Kirk Fletcher en Bluescazorla'08. Foto de J. Martín Camacho.
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5 dic 2011

SMOKESTACK LIGHTNING (feat. CRYIN' AT DAYBREAK). De iluminaciones y soledades.

Solíamos sentarnos en el campo y ver los trenes pasar, ver las chispas que salían de sus chimeneas. Esos eran los relámpagos de las chimeneas. Lo que no confesaba Howlin' Wolf era que la noche, el frío, la naturaleza, el tren y la luz asaltaban su enorme cuerpo con el recuerdo de una mujer. Y eso dolía hasta el aullido.
A un lado del océano se toca blues; al otro se escriben haikus:

Piso una rama
un crujido en mi oído
¡qué solo estoy!

La sombra oscila
crepitar de las llamas
agria nostalgia

Haikus e imagen del autor de El blues y la Palabra.
Pero en ambos sitios el contacto con la tierra -sea el campo o la naturaleza- ahonda en la soledad. Es tan romántica la estampa de un hombre solitario sentado y rodeado de naturaleza, que jamás he podido experimentarlo más de media hora sin echar a andar: tras los primeros cinco minutos de contemplación, la cabeza empieza a irse por los recuerdos más duros o los más dañinos sentimientos. Ambos coincidían en un mismo punto: una mujer. La mujer podía cambiar; la desazón siempre era la misma. Son sensaciones, imágenes tan punzantes, tan de aguja, que el mejor modo de expresarlo es a través de la brevedad o de las frases tan simples como evocadoras: el blues, el haiku.

Desde los primeros treinta, cuando acompañaba a Charlie Patton por las comunidades del Delta, Howlin' Wolf cantaba a los trenes que despedían destellos en la noche y a las mujeres que echaba de menos. Smokestack Lightning, "Los relámpagos de la chimenea". Tren, soledad y amor. Todo un imaginario del blues. La canción, según parece inspirada en Moon Going Down, "La luna se está poniendo"del propio Patton (Paramount, Mayo 1930) fue germinando y no se grabaría hasta 1956, aunque con una versión anterior cinco años antes con el título de Cryin' at daybreak, "Llorando al amanecer" (RPM, 1951):

Oh, tell me, baby, what's the matter now?
Oooh, oooh, oooh
Eh, dime, niña, ¿qué pasa ahora?
oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old lonesome day.
Oooh, oooh, lonesome day.
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste y solitario.
oh, oh, un día triste y solitario.
Oh, smokestack lightning shining just like gold.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, relámpago de la chimenea, que brillas como el oro,
eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, today have been a long old sad old day.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, hoy ha sido un largo y duro día triste.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, look here, baby. What you got on your mind?
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh, oooh
Eh, mira aqu, niña. ¿Qué te ronda por la cabeza?
Eh, ¿no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Oh, ain't gon' marry, ain't gon' settle down.
Oh, don't you hear me crying?
Oooh, oooh.
Eh, no voy a casarme, no voy a sentar la cabeza.
Eh, ¿no oyes cómo lloro?

Aquí están todos los elementos de Smokestack Lightning, que se grabaría para Chess en 1956 con Hubert Sumlin a la guitarra principal, secundado por Willie Johnson, Willie Dixon al bajo, el pianista Hosea Lee Kennard y el batería Earl Phillips. Con la armónica y los aullidos, Howlin' Wolf:

Ah-oh, smokestack lightnin'
shinin' just like gold,
why don't ya hear me cryin'?
A-whoo-hoo, oooo
whooo.
Eh, relámpago de la chimenea,
que brillas como el oro,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-ho, tell me, baby,
what's the matter with you?
Why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, dime, niña,
¿qué pasa contigo?
¿por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
Whoa-oh, tell me, baby,
where did ya stay last night?
A-why don't ya hear me cryin'?
Whoo-hoo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, dime, niña,
¿donde te quedaste anoche?
¿Por qué no oyes cómo lloro?
Oh, oh, oh.
 Whoa-oh, stop your train,
let her go for a ride,
why don't ya hear me cryin'?
Whoo-ooo, whoo-hooo
Whooo.
Eh, para el tren,
déjale dar una vuelta,
¿no oyes cómo lloro?
Whoa-oh, fare ya well,
never see a you no more
A-why don't ya hear me cryin'?
Oooo, whoo-hooo, whoo-hooo
Whooo.
Ay, adiós,
no te volveré a ver nunca más,
¿por qué no oyes cómo lloro?
oh, oh, oh.
Whoa-oh, who been here baby since
I-I been gone, a little bitty boy?
Girl, be on
A-whoo-hooo, whoo-hooo
whooo.
Eh, ¿quién ha estado por aquí, niña, desde
que me fue siendo un niño pequeño?
Niña, quédate.
Oh, oh, oh.


