Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.

8 may. 2012

WANG DANG DOODLE. Sobre salir y no entrar o entrar y no salir

Para Personaphillys, de horas disfrutonas,
a la que me gustaría convencer de tantas cosas...

Me gusta salir a la calle, a una casa, a donde sea y no malgastar ni un segundo en pensar a qué hora voy regresar, no saber siquiera si quiero hacerlo. Me gustan las cosas que no tienen un final, me explico, si ha de llegar, no me apetecer conocer su desenlace, sólo disfrutar y hacer disfrutar hasta que llegue. Pero aún hay algo que me gusta más: no saber que he salido y de repente encontrarme en un buen lugar, rodeado de mejor gente y, sin saber cómo y sí porqué, dar el pistoletazo de salida a una buena juerga... el pistoletazo de llegada ya se verá. Sobra decir que me gusta -y mucho- la gente que comparte esta filosofía.

Willie Dixon describió una buena juerga de una manera tan veloz como diáfana -como tan sólo lo saben ser los recuerdos de juventud precisos- en una canción que grabó él mismo en 1954 (Chess) -aunque su versión no sería conocida hasta 1995-, cedió -literalmente en susurros- a Howlin' Wolf en el 1960 (Chess) y regaló a Koko Taylor para que fuera su primer gran hit -y el último de la Chess- en 1965. Hoy hablaremos de Wang Dang Doodle ("Juerga") y de dos mujeres a través de una: Koko Taylor.
Cora Walton, Koko Taylor
Shelby County, Misisipí 28/IX/1935 -  Chicago, Illinois 3/VI/2009.
Foto: Jesús Martín Camacho.
Como sin duda hay mujeres ante las que merece la pena pararse a contemplarlas un buen rato y hacer volar la imaginación sospechando lo que uno disfrutará y sufrirá conociéndola, tengamos un primer contacto con Koko Taylor en su primera versión de Wang Dang Doodle para Chess, con Little Walter a la armónica.

Tell automatic Slim, tell razor totin' Jim
Tell butcher knife toting Nanny, tell fast talking Fanny
We're gonna pitch a ball down to the union hall.

Díselo a Slim el Autómatico, a Jim el Navaja de afeitar,
a Nanny Cuchillo de carnicero, a Fanny La que habla muy rápido,
vamos a montar un baile en el salón del local.
We're gonna romp and trump till midnight
We're gonna fuss and fight till daylight
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Vamos a revolcarnos y a disfrutar hasta la medianoche,
vamos a armar jaleo y a pelear hasta que se haga de día,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.
Tell cooda-crawling Ray, to tell abyssinia Ned

to tell old pistol Pete, to tell everybody he meets
Tonight we need no rest.

We're gonna really throw a mess
We're gonna knock down all the windows
We're gonna kick down all the doors
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Dile a Ray El que va a gatas que se lo diga a Abisinia Ned,
que se lo diga a Pete Pistola Vieja, que se lo diga a todo el que vea,
esta noche no vamos a descansar,
vamos a armar un buen lío
vamos a echar abajo todas las ventanas,
vamos a derribar todas las puertas,
vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche.  
Tell fat and washboard Sam everybody gonna jam
Tell shaking boxcar Joe We got sawdust on the floor
Now tell Peggy and Colin Dye We're gonna have a heck of a time.

Dile a Sam El gordo de la tabla de lavar que todo el mundo va a tocar,
dile a Joe El de la vagoneta que habrá serrín en el suelo,
dile a Peggy y a Colin Tinte que ¡coño, lo vamos a pasar del carajo!  
Now when the fish scent fill the air
There'll be snuff juice everywhere
We're gonna pitch a wang dang doodle all night long
All night long, all night long, (x2)
We're gonna pitch your wang dang doodle all night long
Ahora, cuando el olorcillo a pescado llene el aire,
habrá tabaco de mascar por todas partes.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche,
toda la noche, toda la noche.
Vamos a montar un baile y a estar de juerga toda la noche. 

Aquí hay una fiesta, aquí se ha llamado a todo el que debe estar presente -normalmente, cuanto más impresentables, mejor-. Esto se convertirá en una juerga, en un empezar y no acabar. 


Pero asomémonos a esas reuniones a través de los ojos de los recuerdos de la propia Taylor: nacida en Shelby County, Misisipí, su infancia y adolescencia en una familia de aparceros se podría resumir en dos acciones: trabajar y cantar. De lunes a sábado ambas se hacían de sol a sol; los domingos, sólo cantar y oir en el coro gospel de la iglesia metodista. No había otra cosa que hacer. Trabajo duro, pero vida feliz. Bueno no, sí había otra cosa que hacer, intentar coger todo el chocolate que pudiera. De ahí su mote: Koko.
Todo a Koko Taylor le vino a partir de 1951, cuando se mudó a Chicago con su marido Robert "Pops" Taylor y unos cuantos centavos en el bolsillo. La vida allí no resultó muy distinta: trabajar y cantar; ahora, mientras el trabajo era limpiar casas ella y en una carnicería él, las canciones se cantaban en las juke joints: voz ella, guitarra él. Y todo le vino desde ahí: Koko Taylor recuerda cómo eran esas juke joints: en el campo se reunían en una esquina con una vieja gramola, se echaba una moneda y se escuchaba música (y bailaban y bebían whisky casero, y hablaban y se peleaban, y se rozaban y se marchaban... así durante toda la noche). En otras ocasiones, alguien aparecía con una guitarra o con una tabla de lavar y se ponía a cantar a pelo sin micrófono. Si tenías buen oído, lo oías cantar; si no, lo oías mover la boca (pero también bailabas y bebías whisky casero, y hablabas y te peleabas...toda la noche). En la ciudad, la cosa era diferente: Koko Taylor recuerda muy bien unos cuantos locales, sobre todo el Silvio Lounge: no eran grandes espacios, sino pequeños tugurios, agujeros en la pared, no es como si estuviesen en el campo, pero tampoco algo como para escribir a casa y contarlo. Allí no había que reservar asiento, ni arreglarse para estar guapa, ser amable o tener un cierto tipo de lenguaje, no. Allí se iba a escuchar y cantar, beber whisky y pelear, rozarse y marcharse... toda la noche.



