carreteras y muchas más acompañantes.

Ir por la carretera bajo un cielo estrellado, a pesar de que lo más normal es que sea pleno día y el cielo se estrelle sobre ti. No tienes la libertad de Tommy Johnson: él caminaba y tocaba la guitarra; cantaba y bebía; amaba y seguía bebiendo; y, al final, de vuelta a la carretera. Una y otra vez. Filosofía de vida o necesidad, llámalo como quieras, pero esa era su única obsesión: seguir la carretera. Como la Ítaca de Cavafis o los ríos de Manrique. La carretera es mi vida. Si tú no me acompañas, alguna otra lo hará. Libertad. Todo esto está en Big Road Blues, grabado en la primera sesión de Johnson para Victor (principios de febrero, 1928).  Momento histórico por ser el primer hombre de color que grababa un disco en Misisipí:


Cryin', ain't goin' down this big road by myself
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gonna shine in my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
and the wind gon' change, gon' blow my blues away.
Lo digo llorando, algún día el sol brillará a mis espaldas.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.
Baby, what makes you do me like you do do do, like you do do do?
don't you hear me now?
What makes you do me like you do do do?
Now you think you gon' do me like you done poor Cherry Red.
Nena, ¿qué hace que tú me trates como me tratas, como me como tratas?
¿Me oyes ahora?
¿qué hace que tu me trates como me tratas, como me tratas?
Ahora crees que me tratarás como a tu pobre Cherry Red.
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Taken the poor boy's money, sure, Lord, won't take mine
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Te llevaste el dinero de ese pobre chaval, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Cryin', ain't goin' down this big road by myself.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, me llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gon' shine, Lord, my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
And the wind gon' change, blow my blues away.
Lo digo llorando, Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas. 
¿No oyes lo que te digo, preciosa?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas, 
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.


Está claro: ante el dolor, carretera y manta. Y la música, de tempo mucho más rápido que el acostumbrado en Tommy Johnson, lo deja bien claro; la voz, potente y clara, con dureza, también.
Casi cuarenta años más tarde, en su primer disco homónimo (Liberty Records, 1967), la banda que había tomado su nombre de uno de sus éxitos, Canned Heat, hizo una versión más rápida aún de este canto de libertad:


Pero la libertad, el canto y el homenaje de Canned Heat llegaría con su segundo álbum y con la mediación de la inspiración de otro bluesman, Floyd Jones:

Floyd Jones
Marianna, Arkansas 21/VII/1917 - Chicago, Illinois 19/XII/1989
Con ustedes, el seguidor de Tommy Johnson en los años treinta, el niño (uno de tantos) que le sacaba música a un cable  clavado en un muro, uno de los primero eléctricos en  Maxwell St. del Chicago de la postguerra, el hombre que recibió la guitarra de Howlin' Wolf y tocó, antes que Muddy Waters con Little Walter y Jimmi Rogers, amén del hombre que tomó Big Road Blues y lo convirtió en el que sería el mayor éxito de Canned Heat, On the road again. Oigámosla en su versión original de 1953:


Tras oírla, apreciaremos mejor, el homenaje, la elegancia y, sobre todo, la libertad con que la trabajó uno de los grupos que más respeto tenía por el blues y sus grandes maestros: Canned Heat. Y, cómo no iba a ser así si estaba liderado (o, al menos, coliderado) por Alan "Blind Owl" Wilson. 
Alan Christie, "The Blind Owl" Wilson
Boston, Massachusetss 4/VII/1943 - Los Angeles, California 3/IX/1970 

Un muchacho de buena familia de Boston, graduado en la universidad y asiduo a los círculos de folk-blues. El chico tímido, introvertido, sensible hasta la extenuación, que tocó día tras día con Son House para ponerlo al día de sus propias canciones y que propuso y llevó a cabo uno de los mejores discos homenajes que he tenido el placer de oír, Hooker'n'Heat (Liberty, 1971), donde el respeto y la admiración no están reñidos con la familiaridad y la libertad. El propio Hooker se preguntaba si Wilson no se habría pasado toda su vida oyendo sus discos, ¿cómo eres capaz de acompañarme a la guitarra? (hasta el propio Waters había tenido problemas para hacerlo). Poco después, Wilson moría a la edad de 27 años en el Cañón de Topanga, California, en plena naturaleza. Sus dos tentativas de suicidio anteriores habían visto su confirmación en una sobredosis en 1970. En el disco de las sesiones con Hooker ya no estaba, pero sí su imagen en una foto en la pared que queda recogida en la portada.