Una canción nacida del Delta. Tópicos sueltos, emplastados, sí. Dos compases y una frase, también. Un riff, ningún cambio, vale; pero, sobre todo, una pura evocación, un estado de ánimo, un lamento, una queja, un lloro. Y Wolf aullando y gimiendo. Puro blues (en todas las acepciones, musicales y no, del término).

Veamos el sentimiento de H. Wolf en esta versión en directo en Reino Unido (1964) también con Dixon y Sumlin. Disfruten de su tamaño, sus movimientos, su cara, su mirada, su boca, sus movimientos, su sudor. Imagínenlo delante de uds. en un local pequeño, no en ese espacio tan grande:


Y lean esta descripción de una actuación suya: marcó el pulso para empezar con un tremendo tema rockero, empezó a cantar rítmicamente, simuló que se iba a ir y de repente pegó un salto enorme hasta el telón que había junto a l escenario. Sujetando el micrófono bajo su poderoso brazo derecho, sin dejar de cantar, empezó a trepar por el telón, subiendo más y más hasta que se detuvo a una considerable altura sobre el escenario. El grueso telón parecía estar a punto de romperse y el público gritaba alucinado. Entonces se soltó y, por medio de un único movimiento, se deslizó telón abajo, cayó de pie sobre el escenario, concluyó la canción y abandonó tranquilamente la escena, cosechando los aplausos más extáticos de la velada.
O no se lo imaginen, vean la genial recreación -vacileo a Muddy Waters incluído- que de la grabación de Smokestack Lightning hace la película Cadillac Records (Daniel Martin, 2008), con Eamonn Walker como Howlin' Wolf, Albert Jones como Hubert Sumlin, Cedric the Enterteiner como Willie Dixon y Jeffrey Wright y Adrien Brody como Muddy Waters y Leonard Chess. 


También aúllan las lobas:


Al otro lado del charco, desde su disco en directo debut, Five Live Yardbirds (Columbia, 1964), los cachorros Yardbirds también se quejaban (Jeff Beck, Eric Clapton, Jimmy Page, menuda manada salió de allí...):


Y no estaban solos, otro lobezno, Eric Burdon, también se acompañaba de sus animales para lamentarse en Animalism (MGM, 1966):


Incluso el aullido más afilado del grungerock, Chris Cornell, quiso llamar al jefe Wolf desde su primer album (Ultramega OK, SST 1988). En sus gritos y en la guitarra de Kim Thayil hay mucho, pero que mucho, dolor.


Smokestack Lightning: en la noche un relámpago que te ilumina por fuera y te hace sentir aún más negro por dentro.

Hubert Sumlin (Greenwood, Mississippi 16/XI/1931 - Wayne, New Jersey 4/XII/2011).
Howlin' Wolf (White Station, Mississippi 10/VI/1910 - Hines, Illinois, 10/I/1976).
Mientras se ideaba esta entrada murió Hubert Sumlin (s.t.t.l.). Sirvan estas palabras como torpe homenaje a su guitarra, que sí chispeaba destellos como el oro. 

5 ago 2011

TEXAS FLOOD. De inundaciones y tornados interiores.

Stephen Ray Vaughan
Dallas, Texas 3/X/1954 - East Troy, Wisconsin 27/VIII/1990.