Fíjense por la foto en cómo era el Silvio Lounge: la propia Koko Taylor y Robert "Pops" Taylor (cuarta y quinto por la izquierda), sus hermanos y su cuñada dan la espalda a los músicos que están a escaso metro y medio detrás de ellos y que son nada menos que Muddy Waters, Otis Spann y Jimmy Rogers....

A veces, en ocasiones, Koko Taylor se unía a los cantantes de modo improvisado y cantaba con ellos, conocía a gente y otros la conocían a ella. En los conciertos se conoce a mucha gente y, si te llama la suerte, a la gente adecuada. Hay mujeres a las que conocer es un placer y a las que hacer que te conozcan, un lujo. Oigamos los recuerdos de Koko Taylor: Una noche estaba cantando en el club y ese tío enorme vino hacia mí y me dijo: "Chica, sabes, me gusta cómo cantas. ¿Cómo te llamas?". Le dije mi nombre y muchas cosas más, y le pregunté: "¿Y tú, quién eres?". Él dijo: "Soy Willie Dixon"... Bien, nunca había oído hablar de él. Le dije: "Vale, ¿Y a qué te dedicas?". Y me dijo: "Soy letrista y arreglista, trabajo para Chess Records". Unos cuantos días más tarde, me llamó y me dijo: "¿Sabes? Me gusta de veras tu voz, el modo en que cantas y me encantaría grabar contigo". Yo no sabía que quería decir con eso. No sabía lo que era grabar. Lo próximo que supe es que me cogió a mí y a una banda y comenzó a ensayar mi primera canción.

Poco, muy poco después llegaría Wang Dang Doodle. Se merece que la oigamos en otra versión, un poco más salvaje, antes de seguir. Hay mujeres a las que hay que oir más, mucho más, de una vez:



Willie Dixon era el hombre al que había que arrimarse para entrar en la gran escena del blues del South Side de Chicago. Él escribía las canciones para otros, las arreglaba, les acompañaba al bajo, en la grabación, ya lo hubiera hecho o no él antes. Pero siempre tuvieron más éxito en las otras voces. A partir de aquí le vino el éxito a Koko Taylor. Pero démosle su momento a Dixon y escuchemos su versión en el Chicago Blues Festival de 1980:




A veces, según en qué sitios y qué persona, es impagable entrar; ahora bien, una vez dentro, es absolutamente inaceptable salir. Cuando Willie Dixon llamaba a algunos para una actuación, nadie se negaba. Entonces se podían juntar en un escenario, por ejemplo, Buddy Guy, Howlin' Wolf y Koko Taylor y comenzaban a inventar / reinventar una canción: una frase tú, un punteo yo, seguimos donde lo dejamos antes para luego desvariar por otro lado, y así una canción podía durar media hora, una noche entera y entonces aparecer al amanecer la mujer de Dixon con comida recién cocinada para los músicos exhaustos. 


Hay veces que no se debe pensar en el final, hay que comenzar hasta que se agote por sí solo, no matarlo. Koko Taylor no quiso matar su final, ni cuando su marido murió en ese fatal accidente de tráfico de 1989, de donde ella salió con vida pero destrozada (tanto por dentro como por fuera), ni cuando en los últimos años los problemas de salud la obligaban a suspender conciertos. Koko Taylor, como ciertas mujeres, tenían su filosofía de vida: hago lo que quiero porque amo lo que hago repetía en no contadas ocasiones; para ella Cenicienta no tenía por qué volverse a las doce por culpa de las convenciones sociales, ni Blancanieves, a pesar de los adorables enanos, enclaustrarse en casa con el príncipe azul. Seguía bailando all night long, all night long.

Terminemos por poner la versión de Howlin' Wolf, el primero que popularizo la canción, a pesar de que la odiaba. Le recordaba a las viejas canciones de trabajo de los campos. No lograba aprenderse la letra, es un maldito trabalenguas, y, de hecho, durante la grabación se la tuvo que susurrar el propio Dixon. Primero la versión de 1960:


Ahora la de 1970, donde la fiesta es más lenta, más grave, quizá más sugerente. y sensual. La connotación sexual de Wang dang doodle es más que evidente y Wolf, más viejo, se siente ahora con más fuerza, pero menos rapidez...

 

Por último, una jovencita PJ Harvey en un directo para la MTV de 1993:


Y una versión en directo de Koko Taylor, para que disfrutemos de su fuerza (en aumento conforme avanzaba su carrera) en un pequeño club.
 
Porque, como a ciertas mujeres, hay que conocerlas y dejar que te conozcan en espacios pequeños all night long, all night long.

1 may. 2012

DOWNHEARTED BLUES. De la esclavitud amorosa y la amenaza.

El 16 de Febrero de 1923 Bessie Smith entraba por segundo día consecutivo en los estudios de grabación de Columbia Records. Durante la primera sesión había tardado doce intentos en sacar una toma buena; en la segunda, bastaron tres para dejar grabada una canción que no había cantado nunca anteriormente como primera cara de su carrera. Downhearted blues (El blues del corazón roto) ya no sería más la creación de Alberta Hunter y Lovie Austin (Paramount, Julio 1922). Es más, desde el momento en que fue recogida por el micrófono ya no sería más una canción de Bessie Smith. Acto y seguido se convirtió en la posesión de los setecientos cincuenta mil compradores que tuvo el disco ese mismo año y de los millones que lo habrían de escuchar desde entonces hasta hoy día:



Gee, it's hard to love someone when that someone don't love you.
I'm so disgusted, heartbroken too.
I've got those downhearted blues.
Once I was crazy 'bout a man,
he mistreated me all the time,
the next man I get he's got to promise to be mine, all mine.
Amigos, es duro amar a alguien cuando ese alguien no te ama a ti.
Estoy tan asqueada, tengo el corazón roto.
Tengo este blues del corazón roto.
Hubo un tiempo en que estaba loca por un hombre,
él me maltrataba todo el día,
el próximo hombre que me tenga, tiene que prometerme que será mío, todo mío.
Trouble, trouble, I've had it all my days (x2)
It seem that trouble's going to follow me to my grave.
Penas, penas, las he tenido todos los días,
parece que las penas van a seguirme hasta la tumba.
I ain't never loved but three men in my life (x2):
my father, brother and the man who wrecked my life.
No he amado más que a tres hombres en mi vida:
mi padre, mi hermano y el hombre que me arruinó la vida.
It may be a week, it may be a month or two (x2),
but the day you quit me, honey, it's coming home to you.
Quizá pase una semana, quizá un mes o dos,
pero el día que me abandones, cariño, ese día te perseguirá.
Got the world in a jug, the stopper's in my hand (x2),
Going to hold it,baby, until you men come under my comand.
Guardo el mundo en una cárcel, el candado lo tengo en mi mano,
voy a tenerlo bien agarrado hasta que vosotros, hombres, estéis bajo mis órdenes.