Foto de la portada de Hooker'n'Heat (Liberty, 1970)
con los miembros de la banda y John Lee Hooker de duelo.
On the road again, del álbum Boogie with Canned Heat (Liberty, 1968) es un absoluto canto a la libertad, remarcada por la personalísima voz de Wilson, el tono absolutamente imposible de armónica y el uso de la tambura hindú. La escuchamos aquí en una versión en directo en el Beat Club (14/IX/1968):


Well, I'm so tired of crying,
But I'm out on the road again (I'm on the road again) (x2)
I ain't got no woman, just to call my special friend.

You know the first time I travelled
Out in the rain and snow (in the rain and snow) (x2)
I didn't have no payroll, not even place to go.

And my dear mother left me,
when I was quite young (when I was quite young) (x2)
She said: "Lord, have mercy on my wicked son".
Estoy muy cansado de llorar,
pero estoy de nuevo fuera, en la carretera (estoy de nuevo en la carretera).
No tengo mujer a la que llamar mi amiga especial.
¿Sabes? La primera vez que viajé
con lluvia y nieve (bajo la lluvia y la nieve)
no tenía paga, ni siquiera un lugar adonde ir.
Y mi querida madre me dejó
cuando era muy joven (cuando era muy joven). 
Me dijo: "Señor, apiádate de mi niño travieso"
Take a hint from me, mama,
please don't you cry no more (don't you cry no more) (x2)
'cause it's soon one morning down the road I'm going.
Pilla la indirecta, cariño,
por favor, no llores más (no llores más)
porque pronto, una mañana me iré por la carretera.
But I ain't going down
that long old lonesome road all by myself (x2)
I can't carry you, baby, gonna carry somebody else.
Pero no recorreré
esa larga, vieja y triste carretera yo solo.
Si no puedo llevarte, nena, me llevaré a cualquier otra.


Recorramos la carretera. Solos o con alguien, pero que no sea impuesto, siempre en buena compañía. Sea la carretera (y la compañía) larga o corta. Salgamos otra vez a la carretera.

13 oct. 2011

CANNED HEAT BLUES. Del alcohol y de la muerte.

Echo de menos el alcohol. Sí, sigo bebiendo; no al mismo ritmo, a uno mayor -a veces, las que menos, menor-, y por eso echo de menos el alcohol. Una cosa no tiene que ver con la otra; no es cuestión de la calidad o la cantidad, sino de los efectos, del EFECTO. Puedo soportarlo, pero ya no me quema tanto; o lo hace más, pero lo noto menos. No va a más y, sin embargo, me matará. Es más, ya me ha matado.

Crying, canned heat, mama, crying, sure, Lord, killing me.
Crying, canned heat, mama, sure, Lord, killing me.
Takes alcorub to take these canned heat blues.
Lloro, el calor enlatado, mamá, lloro, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Lloro, el calor enlatado, mamá, ten por seguro, Dios, que me está matando.
Hace alcohol de friegas para soportar esta tristeza del calor enlatado.
Crying, mama, mama, mama, you know, canned heat is killing me.
Crying, mama, mama, mama, crying, canned heat is killing me.
Canned heat don't kill me, crying, babe, I'll never die.
Lloro, mamá, mamá, mamá, ¿sabes? El fuego enlatado me está matando.
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Si el fuego enlatado no me mata, lloro, nena, no moriré nunca.
I woked up, up this morning, with canned heat on my mind.
Woke up this morning, canned heat on my mind.
Woke up this morning, with canned heat, Lord, on my mind.
Me he despertado esta mañana con el dolor enlatado en mi cabeza.
Me he levantado esta mañana, el dolor enlatado en mi cabeza.
Me levanté esta mañana con el fuego enlatado, Dios, en mi cabeza.
Crying, Lord, Lord, I wonder, canned heat, Lord, killing me.
Jake alcohol's [ruined me churning] 'bout my soul,
because brownskin women don't do the easy roll.
Lloro, Dios, Dios, me pregunto si el fuego enlatado, Dios, me matará.
El alcohol de Jack [me arruinó, me quemo el estómago] por dentro de mí,
porque las mujeres de piel morena no son de sexo fácil. 
I woke up, up this morning, crying, canned heat 'round my bed.
Run here, somebody, take these canned heat blues.
Run here, somebody, and take these canned heat blues.
Me he despertado esta mañana, lloro, el fuego enlatado alrededor de mi cama.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Que alguien venga corriendo y se lleve esta tristeza de fuego enlatado.
Crying mama, mama, mama, crying, canned heat killing me.
B'lieve to my soul, Lord, it gonna kill me dead. 
Lloro, mamá, mamá, mamá, lloro, el fuego enlatado me está matando.
Créeme, Dios, me va a matar de verdad.