Si junto con Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper dentro de una avioneta destrozada murió el rock and roll, ¿qué pasó entonces con el blues tras ese helicóptero estrellado con los cuerpos de otro tejano, Stevie Ray Vaughan, y Nigel Browne y Colin Smythe? Porque el blues estaba renaciendo -por enésima vez- de las cuerdas de la guitarra de Ray Vaughan en los ochenta. Un blues eléctrico que bebía tanto de Albert King (recuperen para goce de sus oídos ¡y vista! su mano a mano de 1983 en In session, Stax Record) como de Jimi Hendrix. El estado de la estrella solitaria ya había dado muchos buques insignia del género desde el comienzo de los tiempos con Blind Lemon Jefferson o Blind Willie Johnson hasta la época inmediatamente anterior y contemporánea a Vaughan, con Johnny Winter. Pero, a pesar de la influencia de éstos -o de la cercanía de estilo en el caso del albino-, algo me hace estar seguro de que la vía que abrió SRV, que en la vena del oro fue escogida (lo siento, había que escribirlo), era en gran medida original y, de haber tenido el tiempo suficiente para profundizar en ella, las piedras preciosas de su legado habrían tenido mil y una ramificaciones.

Sin embargo, al igual que a Elmore James, la muerte se lo llevó pronto, con apenas treintaycinco años. Sí, los dioses se llevan jóvenes a los que aman, pero en este caso estuvieron torpes los celestiales, pues no hubo catasterismo con el tejano, sino directamente una deificación bien ganada, una elevación hasta las mismas narices de los olímpicos. 

También como Elmore James, Ray Vaughan debió su fulgurante despegue discográfico (500.000 copias vendidas en una semana) a un tema ajeno, pero que era fijo en sus conciertos. En este caso Texas flood (“La riada de Tejas”), original de Larry Davis. Pero ése no había sido el principio, había hecho falta foguearse mucho en los conciertos desde que con diecisiete años el joven Stevie decidió dejar casa y estudios y se centrase en la música teniendo en principio como centro base la escena bluesera de Austin y como base de instrucción su hermano Jimmie y su colección de discos. La afición de Vaughan nace oyendo, mirando y tocando, ellos fueron mis libros. No hay un modo fácil de hacerlo, tú tienes que aprender por ti mismo las partes más duras. Concierto a concierto, llegó su participación y gira con The Cobras, Triple Threat Revue y, finalmente, Chris Layton a la batería y Tommy Shannon al bajo o, lo que es lo mismo, Double Trouble, duo que le siguió hasta el final. Dominadores de la escena tejana, su renombre y oficio les llevó a ser el primer grupo sin disco ni sello discográfico que fue invitado al Festival de Jazz de Montreux. Corría el año 1982 y sólo pasarían meses desde esa actuación hasta que David Bowie eligió a SRV para tocar en su disco Let's dance, John Hammond se fijara en ellos y se los llevara a un estudio de Epic para grabar su primer elepé. Los temas, lógicamente, los mismos que tocaban en los conciertos.

Sí, su carrera empezó con Texas flood y también murió con la música puesta. Tocó este tema en ese último concierto en Easy Troy. Allí, tras un final al calor de Sweet home Chicago en un escenario pisado a la vez por él, su hermano Jimmie, Eric Clapton, Robert Cray y Buddy Guy, sólo le quedaba de vida una hora, la que transcurrió entre su última nota y el choque con las montañas que se interponían entre Wisconsin y Chicago, su próximo destino. El amigo Lewis narra con una emoción y sensibilidad que sólo da el ser parco en la narración esa última noche.

Y si de directos hablamos, disfrutemos de esta versión en Montreux 1985:

Well, there's floodin' down in Texas, all the telephone lines are down (x2)
and I've tryin' to call my baby, Lord, and I can't get a single sound.
Sí, hay una riada en Texas, todas las líneas telefónicas se han caído (x2)
intento llamar a mi novia, Señor, y no consigo oír nada.
Well, dark clouds are rollin' in, man, I'm standing out in the rain (x2)
yeah, flood water keep a rollin', man it's about to drive me poor me insane.
Sí, nubes negras aparecen de todos lados, tío, me quedo fuera, me está lloviendo (x2)
sí, el agua de las riadas sigue apareciendo de todos lados, tío, estoy a punto de volverme loco.
Well, I'm leavin' you baby, Lord, and I'm goin' back home to stay (x2)
well, back home, I know floods and tornados, baby, the sun shines every day.
Sí, te voy a dejar, nena, y me vuelvo a mi hogar para siempre (x2)
sí, de vuelta en casa -nena, ya conozco las riadas y los tornados-, el sol sale todos los días.