En el primer verso, toda la letra de la canción y toda historia de amor desgraciada; en el último, el juramento de liberación del sufrimiento y la amenaza de convertirse en el contrario.
Alberta Hunter, 1/IV/1895, Memphis, Tennessee - 17/IX/1984, Nueva York

La versión de Alberta Hunter es más rápida, goza de un acompañamiento de viento que alarga cada verso de la cantante y quizá le quita dolor (solía cantarla acompañada de orquesta); en la de Bessie Smith la desesperación está más que marcada por el único instrumento que pasea la voz: el piano.
Quizá la vida de Hunter no fue tan dura como la de Bessie. La suya estuvo acompañada por la fama y el reconocimiento tanto en Chicago como en Nueva York durante los años veinte y por las giras exitosas en París y Londres a finales de esa misma década y la siguiente. Durante la II Guerra Mundial se ofreció como voluntaria para entretener a las tropas norteamericanas a lo largo del Pacífico, Asia y Europa. Siguió cantando con igual seguimiento hasta que, tras la muerte de su madre -a la que estaba fuertemente unida- en 1956, se dedicó a la enfermería. A partir de entonces, grabó algún que otro album, pero no reapareció en la escena hasta 1977, cuando contaba con 82 años. Y allí seguiría hasta su muerte siete años después. Sin embargo, en asuntos de amor su suerte fue la contraria a la de Bessie Smith. Casada joven, no llegó a consumar el matrimonio con su marido poniendo como excusa que no quería tener relaciones en la casa donde vivía su madre; la verdadera razón es que era lesbiana. Cuando su marido se volvió al Sur para no volver, Alberta comenzó una relación con Lottie Taylor que duró muchos años.

Pero reencontrémonos con Bessie Smith. Downhearted blues le viene como anillo al dedo a su vida. Liberadora de ella, la mujer y la raza negra a base de golpe de voz, cadera y desinhibición, sin embargo su vida personal se vio maltratada por el miedo a su marido; eran frecuentes los momentos de violencia doméstica mutua. Pero también casa con ella el final de la letra: no estaba atada a él, lo dice el resto de sus canciones -y sus éstas hablan de su vida- nunca son sólo quejas, nunca es sólo víctima. Durante sus cada vez más largas giras, huiría de él.

La canción que se había apoderado de todo el mundo había sido de Bessie, había sido de Alberta. Esta última diría de la primera que no la conocía, pero tenía la voz más grande que nunguna otra mujer que haya conocido en mi vida.

24 feb. 2012

SITTIN' ON TOP OF THE WORLD. De estar arriba y abajo.

Para los dos Agustines, cada uno más amante que el otro de los clásicos.

Ya lo gritó a enjambre pleno Cody Jarrett, el gángster más psicótico y edípico -sí, más aún que el Tony Montana de Scarface-, en Al Rojo Vivo (White Heat, Raoul Walsh, 1949): Made it, ma! Top of the world! ("¡Lo logré, mamá! ¡La cima del mundo!"):


... y el mundo le explotó en su misma cara.

A otro gángster, esta vez real, le gustaba tener presente la cima del mundo en su canción favorita, Sittin' on top of the world, Sentado en la cima del mundo, de The Mississippi Sheiks (Okeh, 1930):

It was all the summer, and all the fall
just trying to find my little, all and all,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Durante todo el verano y todo el otoño
intenté encontrar a mi chica, por todos los medios,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
It was in the spring, one summer day,
just when she left me, she's gone to stay,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Durante la primavera, un día de verano,
justo cuando me dejó, se fue para siempre,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
You may come here running, holding up your hands,
I can't get me a woman, couldn't even get a man,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Ya puedes venir corriendo, con las manos en alto,
no puedo conseguirme una mujer, ni siquiera un hombre,
pero ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
There have been days, I didn't know your name
why should I worry and pray in vain,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Han pasado los días, no sabía ni tu nombre,
¿para qué me voy a molestar en rezar si no valdrá para nada?
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
Going to the station down in the yard,
gonna get a freight train, waiting done got hard,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
Bajo a la estación de los mercancías,
voy a pillar el tren de mercancias, la espera se me hace dura,
pero ahora ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.
The lonesome day, they have gone by,
why should beg me and say goodbye,
but now she's gone, I don't worry,
I'm sittin' on top of the world.
los días tristes ya han pasado,
¿por qué me suplicaría y me diría adios?
pero ya se ha ido, no me importa,
estoy sentado en la cima del mundo.


Parece que esta cima del mundo tampoco es, como en Al rojo vivo, la cumbre de la alegría. La amarga ironía de la letra está a punto de pegarle otra bofetada en la cara a su protagonista: se ha ido, no le importa, pero su imagen le ronda la cabeza, le hace repetir sus mejores momentos a cada instante... aunque esté en la cima del mundo. Esta versión original, el mayor éxito de The Mississippi Sheiks es quejumbrosa, huele a lamento extenuado, a último abatimiento...
...Justo lo contrario de lo que solían ofrecer sus representaciones: los hijos de Henderson Chatman, violinista famoso tanto entre el público negro como blanco, procaz progenitor de -al menos- once hijos, vio cómo dos de ellos, Lonnie y Bo, transformaron la banda familiar de cuerda que él había creado en 1916 con la introducción del sonido de la guitarra de su primo Walter Vicson. Este trío, primos a su vez de Charlie Patton, fue la base esencial y más duradera de The Mississippi Sheiks, la banda más moderna de la época, principal grupo de Jackson (adonde se marcharon desde su Bolton natal), con un repertorio que desbordaba el blues para anegar el country, jazz o el vals. Todo mezclado en un espectáculo-marmita con bailes, versiones y letras de doble sentido sexual. Antes de que se separaran vivieron cinco años de celebridad entre artistas de la altura de Tommy Johnson o Skip James.