Y no lo mató. Al menos de manera inmediata, pues Tommy Johnson murió a los 60 años, pero sí lo acompañó toda su vida. Licor, sí; pero también cerveza, moonshine (alcohol destilado ilegalmente), canned heat (Sterno, alcohol para cocinar, sobre todo fondues, y que se quema directamente en la lata); incluso abrillantador de zapatos, alcohol de friegas y cualquier otra cosa que le quemara por dentro.


Fue una de las constantes de su vida. Las otras dos: las mujeres (casi siempre mayores que él, o al menos, así la que lo sacó del pueblucho de Drew a los dieciséis) y la guitarra. Una vida de vagabundeo, con punto de retorno siempre en Crystal Spring (Mississippi) y centro preferente en Jackson, pero siempre de un lado a otro, sólo les quedaba la parte superior del zapato cuando volvían a Crystal Spring.
Su principal influencia, Charlie Patton. Los dos se repartieron la fama de la zona del Mississipi. Los dos en la palestra por ver si fue primero el Pony Blues de Patton o el Bye Bye Blues de Johnson. Casi un mismo sentido del espectáculo, pero una carrera mucho peor la de Johnson: apenas catorce temas grabados, pero entre ellos un buen puñado de los más grandes clásicos.
Entre ellos, este Canned Heat Blues, salido de su segunda sesión para el sello Victor (finales de agosto de 1928), donde su falsete y, sobre todo, su vibrato no podían ilustrar mejor la agonía de un alcohólico. A ellos le sumamos su ceceo y tartamudeo (lo primero se nota; lo segundo, apenas). Una canción de dramatismo real como pocas, con un final de guitarra a ritmo de estertor, de agonía previsible aunque no esperada. Merece la pena escucharla con la atención in crescendo, inmersos en su respiración, que desaparece poco a poco. Por eso me pareció ilustrativa -además de hermosísima- esta versión instrumental de Jay Bee Rodríguez-, acompañada de unas imágenes realmente fascinantes. 

Tommy Johnson, el descubrimiento, según sus propias palabras, más acertado de H.C. Speir, junto a Charlie Patton. Le hizo una prueba con sólo dos canciones y grabó unas cuantas más. No sedujo a Paramount como sucesor de Blind Lemon Jefferson y los -pocos-temas que grabó para ellos apenas se vendieron. El alcohol y la guitarra le dieron fuelle para veinticinco años más, pero su fama no está a la altura de su talento. A pesar de este Canned Heat Blues y de la banda que lo puso en la carretera de nuevo en el 65. Pero ésa es otra historia, y será contada en otra ocasión (dentro de una semana)... 
Y sí, qué coño, tomémonos una copa por Tommy Johnson.

Tommy Johnson,
Terry, Misisipí 1896 - Crystal Spring 1/XI/1956

4 oct. 2011

I CAN'T QUIT YOU, BABY. De más amor y de amor más.