Abundan las canciones sobre inundaciones en el blues, sobre todo tras la catastrófica subida del Mississippi en 1927 (de las cuales hablaremos en breve), pero en ninguna de ellas las crecidas y riadas parecen tanto el reflejo (o la realidad) del interior del protagonista.




Al igual que quiso hacer SRV, demos su homenaje a Larry Davis (England, Arkansas 4/XII/1936 - Los Angeles, California 1994), autor de la versión original (Duke Records 158):


Y terminemos con dos testimonios que son dos homenajes al genio de Stevie Ray Vaughan:
"Dije que para interpretar blues es preciso ser doblemente negro. Stevie Ray Vaughan no suma ni una, pero jamás caí en la cuenta." B. B. King.
"Stevie Ray Vaughan es el mejor amigo que he tenido, el mejor guitarrista que he oído y el prototipo de persona que todo el mundo desea conocer." Buddy Guy.

Sobre SRV:
- The fabulous Vaughan brothers. Jimmie & Stevie Ray. James L. Dickerson.
- Stevie Ray Vaughan. Day by day, night after night: his early years, 1954-1982. Craig Hopkins.

21 mar 2011

IT'S NOBODY'S FAULT BUT MINE (feat. DARK WAS THE NIGHT, COLD WAS THE GROUND). ¿Enfrentamiento, resignación o arrepentimiento?

Única foto de Blind Willie Johnson.
Propiedad de Lawrence Cohn Collection y Lynn Abbott.
Antes de la canción protagonista de hoy, pongamos sonido a las palabras que la preceden. Será un tema de su mismo autor, grabado el mismo día (2-XII-1927) y, además, su cara opuesta en el disco. Pero tiene un tono muy distinto: austero, de silencios, lúgubre, donde canta la guitarra con cuello de botella y los lamentos del cantante son sólo su respuesta a modo de coro religioso. No podría ser de otro modo: la canción, Dark was the night, cold was the ground (oscura la noche, frío el suelo); su esencia: la crucifixión y resurreción de Cristo; el autor: Blind Willie Johnson. Denle al play y sigan leyendo:


Blind Willie Johnson (1897-1945) no fue un cantante de blues, ni siquiera dio importancia  a sus grabaciones musicales (30 temas en cinco sesiones entre 1927 y 1930). Era un hombre de Dios, sólo le interesaban los espirituales, que cantaba en los oficios religiosos o en las esquinas de Beaumont, Texas, mientras predicaba y oía caer las monedas en una lata. A veces lo acompañaba en el canto su primera mujer, Willie B. Harris. Su hija lo recuerda cantando y sermoneando en la cocina.
Dos leyendas marcan su biografía: una cuenta que quedó ciego por culpa de su madrastra, quien, sorprendida y apaleada por su marido mientras tenía relaciones con otro hombre, tomó venganza en un Willie de siete años arrojándole lejía a la cara; la segunda, la de su muerte por neumonía después de seguir durmiendo, obligado por su pobreza, en su casa, que había quedado en ruinas tras un incendio. La ceguera, probablemente lo era de nacimiento; la muerte, por malaria, agravada con la sífilis.
Ésa es la realidad, sin embargo sus canciones casan mejor con las leyendas. En It's nobody's fault but mine su voz es grave, violenta, torturada. La crítica destacó "sus abismales gritos y gemidos y su genial guitarra en una canción religiosa negra primitiva y aterradora". La guitarra, rasgada a veces con una navaja, te hiere a veces los oídos. Aquí la tenéis  en su versión original de 2-XII-1927 (Columbia):