El country más genuino conoció muchas versiones de Sittin' on top of the world. Destacamos la pausada de Doc Watson (Vanguard, 1964), donde uno hasta se pondría de parte de la chica que lo abandona:




Y otra más bluegrass, con unos violines que habrían dejado satisfecho al propio patriarca Chatman, a cargo de Bill Monroe (1958, Decca):




Pero quien sacaría más partido a la canción y a su letra de doble filo fue Howlin' Wolf, cuya admiración por el grupo que la sacó a la luz era más que notoria: "Tenía ritmo su música. Creo que eran los número 1 de esa parte del país. En esos días yo prefería la música de The Mississippi Sheiks a la de Charlie Patton, porque The Mississippi Sheiks tenían un ritmo más rápido. Eran un poco más modernos". Entre lamentos, el Lobo saca el superficial triunfo a la canción. Merece la pena oír las dos versiones principales que realizó. La primera, de finales de 1957 para Chess. Aquí el dolor es impostado, casi recochineo (atención al piano de Hosea Lee Kennard):

One summer day she went away
she gone and left me, she gone to stay,
but now she's gone and I can't worry:
Because I'm sittin' on top of the world.
Un día de verano se largó,
se fue y me dejó, se fue para siempre,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
porque estoy sentado en la cima del mundo.
Worked all the summer, worked all the fall,
had to take Christmas in my overalls,
but now she's gone and I don't worry,
sittin' on top of the world.
Me pasé todo el verano trabajando, todo el otoño trabajando,
tenía que pasarme todas las navidades con el peto de trabajo,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
estoy sentado en la cima del mundo.
Goin' down the freight yard, catch me a freight train,
I'm gonna leave this town, work done got hard,
but now she's gone and I don't worry,
Sittin' on top of the world.
Bajo a la estación de los mercancías, a coger un tren de mercancías,
dejaré este pueblo, se me hace duro el trabajo,
pero ahora ya se ha ido y no me importa:
estoy sentado en la cima del mundo.

La segunda, su versión para la BBC, de 1971, es más acida, me gusta más, casi se nota la extenuación que casi lo arrebata para el otro barrio en los servicios del estudio tras la sesión. Está acompañado a las guitarras por su inseparable Hubert Sumlin' (rítmica) y el jovencito Eric Clapton (principal):


The Grateful Dead, la dotaría de un espíritu burlón, rapidísimo, alegre para su disco de presentación, The Grateful Dead (Warner Bros. 1967):


Lamento, abatimiento, ironía, recochineo, alegría, extenuación, dolor... Nada importa si te sientes como en la cima del mundo... aunque sólo sea para volver a caer.

30 ene. 2012

BORN UNDER A BAD SIGN. Sobre un destino triste y una vida feliz.

Son muchas las veces que me han repetido que tengo suerte en esta vida; son demasiadas a lo largo de ella las que me he sentido desafortunado. Pero, ¿y si son las dos caras de una misma moneda? ¿y si la buena estrella llama al infortunio? ¿y si únicamente a través de la desdicha se logra la ventura? De hecho, el destino es lo único a lo que no se pueden oponer los dioses...
No es esto un manual de autoestima, sino que la confirmación de estas dos caras del fatum es una canción compuesta también a dos manos: letra de William Bell y música de Booker T. Jones; y tocada por un tercero, Albert King, con el acompañamiento musical del propio Booker T. and The M.G.'s. Escuchemos Born under a bad sign, "Nacido con mala estrella", en su versión original de 1966, para el sello Stark:

Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Hard luck and trouble is my only friend,
I been on my own since I was teen.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
La mala suerte y los problemas son mis únicos amigos,
llevo solo desde los diez años.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
I can't read, haven't learned how to write,
my whole life has been one big fight.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
No sé leer, nunca aprendía a escribir,
toda mi vida ha sido una gran lucha.
He estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
I ain't lyin',
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no kind-a luck,
If it wasn't for real bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
No estoy mintiendo,
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría ningún tipo de suerte,
si no fuese por mi mala, mala suerte,
no habría tenido ningún tipo de suerte.
Wine and women is all I crave.
A big legged woman is
gonna carry me to my grave.
Born under a bad sign,
I been down since I begin to crawl.
If it wasn't for bad luck,
I wouldn't have no luck at all.
Yeah, my bad luck boy
been havin' bad luck all of my days, yes.
Vino y las mujeres es todo lo que ansío.
Una mujer con las piernas largas me llevará a la tumba.
Nací con mala estrella,
he estado deprimido desde que empecé a gatear.
Si no fuese por mi mala suerte,
no tendría suerte en absoluto.
Sí, un niño con mala suerte,
que ha tenido mala suerte todos los días, sí.

Una historia tristísima, de abnegación al hado, de un futuro que será igual que el presente, que no es sino la continuación inmutable del pasado. Todo hilvanado por un sólo concepto: la mala suerte, la única que existe para él. Pero ¿y la música? ¿y la interpretación? Estallidos, coros apabullantes y un buenrrollismo cien por cien. Nos están gritando eso de que "Al buen tiempo buena cara" se queda corto para la filosofía que hay que tomar en la vida.

Albert Nelson. Albert King.
Indianola, Misisipí 25/IV/1923 - Memphis, Tennessee 21/XII/1992
El que nos la hace llegar es el menor de trece hermanos que trabaja en una plantación de Arkansas, donde crece tras haber nacido en Indianola, Misisipí. La música recorre los casi dos metros y más de cien kilos de Albert King. Pero su verdadero nacimiento al mundo fue en los sesenta, cuando su voz melosa abandona el góspel, después de abandonar las grabaciones para Chess y Parrot en Chicago, al finalizar su doctorado en guitarra bajo la tutela de Robert Nighthawk, al volver a Memphis con su característica Gibson Flying V, en fin, justo al cruzarse con el sello Stark.
A partir de entonces, en pleno época de la eclosión del blues rock de la mano de B.B. King, Otis Rush, Freddie King o Buddy Guy, las manos que a veces se habían estrechado entre el blues y el soul se tornan un estrecho abrazo. Albert King se apoya en los metales y los coros para que se desplace el sonido de su guitarra. Sus notas quedan suspendidas en el aire, sin prisas: ven, tócame, disfruta de mí hasta que me vaya. Son pocas, pero penetrantes; tardas en abandonarlas, mucho después de que se hayan ido.
Si su irrupción fue en el 62 con Don't throw your love on me so strong, el éxito le vino precisamente con Born under a bad sign y, sobretodo, con la versión de Cream (Wheels of fire, Polydor, 1967), con una guitarra más afilada y una base más agobiante: la mala suerte no se separa de tu espalda