Demasiadas veces nos hemos preguntado por aquí qué pasaría si tal bluesman no hubiese muerto precozmente, con todo su talento no ya por explotar, sino por desarrollarse, evolucionar, propagarse. Tanto, que el destino, saturado, nos arrea una hostia en toda la cara y nos arrebata del ensoñamiento con la respuesta más pesimista a esta pregunta. Hoy hablamos de un genio deteriorado, desperdiciado tras un comienzo fulgurante: Otis Rush.
Otis Rush Philadelphia, Mississippi 29/IV/1935

Quizá fue su personalidad depresiva, su naturaleza taciturna, su carácter introvertido lo que alimentó su horror a mirar dentro de sí mismo y reconocer el potencial que tenía. Todo dejó de funcionar a finales de los sesenta, sin embargo sus comienzos fueron tradicionales para un futuro bluesman de la "tercera época": amplia experiencia cantando gospel en coros de iglesia, aprender escuchando -e imitando- las grabaciones de Muddy Waters y John Lee Hooker, giro a la derecha y tomar una autopista más moderna, personificada por  B. B. King y llegar a Chicago (con sólo 14 años) y dispuesto a comerse la escena. Y tanto que se la comió. Se alzó como uno de los vértices del triángulo que daría un nuevo sonido a la ciudad, el llamado West Sound, junto a Buddy Guy y Magic Sam. De ellos, Rush era el más tendente al soul, el de la voz más ardiente -o teatral-, con una expresividad en la guitarra y en la interpretación que ¡maldición! lo que reflejaba era su azorado interior.

Pronto fue atraído al sello que más luchaba por grabar ese nuevo sonido duro de la ciudad, Cobra, de la mano nada más y nada menos que de Willie Dixon, que le regaló su primer single (el de ambos) y mayor éxito: I can't quit you baby ("No puedo abandonarte, nena), Cobra (1956). Sus sencillos para el sello entre 1956 y 1958 fue lo mejor de su carrera. Sus largos, a partir de 1969 (incluso Mourning in the morning, Cotillion 1969; incluso Right Place, Wrong Time, Bullfrog, 1976) se me antojan que no estuvieron a la altura de sus directos de los años 60 y sus capacidades de expresión con la guitarra. Es sólo una opinión, pero de ahí no me saca nadie. Y más cuando escucho sus singles cuando me dejan con hambre de más.

Pero, dejémonos de tristezas y quedémonos con una de las declaraciones de amor más realista, más verdadera. El que se tiene por una amante que lo ha destrozado a uno, a la que deja por un tiempo, a la que volverá pasado -poco o mucho- tiempo. Un amor verdadero, tanto o más como el que le espera en su casa. I can't quit you baby. Rindamos pleitesía a Rush viéndole tocarla así en directo:

Well, I can´t quit you, baby, but I got to put you down for a while.
Well, you know, I can't quit you, baby, but I got to put you down for awhile.
Well, you know, you messed up my happy home, baby, made me mistreat my only child.
No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
¿Sabes? No puedo abandonarte, nena, pero tengo que dejarte por un tiempo.
Lo sabes, te has cargado mi hogar feliz, nena, me hiciste pisotear a mi única niñita.
Yes, you know I love you, baby, my love for you I will never hide.
oh, you know I love you, baby, my love for you I will never hide. 
Yes, you know I love you, baby, well you just my one desire.
Sí, sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí sabes que te quiero, nena, nunca te ocultaré mi amor por ti.
Sí, sabes que te quiero, nena, eres mi único deseo.
Well, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Oh, I'm so tired I could cry, I could just lay down and die.
Yes, you know you my only darling, you know you my desire.
Estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
oh, estoy tan cansado que podría llorar, simplemente tumbarme y morir.
Sí, sabes que eres mi único amor, sabes que eres mi deseo.
When you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
Oh, when you hear me moaning and groaning, you know it hurts me deep down inside.
When you hear me holler, baby, oh, you know your my desire.
Cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabré lo profundo que me duele.
Oh, cuando me oigas lamentarme y quejarme, sabrás lo profundo que me duele.
Cuando me oigas gritar, nena, sabrás que eres mi deseo.


Pero al César lo que es del César, y ralentizemos este gospel-blues de medio tempo con la versión de su creador, Willie Dixon, para su imprescindible I am the blues (Columbia, 1970) con un inspiradísimo Sunnyland Slim al piano y Walter Horton con la armónica:


Y por último, la banda que mejor homenajeó el blues, Led Zeppelin, que hizo de I can't quit you baby una de las mejores piezas de su álbum de debut, Led Zeppelin (Atlantic, 1969):


Una declaración de amor. De verdadero amor, de amor verdadero.