Nobody's fault but mine (x2)
If I don't read it my soul be lost.
De nadie es la culpa, sólo mía (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
I have a Bible in my home (x2)
If I don't read it my soul be lost.
Tengo una Biblia en casa (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Father he taught me how to read (x2)
If I don't read it my soul be lost.
Mi padre me enseñó a leer.
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Nobody's fault but mine (x2)
If I don't read it my soul be lost.
De nadie es la culpa, sólo mía (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
I have a Bible of my own (x2)
If I don't read it my soul be lost.
Tengo mi propia Biblia (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Mother she taught me how to read (x2)
If I don't read it my soul be lost.
Mi madre me enseñó a leer (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Nobody's fault but mine (x2)
If I don't read it my soul be lost (x2)
De nadie es la culpa, sólo mía (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Sister she taught me how to read (x2)
If I don't read it my soul be lost.
Mi hermana me enseñó a leer (x2)
Si no la leo, mi alma estará perdida.
Nobody's fault but mine,
Lord, Lord, nobody's fault but mine.
If I don't read it my soul be lost.
De nadie es la culpa, sólo mía.
Señor, Señor, de nadie es la culpa, sólo mía.
Si no la leo, mi alma estará perdida.

Letra sencilla, de repetición a lo sermón dominical, a lo salmo responsorial. Pero con una fuerza y ferocidad en el canto que uno se pregunta si lo que hay en ella no será un enfrentamiento a la ley cristiana, unas ganas de pecar y una asunción de la culpa y no un arrepentimiento. Tengo la Biblia en casa pero no la leo, allá yo. Me resignaré a lo que venga. Son tiempos duros, a la vuelta de la esquina la Gran Depresión. Más allá de la letra hay dolor en su interpretación.

Los quejidos del cuello de guitarra se volvieron estridentes en la recreación de Led Zeppelin de Nobody's fault but mine, en su álbum Presence (Swan Song, 1976). Aquí se trata de la queja, del arrepentimiento al borde de la muerte:

Nobody's fault but mine (x2)
Try to save my soul tonight,
Oh, it's nobody's fault but mine.
De nadie es la culpa, sólo mía (x2)
Trataré de salvar mi alma esta noche,
Oh, de nadie es la culpa, sólo mía.
Devil he told me to roll,
Devil he told me to roll, roll, roll, roll,
How to roll the log tonight, 
Nobody's fault but mine.
El diablo me dijo que puedo morir,
el diablo me dijo morir, morir, morir, morir,
cómo morir esta noche,
de nadie es la culpa, sólo mía.
Brother he showed me the gong,
brother he showed me the ding dong ding dong,
how to kick that gong to life,
Oh, it's nobody's fault but mine.
Mi hermano me enseñó el gong,
mi hermano me enseñó el ding dong ding dong,
cómo patear el gong de la vida,
de nadie es la culpa, sólo mía.
Got a monkey on my back
M-M-Monkey on my back, back, back, back,
Gonna change my ways tonight,
Nobody's fault but mine.
Tengo el mono, 
tengo el mono, el mono, el mono, el mono,
Voy a cambiar mi destino esta noche, 
de nadie es la culpa, sólo mía.
I will get down rollin' tonight,
N-N-N-Nobody's fault but mine.
Voy a descender rodando, 
de nadie es la culpa, sólo mía.


Y, por último, la canción se resuelve  por el arrepentimiento más sentido, pero con la alegría del que se sabe salvado por la gracia de Dios en la versión de Nina Hagen para Personal Jesus, Universal, 2010 (su reseña aparecerá próximamente en Discóbolo). La letra es la misma de la de Willie Johnson cambiando If I don't read por If I should die (si muriese). La versión del vídeo fue grabada en un concierto en París:

Notas:
Dark was the night, cold was the ground viaja por el espacio en la sonda Voyager en una grabación con temas representativos de la Humanidad, junto a Bach, Beethoven, etc.
Ry Cooder hizo una versión memorable para Paris, Texas, Wim Wenders, 1984.

Sobre Blind Willie Johnson:
- Revelation Blind Willie Johnson: The biography, D. N. Blakey.
- Martin Scorsese presents the blues: The soul of a man, Wim Wenders (2003).