Su consagración con los nuevos tiempos llegó con el concierto que dio en el templo del rock, el Filmore East de San Francisco en 1968 al grito de Blues Power! Era la época en que teloneaba a Janis Joplis y a Jimi Hendrix. La versión de este último, grabada en la segunda mitad de los sesenta, pero que no aparecería hasta su álbum póstumo Blues (MCA, 1994), es una recreación instrumental que desgrana todos los sonidos del original:


Murió Albert King en Memphis de un ataque al corazón en 1992. Cuentan que en sus últimos tiempos la indiferencia le había ido ganando la batalla a la genialidad en los escenarios. Como negación de ello, queda su canto de cisne: un mano a mano con Stevie Ray Vaughan en su encuentro de 1983 para la cadena CHCH de Ontario. Una reunión a la altura de las más grandes:


Nina Simone tampoco pudo resistirse a ralentizar la mala suerte en un directo de 1968:




Etta James en su álbum Life, love and the blues (Private Music, 1998), a quien se podría muy bien amoldar la historia de la canción. Sirva como homenaje póstumo:


Sí, un destino triste el de Etta y el de Born under a bad sign, pero en un envoltorio alegre. El blues de Albert King suena fresco -aún sigue sonando así-, su guitarra resplandece. En su lápida, escrito el título de otro tema, I'll play de blues for you: el muerto consuela al vivo, que alivia las penas con el blues del difunto. Sí, no estoy muerto, tocaré blues por ti.


Tumba de Albert King en Memphis.

5 dic. 2011

SMOKESTACK LIGHTNING (feat. CRYIN' AT DAYBREAK). De iluminaciones y soledades.

Solíamos sentarnos en el campo y ver los trenes pasar, ver las chispas que salían de sus chimeneas. Esos eran los relámpagos de las chimeneas. Lo que no confesaba Howlin' Wolf era que la noche, el frío, la naturaleza, el tren y la luz asaltaban su enorme cuerpo con el recuerdo de una mujer. Y eso dolía hasta el aullido.
A un lado del océano se toca blues; al otro se escriben haikus:

Piso una rama
un crujido en mi oído
¡qué solo estoy!

La sombra oscila
crepitar de las llamas
agria nostalgia

Haikus e imagen del autor de El blues y la Palabra.
Pero en ambos sitios el contacto con la tierra -sea el campo o la naturaleza- ahonda en la soledad. Es tan romántica la estampa de un hombre solitario sentado y rodeado de naturaleza, que jamás he podido experimentarlo más de media hora sin echar a andar: tras los primeros cinco minutos de contemplación, la cabeza empieza a irse por los recuerdos más duros o los más dañinos sentimientos. Ambos coincidían en un mismo punto: una mujer. La mujer podía cambiar; la desazón siempre era la misma. Son sensaciones, imágenes tan punzantes, tan de aguja, que el mejor modo de expresarlo es a través de la brevedad o de las frases tan simples como evocadoras: el blues, el haiku.

Desde los primeros treinta, cuando acompañaba a Charlie Patton por las comunidades del Delta, Howlin' Wolf cantaba a los trenes que despedían destellos en la noche y a las mujeres que echaba de menos. Smokestack Lightning, "Los relámpagos de la chimenea". Tren, soledad y amor. Todo un imaginario del blues. La canción, según parece inspirada en Moon Going Down, "La luna se está poniendo"del propio Patton (Paramount, Mayo 1930) fue germinando y no se grabaría hasta 1956, aunque con una versión anterior cinco años antes con el título de Cryin' at daybreak, "Llorando al amanecer" (RPM, 1951):

Oh, tell me, baby, what's the matter now?
Oooh, oooh, oooh
Eh, dime, niña, ¿qué pasa ahora?
oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old lonesome day.
Oooh, oooh, lonesome day.
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste y solitario.
oh, oh, un día triste y solitario.
Oh, smokestack lightning shining just like gold.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, relámpago de la chimenea, que brillas como el oro,
eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old sad old day.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, look here, baby. What you got on your mind?
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, mira aqu, niña. ¿Qué te ronda por la cabeza?
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, ain't gon' marry, ain't gon' settle down.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh.
Eh, no voy a casarme, no voy a sentar la cabeza.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?

Aquí están todos los elementos de Smokestack Lightning, que se grabaría para Chess en 1956 con Hubert Sumlin a la guitarra principal, secundado por Willie Johnson, Willie Dixon al bajo, el pianista Hosea Lee Kennard y el batería Earl Phillips. Con la armónica y los aullidos, Howlin' Wolf:

Ah-oh, smokestack lightnin'
shinin' just like gold,
why don't ya hear me cryin'?
A-whoo-hoo, oooo
whooo.
Eh, relámpago de la chimenea,
que brillas como el oro,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-ho, tell me, baby,
what's the matter with you?
Why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, dime, niña,
¿qué pasa contigo?
¿por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Whoa-oh, tell me, baby,
where did ya stay last night?
A-why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hoo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, dime, niña,
¿donde te quedaste anoche?
¿Por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
 Whoa-oh, stop your train,
let her go for a ride,
why don't ya hear me cryin'?
Whoo-ooo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, para el tren,
déjale dar una vuelta,
¿no oyes cómo lloro?
Whoa-oh, fare ya well,
never see a you no more
A-why don't ya hear me cryin'?
Oooo, whoo-hooo, whoo-hooo
Whooo.
Ay, adiós,
no te volveré a ver nunca más,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-oh, who been here baby since
I-I been gone, a little bitty boy?
Girl, be on
A-whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, ¿quién ha estado por aquí, niña, desde
que me fue siendo un niño pequeño?
Niña, quédate.
Oh, oh, oh.


Una canción nacida del Delta. Tópicos sueltos, emplastados, sí. Dos compases y una frase, también. Un riff, ningún cambio, vale; pero, sobre todo, una pura evocación, un estado de ánimo, un lamento, una queja, un lloro. Y Wolf aullando y gimiendo. Puro blues (en todas las acepciones, musicales y no, del término).

Veamos el sentimiento de H. Wolf en esta versión en directo en Reino Unido (1964) también con Dixon y Sumlin. Disfruten de su tamaño, sus movimientos, su cara, su mirada, su boca, sus movimientos, su sudor. Imagínenlo delante de uds. en un local pequeño, no en ese espacio tan grande:


Y lean esta descripción de una actuación suya: marcó el pulso para empezar con un tremendo tema rockero, empezó a cantar rítmicamente, simuló que se iba a ir y de repente pegó un salto enorme hasta el telón que había junto a l escenario. Sujetando el micrófono bajo su poderoso brazo derecho, sin dejar de cantar, empezó a trepar por el telón, subiendo más y más hasta que se detuvo a una considerable altura sobre el escenario. El grueso telón parecía estar a punto de romperse y el público gritaba alucinado. Entonces se soltó y, por medio de un único movimiento, se deslizó telón abajo, cayó de pie sobre el escenario, concluyó la canción y abandonó tranquilamente la escena, cosechando los aplausos más extáticos de la velada.
O no se lo imaginen, vean la genial recreación -vacileo a Muddy Waters incluído- que de la grabación de Smokestack Lightning hace la película Cadillac Records (Daniel Martin, 2008), con Eamonn Walker como Howlin' Wolf, Albert Jones como Hubert Sumlin, Cedric the Enterteiner como Willie Dixon y Jeffrey Wright y Adrien Brody como Muddy Waters y Leonard Chess. 


También aúllan las lobas:


Al otro lado del charco, desde su disco en directo debut, Five Live Yardbirds (Columbia, 1964), los cachorros Yardbirds también se quejaban (Jeff Beck, Eric Clapton, Jimmy Page, menuda manada salió de allí...):


Y no estaban solos, otro lobezno, Eric Burdon, también se acompañaba de sus animales para lamentarse en Animalism (MGM, 1966):


Incluso el aullido más afilado del grungerock, Chris Cornell, quiso llamar al jefe Wolf desde su primer album (Ultramega OK, SST 1988). En sus gritos y en la guitarra de Kim Thayil hay mucho, pero que mucho, dolor.


Smokestack Lightning: en la noche un relámpago que te ilumina por fuera y te hace sentir aún más negro por dentro.

Hubert Sumlin (Greenwood, Mississippi 16/XI/1931 - Wayne, New Jersey 4/XII/2011).
Howlin' Wolf (White Station, Mississippi 10/VI/1910 - Hines, Illinois, 10/I/1976).
Mientras se ideaba esta entrada murió Hubert Sumlin (s.t.t.l.). Sirvan estas palabras como torpe homenaje a su guitarra, que sí chispeaba destellos como el oro. 

14 nov. 2011

(I'M YOUR) HOOCHIE COOCHIE MAN. Del baile y el sexo.

Cuatrocientos años después del descubrimiento de América la ciudad de Chicago se disponía a celebrarlo con una Exposición Universal. Ese 1893 los norteamericanos tuvieron otro descubrimiento si no igual de apasionante, sí más excitante, el hoochie coochie dance. No es un baile ni de cabeza ni de pies describía el mojigato New York Journal lo que la bailarina Spyropoulos, alias "Pequeño Egipto", vestida a lo zíngara, ejecutaba con sus movimientos de pelvis y cintura; y, sin duda alguna, provocó que los espectadores masculinos realizaran esos mismos balanceos en sus mentes. Aunque ya existía anteriormente esta danza, fue durante los cinco meses que duró la Exposición de Chicago cuando se hizo realmente popular y acabó en multitud de bailarinas exportándola por todos los Estados Unidos. El camino hacia el striptease estaba más que abierto, como también lo estaba el de la derivación del significado de Hoochie Coochie: de término sureño para las partes púdicas de la mujer a baile ejecutado con esa parte del cuerpo; de ahí a hombre que va a ver (y participar activamente) de este baile y de la bailarina y, finalmente, a hombre que tiene éxito -sexual- con las mujeres.
Little Egypt. Foto promocional.
Hoochie Coochie = Sexo + baile = Mujeres y Música = Blues + flirteos = Muddy Waters y su ecuación vital perfecta. Y bien que lo sabía su ¿tercero? de a bordo, Willie Dixon.
Tnato que así nació en 1952 en un aseo del club Zanzibar: un descanso de la actuación, Muddy Waters se baja del escenario, tantea a las mujeres a las que ha cantado -para todas, para cada una- durante casi una hora; está rodeado de ellas, pero logra entrar en el baño. Le sigue poco después Willie Dixon: "Tengo una canción, quiero que le eches un vistazo". Le dice la letra. Le gusta. Se reconoce. Además tiene estribillo. Dos hombres enormes y una guitarra apenas caben en el servicio. Pero se ensaya y surge una obra maestra. "Coge una base musical y simplemente repítela. ¡Acuérdate de la letra!". "¡Cómo no, si es de mí de quien habla!".
De vuelta al escenario, la chicas siguen tanteándole, Muddy también. Da la clave a la banda, "yo canto en los silencios" (¡qué silencios!), "repetidlo, aquí es donde cambia, escuchadme a mí". Empiezan, el público enloquece. La repiten dos o tres veces más. La banda les está hablando de sexo y diversión, de seducción, de yo sé quién soy: I'm your Hoochie Coochie man, el seductor, el del éxito con las mujeres. No es una canción, es un acto sexual: entra y sale, entra y sale, entra y sale de modo espasmódico hasta que grita.

The gypsy woman told my mother
before I was born
"You got a boy child's comin',
He's gonna be a son of a gun,
He gonna make pretty women's
jump and shout".
La gitana se lo dijo a mi madre
antes de que yo naciera:
"Vas a tener un niño,
va a ser un hijo de su madre,
va a hacer botar y gritar
a las mujeres hermosas.
Then the world wanna know 
what this all about,
but you know I'm him.
Everybody knows I'm him.
Well, you know I'm your hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Y entonces el mundo querrá saber
de qué va todo esto,
y tú sabrás que va de mí.
Todo el mundo sabe que se trata de mí.
Sí, tú sabes que soy tu hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
I got a black cat bone,
I got a mojo too, 
I got the Johnny Concheroo,
I'm gonne mess with you,
I'm gonna make you girls
lead me by my hand.
Tengo un hueso de gato negro,
tengo una bolsita mojo también,
tengo una raíz de Juan el Conquistador,
voy a liarme con vosotras,
voy a hacer que vosotras, nenas,
comais de mano.
Then the world will know 
I'm the hoochie coochie man,
but you know I'm him,
Oh, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
Entonces el mundo sabrá
que soy el hombre hoochie coochie.
Tú sabes que lo soy,
sí, tú lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.
On the seventh hour,
On the seven day,
On the seven month
the seven doctors say: "He was born for good luck
and that you'll see".
I've got seven hundred dollars,
don't you mess with me,
but you know I'm him,
everybody knows I'm him
Well, you know, I'm the hoochie coochie man.
Everybody knows I'm him.
A la hora séptima,
del séptimo día,
del séptimo mes,
los siete doctores dijeron: "Ha nacido con suerte, 
ya lo verás".
Tengo setecientos dólares,
¿no quieres liarte conmigo?
Sabes que lo soy,
todo el mundo sabe que lo soy,
sí, lo sabes, soy el hombre hoochie coochie.
Todo el mundo sabe que lo soy.


Estamos ante el poder con las mujeres dado por el destino y, sobre todo, por la magia vudú: de ahí las referencias a los huesos de animales y a amuletos como las raíces de Juan el Conquistador y, en especial, a las mojo hands: bolsitas con hierbas, monedas y otros objetos que se llevaban bajo los pantalones y daba protección o poder sobrenatural al que las guardaba. De ahí a simbolizar el vigor sexual -como en otro clásico, I got my mojo working- hay menos de un paso.
Ese mismo año el tema fue grabado para Chess con la formación usual primigenia de la Muddy Waters Band, es decir, Little Walter a la armónica, Otis Spann al piano, Jimmy Rogers a la guitarra, Fred Below a la batería y Dixon al bajo. Consecuencias: Cuatro mil copias vendidas en un único día, nº 3 en Billboard y single mejor vendido de Waters. Veamos este mojo en directo, en el Festival de Jazz de Newport (3/ VII/ 1960):


Y, aún funcionando poco antes de su muerte, junto a los Rolling Stones en el 81; Jagger, otro hoochie coochie, también guarda mojo en sus pantalones:


Las versiones han sido numerosas, pero nos vamos a quedar con otro que también sabía de vudú, Jimi Hendrix, en sus grabaciones para la BBC (1967, no salido al mercado hasta 1998 por MCA):



Y, sobre todo, con el bluesman que mejor encarna la esencia de ese hoochie coochie man en el escenario hoy día: Buddy Guy, el joven de 74 años (ya 75), que, precisamente también comenzó su carrera discográfica "en el mundo del vudú" (recordemos, Hoodoo Man Blues, Delmark 1965, fue su primer disco en solitario). Esta versión de 2010 en el Rarearth Jazz and Blues Festival de Vernon es de lo que mejor se acerca al espíritu del directo de esta canción. Si no tienen tiempo de disfrutar sus diez minutos, no la escuchen ahora. Esperen a tenerlos, no se arrepentirán.


He tenido amigos verdaderos hoochie coochie. No sé que bendición tenían ni cómo se las apañaban, pero hacían valer su mojo -de modo consciente, de modo natural- a cada paso que daban. Yo, si alguna vez lo tuve, me di cuenta tarde, cuando había ya desaparecido -señal, por tanto, de que nunca lo he tenido-.
Nota bene: los últimos compases que sonaron en el funeral de Muddy Waters fueron los de Hoochie Coochie Man; las últimas palabras: "el mundo entero sabe quién soy". 
Willie Dixon, Muddy Waters y Buddy Guy

2 nov. 2011

EL SIGNIFICADO DE BLUES. Del dolor y el dolor.

No hay ninguna canción en esta entrada, porque lo siguiente es el blues, porque es un sentimiento muy jodido y porque lo he sentido en más de una ocasión; en definitiva, porque quizá por eso me gusta tanto. Aquí las palabras de Robert Curtis Smith:

"Bien, tu novia, sí, y entonces piensas en cómo van las cosas, demasiado difícil. Quiero decir que nada va bien cuando lo único que haces durante todo el día es trabajar y todo está roto. Y cuando te bajas del tractor, no hay ningún lugar al que ir ni nada que hacer. Simplemente te sientas y te pones a pensar y a pensar en todo lo que ha pasado para que las cosas vayan como van. Eso es realmente difícil de llevar. Y, además, ¿por qué cada vez que te sientes triste notas cómo esa extraña sensación te llega de ninguna parte?... Es entonces cuando el blues te salta encima... El modo en que me siento es algo tan duro como pueda ser nada... porque el blues te duele demasiado profundo. Y te entra calor y sientes cómo trabajas y realmente no estás haciendo nada. La mitad del tiempo la pasas hambriento, y cuando el blues se te echa encima  empiezas a pensar a dónde podrás ir o qué podrás hacer para cambiarlo. Y no hay cambio que valga. Entonces es cuando el blues se apodera de ti. Cuando no hay otra cosa que hacer excepto lo que haces... y te pones a cantar blues... Es un sentimiento que es difícil de tratar: es difícil saber qué camino seguir, qué hacer... el blues.
Igor Prado afinando su guitarra en el Rock&River de 2009.
Foto de Jesús Martín Camacho.

26 oct. 2011

BIG ROAD BLUES - ON THE ROAD AGAIN. De la carretera y la libertad.

Para Nacho, al que le quedan muchas carreteras y muchas más acompañantes.

Ir por la carretera bajo un cielo estrellado, a pesar de que lo más normal es que sea pleno día y el cielo se estrelle sobre ti. No tienes la libertad de Tommy Johnson: él caminaba y tocaba la guitarra; cantaba y bebía; amaba y seguía bebiendo; y, al final, de vuelta a la carretera. Una y otra vez. Filosofía de vida o necesidad, llámalo como quieras, pero esa era su única obsesión: seguir la carretera. Como la Ítaca de Cavafis o los ríos de Manrique. La carretera es mi vida. Si tú no me acompañas, alguna otra lo hará. Libertad. Todo esto está en Big Road Blues, grabado en la primera sesión de Johnson para Victor (principios de febrero, 1928).  Momento histórico por ser el primer hombre de color que grababa un disco en Misisipí:


Cryin', ain't goin' down this big road by myself
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gonna shine in my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
and the wind gon' change, gon' blow my blues away.
Lo digo llorando, algún día el sol brillará a mis espaldas.
¿No oyes lo que digo, cariño?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.
Baby, what makes you do me like you do do do, like you do do do?
don't you hear me now?
What makes you do me like you do do do?
Now you think you gon' do me like you done poor Cherry Red.
Nena, ¿qué hace que tú me trates como me tratas, como me como tratas?
¿Me oyes ahora?
¿qué hace que tu me trates como me tratas, como me tratas?
Ahora crees que me tratarás como a tu pobre Cherry Red.
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Taken the poor boy's money, sure, Lord, won't take mine
Taken the poor boy's money now, sure, Lord, won't take mine.
Te llevaste el dinero de ese pobre chaval, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Te llevaste el dinero de ese pobre chico, pero, por Dios, seguro que no te llevarás el mío.
Cryin', ain't goin' down this big road by myself.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, ain't goin' down this big road by myself.
If I don't carry you, gon' carry somebody else.
Lo digo llorando: no voy a recorrer esta gran carretera solo.
¿No oyes lo que digo, preciosa?
Señor, no voy a recorrer esta gran carretera solo.
Si no te llevo a ti, me llevaré a cualquier otra.
Cryin', sun gon' shine, Lord, my back door someday.
Now, don't you hear me talkin', pretty mama?
Lord, sun gon' shine in my back door someday
And the wind gon' change, blow my blues away.
Lo digo llorando, Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas. 
¿No oyes lo que te digo, preciosa?
Señor, algún día el sol brillará a mis espaldas, 
y el viento cambiará y se llevará volando mis tristezas.


Está claro: ante el dolor, carretera y manta. Y la música, de tempo mucho más rápido que el acostumbrado en Tommy Johnson, lo deja bien claro; la voz, potente y clara, con dureza, también.
Casi cuarenta años más tarde, en su primer disco homónimo (Liberty Records, 1967), la banda que había tomado su nombre de uno de sus éxitos, Canned Heat, hizo una versión más rápida aún de este canto de libertad:


Pero la libertad, el canto y el homenaje de Canned Heat llegaría con su segundo álbum y con la mediación de la inspiración de otro bluesman, Floyd Jones:

Floyd Jones
Marianna, Arkansas 21/VII/1917 - Chicago, Illinois 19/XII/1989
Con ustedes, el seguidor de Tommy Johnson en los años treinta, el niño (uno de tantos) que le sacaba música a un cable  clavado en un muro, uno de los primero eléctricos en  Maxwell St. del Chicago de la postguerra, el hombre que recibió la guitarra de Howlin' Wolf y tocó, antes que Muddy Waters con Little Walter y Jimmi Rogers, amén del hombre que tomó Big Road Blues y lo convirtió en el que sería el mayor éxito de Canned Heat, On the road again. Oigámosla en su versión original de 1953:


Tras oírla, apreciaremos mejor, el homenaje, la elegancia y, sobre todo, la libertad con que la trabajó uno de los grupos que más respeto tenía por el blues y sus grandes maestros: Canned Heat. Y, cómo no iba a ser así si estaba liderado (o, al menos, coliderado) por Alan "Blind Owl" Wilson. 
Alan Christie, "The Blind Owl" Wilson
Boston, Massachusetss 4/VII/1943 - Los Angeles, California 3/IX/1970 

Un muchacho de buena familia de Boston, graduado en la universidad y asiduo a los círculos de folk-blues. El chico tímido, introvertido, sensible hasta la extenuación, que tocó día tras día con Son House para ponerlo al día de sus propias canciones y que propuso y llevó a cabo uno de los mejores discos homenajes que he tenido el placer de oír, Hooker'n'Heat (Liberty, 1971), donde el respeto y la admiración no están reñidos con la familiaridad y la libertad. El propio Hooker se preguntaba si Wilson no se habría pasado toda su vida oyendo sus discos, ¿cómo eres capaz de acompañarme a la guitarra? (hasta el propio Waters había tenido problemas para hacerlo). Poco después, Wilson moría a la edad de 27 años en el Cañón de Topanga, California, en plena naturaleza. Sus dos tentativas de suicidio anteriores habían visto su confirmación en una sobredosis en 1970. En el disco de las sesiones con Hooker ya no estaba, pero sí su imagen en una foto en la pared que queda recogida en la portada.

Foto de la portada de Hooker'n'Heat (Liberty, 1970)
con los miembros de la banda y John Lee Hooker de duelo.
On the road again, del álbum Boogie with Canned Heat (Liberty, 1968) es un absoluto canto a la libertad, remarcada por la personalísima voz de Wilson, el tono absolutamente imposible de armónica y el uso de la tambura hindú. La escuchamos aquí en una versión en directo en el Beat Club (14/IX/1968):


Well, I'm so tired of crying,
But I'm out on the road again (I'm on the road again) (x2)
I ain't got no woman, just to call my special friend.

You know the first time I travelled
Out in the rain and snow (in the rain and snow) (x2)
I didn't have no payroll, not even place to go.

And my dear mother left me,
when I was quite young (when I was quite young) (x2)
She said: "Lord, have mercy on my wicked son".
Estoy muy cansado de llorar,
pero estoy de nuevo fuera, en la carretera (estoy de nuevo en la carretera).
No tengo mujer a la que llamar mi amiga especial.
¿Sabes? La primera vez que viajé
con lluvia y nieve (bajo la lluvia y la nieve)
no tenía paga, ni siquiera un lugar adonde ir.
Y mi querida madre me dejó
cuando era muy joven (cuando era muy joven). 
Me dijo: "Señor, apiádate de mi niño travieso"
Take a hint from me, mama,
please don't you cry no more (don't you cry no more) (x2)
'cause it's soon one morning down the road I'm going.
Pilla la indirecta, cariño,
por favor, no llores más (no llores más)
porque pronto, una mañana me iré por la carretera.
But I ain't going down
that long old lonesome road all by myself (x2)
I can't carry you, baby, gonna carry somebody else.
Pero no recorreré
esa larga, vieja y triste carretera yo solo.
Si no puedo llevarte, nena, me llevaré a cualquier otra.


Recorramos la carretera. Solos o con alguien, pero que no sea impuesto, siempre en buena compañía. Sea la carretera (y la compañía) larga o corta. Salgamos otra vez a la carretera.